El avión con matrícula ZK-NZC es el único ejemplar que se conserva de los ocho aparatos DC-8 que en su día formaron la flota de largo radio de Air New Zealand, y que llevaba dos décadas abandonado en plena Amazonía, según informa el National Transport and Toy Museum Wānaka. Lo fabricó la factoría Douglas en Long Beach, California, y la aerolínea lo recibió en septiembre de 1965.
Air New Zealand retiró el aparato del servicio en 1981. Después fue cambiando de propietario hasta acabar en manos de la compañía brasileña de carga TCB, que cesó su actividad en 2006. Desde entonces, el avión se fue deteriorando en el aeropuerto de Manaus-Eduardo Gomes.
Una leyenda que transportó a la reina
Este aparato en concreto tiene un hito histórico en su haber. El 30 de enero de 1974 trasladó a la reina Isabel II, a la princesa Ana y a Mark Phillips desde Rarotonga hasta Christchurch, según recoge el Otago Daily Times. Unos días más tarde, la reina inauguraba los Juegos de la Commonwealth británica en el parque QEII de Christchurch.
Según el fundador de la ONG Bring Our Birds Home, Paul Brennan, fue precisamente este tipo de avión el que resultó clave para que Air New Zealand se transformara en una aerolínea internacional de pleno derecho, señala el Otago Daily Times.
El viaje de regreso a casa a través del océano
El desmontaje del avión debe comenzar el 1 de septiembre de 2026. El aparato se cortará en secciones (fuselaje, alas divididas para su transporte en contenedores y superficies de cola) y se llevará por mar hasta el puerto de Timaru, en la Isla Sur.
Allí debería llegar este mismo año, según los medios brasileños AeroJota y Rondônia ao Vivo.
Un DC-8-52 vacío pesa unas 60 toneladas, mide 45,9 metros de largo y tiene una envergadura de 43,4 metros. Según la misma fuente, en la logística participan el operador aeroportuario VINCI Airports y la empresa Freightplus, especializada en carga internacional pesada.
Los costes corren a cargo de donantes anónimos. Además, la ONG Bring Our Birds Home lleva nueve años recaudando fondos en el portal Givealittle y, hasta agosto de 2026, había reunido 40 035 NZD gracias a 467 donantes.
Qué significa esto en la práctica
Si estás planeando un viaje a la Isla Sur de Nueva Zelanda, una vez terminada la restauración podrás ver esta pieza de la historia de la aviación en el National Transport and Toy Museum de Wānaka. El museo está justo al lado del aeropuerto y es de acceso habitual para el público.
El proceso de desmontaje y la travesía también se pueden seguir por internet. La ONG lo documenta de forma continua en su campaña de Givealittle y en las redes sociales.
Esta operación no tiene ningún impacto ni en los vuelos a Brasil ni en el funcionamiento del aeropuerto de Manaus. Se trata simplemente del traslado puntual de un fuselaje dado de baja.
Quien esté planeando un viaje a Nueva Zelanda debe tener en cuenta que el avión debería llegar a Timaru antes de finales de 2026 y que no estará en el museo de Wānaka hasta después de otra fase de restauración.
