St. John’s, Newfoundland, Canadá: 12 cosas que ver y hacer

¿Sabes lo que se siente al estar de pie en un acantilado, con el Atlántico helado rompiendo a tus pies y la sensación de que más allá del horizonte ya no hay nada? ¿Que estás en el mismísimo fin del mundo… y que es increíblemente bonito? Exactamente así nos sentimos Lukáš y yo cuando llegamos por primera vez a St. John’s, en Newfoundland, Canadá. Era media tarde, el sol se abría paso entre la típica niebla newfoundlandesa y nosotros bajábamos la colina hacia el puerto. Y entonces las vimos: las casitas de colores. Hileras de fachadas amarillas, rosas, turquesas y naranjas, como si alguien hubiera volcado una caja gigante de gominolas a lo largo de las callejuelas. En ese momento supe que me iba a enamorar de este lugar. ☺️

St. John’s es la capital de la provincia de Newfoundland y Labrador, y una de las ciudades más antiguas de Norteamérica. Es agreste, ventosa, a menudo envuelta en niebla… y absolutamente encantadora. Es un lugar donde la naturaleza salvaje se encuentra con una escena cultural sorprendentemente vibrante, donde en junio puedes contemplar desde la costa icebergs de 12 000 años procedentes de Groenlandia y en julio observar ballenas jorobadas al alcance de la mano. ¿Y por la noche? Por la noche te vas a George Street, donde dicen que hay más bares por metro cuadrado que en ningún otro sitio de Norteamérica. Como digo: fin del mundo, pero para nada aburrido. 😁

Los newfoundlandeses (aquí les llaman «Newfies» y lo llevan con orgullo) son de las personas más amables que hemos conocido viajando. Cada dos por tres alguien te para, te pregunta de dónde eres y empieza a contarte una historia sobre su abuelo que pescaba bacalao. Y tú ahí, entendiendo más o menos la mitad, porque el acento newfoundlandés es un capítulo aparte, pero sintiéndote a gusto. 😅

En este artículo encontrarás 12 cosas que ver y hacer en St. John’s Canadá: desde Signal Hill con la legendaria Cabot Tower, pasando por el barrio más colorido de Jellybean Row, hasta la observación de icebergs y ballenas. Te cuento cuál es la mejor época para ir, dónde alojarte, qué probar y cuánto te costará todo. Si estás pensando en visitar St. John’s en Newfoundland y buscas qué ver y adónde ir, estás en el lugar indicado.

Viajera en el mirador con vistas a la espectacular costa de St. John's
Puerto de St. John's bordeado de casas de colores

Contenido del artículo

Resumen

  • St. John’s es la capital de Newfoundland, una de las ciudades más antiguas y coloridas de Norteamérica, situada en el extremo oriental del continente.
  • La mejor época para visitarla es de junio a agosto: en mayo y junio verás icebergs, en julio y agosto ballenas y frailecillos.
  • El tiempo es impredecible: incluso en verano espera temperaturas de 15–22 °C, viento y niebla. Una chaqueta impermeable es imprescindible.
  • Signal Hill y Cabot Tower ofrecen las mejores vistas de la ciudad y el océano; Cape Spear es el punto más oriental de toda Norteamérica.
  • Jellybean Row y el barrio de The Battery son un paraíso fotogénico: casitas de colores de cuento.
  • Iceberg Alley: en mayo y junio pasan enormes icebergs de entre 10 000 y 12 000 años de antigüedad, visibles desde la propia ciudad.
  • Ballenas y frailecillos: excursiones en barco a Witless Bay, donde vive la mayor colonia de frailecillos de Norteamérica y decenas de ballenas jorobadas.
  • George Street tiene supuestamente la mayor concentración de bares por metro cuadrado de Norteamérica, y la ceremonia del Screech-In con beso al bacalao es una experiencia inolvidable. 😁
  • Tienes que probar los toutons (masa frita con melaza), las cod tongues (lenguas de bacalao) y el fish and chips de Ches’s o Duke of Duckworth.
  • La ciudad se puede recorrer a pie, pero para las excursiones a los alrededores (Cape Spear, Witless Bay, Gros Morne NP) necesitarás coche.
  • Desde España se llega vía Toronto o Montreal: cuenta con un día entero de viaje, pero merece la pena.
  • Presupuesto semanal para dos: aprox. 1 800–2 500 € (sin vuelos), dependiendo del estilo de alojamiento y las excursiones.

Cuándo ir a St. John’s y cómo llegar

St. John’s es uno de esos destinos donde el momento de la visita influye muchísimo en lo que vas a vivir. Icebergs, ballenas, frailecillos: cada una de estas experiencias tiene su temporada, y si quieres dar en el clavo, merece la pena planificar con antelación. En cuanto al transporte, no te voy a engañar: Newfoundland no está a la vuelta de la esquina. Pero créeme, el viaje merece cada hora de escala en Toronto.

Mejor época para visitar St. John’s

De junio a agosto es sin duda la mejor época para visitar la ciudad. Los días son largos (en junio hay luz hasta las 21:30), las temperaturas rondan los 15–22 °C y la ciudad bulle de eventos culturales y festivales.

Si te atraen los icebergs, apunta a mayo y junio. Es entonces cuando frente a la costa de Newfoundland desfilan enormes bloques de hielo de Groenlandia con entre 10 000 y 12 000 años de antigüedad. Se le llama Iceberg Alley (el pasillo de los icebergs) y es uno de los fenómenos naturales más impresionantes que puedes presenciar en Norteamérica. Algunos años pasan decenas de icebergs, otros solo unos pocos: la naturaleza manda.

Ballenas y frailecillos tienen su temporada alta en julio y agosto. Alrededor de Newfoundland viven 22 especies de cetáceos y aquí se encuentra una de las mayores poblaciones de ballenas jorobadas del mundo. Si consigues ir a principios de julio, podrías coincidir con icebergs y ballenas a la vez: eso sí que es el premio gordo.

⚠️ Aviso sobre el tiempo: St. John’s es famosa por su clima totalmente impredecible. Los locales dicen: «Si no te gusta el tiempo, espera cinco minutos». Niebla, viento y chubascos son habituales incluso en verano. Viste por capas y lleva una chaqueta impermeable como equipamiento obligatorio; más detalles en la sección de consejos prácticos.

Cómo llegar a St. John’s desde España

No existen vuelos directos desde España a Newfoundland, pero llegar no es tan complicado como parece. El aeropuerto de St. John’s (YYT) está a solo 6 km del centro y cuenta con conexiones regulares nacionales.

Ruta más habitual desde España:

  1. Vuelo desde Madrid o BarcelonaToronto o Montreal (vuelos directos de unas 8–9 horas con aerolíneas como Iberia, Air Canada o Air Transat)
  2. Escala y vuelo a St. John’s (unas 3–3,5 horas)

En total, cuenta con un día entero de viaje, pero con una escala razonable en Toronto se gestiona sin problema. Si tienes una escala larga en Toronto, plantéate una escapada a las cataratas del Niágara: ¡merece la pena! Busca vuelos baratos en Kiwi.com: Lukáš y yo los usamos habitualmente y siempre encontramos buenas combinaciones.

En temporada de verano, WestJet opera vuelos estacionales desde Dublín, Londres y París, así que si combinas Newfoundland con algún destino europeo, puede ser una alternativa interesante.

💡 CONSEJO: Al llegar, alquila un coche sin dudarlo. St. John’s en sí se puede recorrer a pie, pero para las excursiones a los alrededores (Cape Spear, Witless Bay, Gros Morne) necesitas vehículo. Lukáš y yo usamos siempre RentalCars, donde puedes comparar precios de todas las compañías en un solo sitio. El alquiler en Newfoundland en verano ronda los 60–90 CAD (40–60 €) al día por un coche compacto.

Dónde alojarse en St. John’s + cuánto cuesta

El alojamiento en St. John’s es algo más asequible que en Toronto o Vancouver, aunque en temporada alta (junio–agosto) los precios suben, como es lógico. Como orientación, cuenta con 150–250 CAD (100–170 €) por noche en una habitación doble de hotel de gama media-alta. Lukáš y yo solemos buscar alojamiento en Booking.com: tenemos puntos acumulados y nos gusta comparar reseñas con fotos de huéspedes reales.

Lo ideal es alojarse directamente en el centro de la ciudad (Downtown), desde donde tienes a tiro de piedra el puerto, George Street, Jellybean Row y la mayoría de los restaurantes. Si prefieres algo más tranquilo, la zona de Quidi Vidi es encantadora y sigue estando cerca del centro.

Aquí van tres alojamientos que recomendamos:

  • Alt Hotel St. John’s — moderno, diseño limpio con vistas al puerto. Ubicación excelente junto a Water Street. Precios desde unos 180 CAD / 120 € por noche. Si te gusta el estilo minimalista nórdico, esta es tu opción.
  • Hilton Garden Inn St. John’s — opción fiable en pleno centro, con piscina y gimnasio. Habitaciones amplias y desayuno decente. Precios desde unos 200 CAD / 135 € por noche.
  • Murray Premises Hotel — para quienes buscan un sitio con alma. Hotel boutique en un edificio histórico del siglo XIX, antiguo almacén, justo en el waterfront. Detalles preciosos y ubicación inmejorable. Precios desde unos 220 CAD / 150 € por noche.

Presupuesto orientativo semanal para dos (sin vuelos):

  • Alojamiento (7 noches): 1 260–1 540 CAD / 850–1 040 €
  • Comida (restaurante 2 veces al día): 700–1 050 CAD / 470–710 €
  • Alquiler de coche + gasolina: 500–750 CAD / 340–510 €
  • Excursiones y actividades (ballenas, museos): 200–400 CAD / 135–270 €
  • Total: aprox. 2 700–3 700 CAD / 1 800–2 500 € para dos durante una semana

Los precios son orientativos y dependen mucho de si te das un capricho gastronómico en Mallard Cottage o comes fish and chips en Ches’s (sinceramente, las dos opciones son geniales 😁).

St. John’s, Newfoundland: 12 cosas que ver y hacer

Vamos por fin a lo que de verdad importa: por qué ir hasta allí. St. John’s es una ciudad que te sorprende a cada paso, desde acantilados dramáticos y faros históricos hasta callejuelas llenas de arte, cervecerías artesanales y una calle de bares donde los sábados por la noche se mezclan pescadores con hipsters. Aquí van 12 lugares y experiencias que no puedes perderte en St. John’s.

1. Signal Hill y Cabot Tower — las mejores vistas de la ciudad y el océano

La torre de piedra Cabot Tower en Signal Hill sobre St. John's

Si solo vas a hacer una cosa en St. John’s, que sea subir a Signal Hill. Esta colina que se alza sobre la entrada del puerto (conocida como The Narrows) es el icono de la ciudad, y las vistas desde arriba son sencillamente espectaculares: a un lado los tejados de colores de la ciudad, al otro el Atlántico infinito.

En la cima se encuentra la Cabot Tower, una torre de piedra construida en 1897 para conmemorar el 400.º aniversario de la llegada de John Cabot a Newfoundland. Pero no es la única razón por la que este lugar es célebre: desde aquí, en 1901, Guglielmo Marconi recibió la primera señal inalámbrica transatlántica. Cuando estás ahí arriba contemplando ese océano sin fin, te das cuenta de lo revolucionario que debió de ser aquello.

Desde Cabot Tower, lánzate por el North Head Trail, un sendero corto pero precioso (aprox. 1,7 km) que recorre el borde de los acantilados con vistas al mar abierto. Con buen tiempo puedes avistar ballenas, y si vienes en mayo o junio, quizá hasta icebergs. Lukáš y yo pasamos allí un buen par de horas y nos fuimos con el móvil lleno de fotos y la sensación de que no habíamos visto un mirador mejor en todo Canadá.

💡 CONSEJO: Sube a Signal Hill temprano por la mañana (menos turistas) o al atardecer: los colores son increíbles. La entrada es gratuita y el aparcamiento junto a Cabot Tower también. Con niebla también tiene su encanto, pero las vistas no las disfrutas: consulta la previsión meteorológica.

2. Jellybean Row — casitas de colores de cuento

Casas adosadas de colores de Jellybean Row en St. John's

Jellybean Row. El nombre ya suena a cuento infantil, y el lugar tiene exactamente esa pinta. Son hileras de casas adosadas victorianas en el centro de St. John’s, pintadas con los colores más alegres que puedas imaginar: fucsia, limón, turquesa, lavanda, naranja encendido.

¿Por qué se pintan las casas así? Hay varias teorías. Una dice que los pescadores pintaban sus casas de colores llamativos para reconocerlas desde el mar cuando volvían entre la niebla. Otra habla del gran incendio de 1892, que destruyó buena parte de la ciudad: al reconstruirla, la gente eligió colores vivos como símbolo de un nuevo comienzo y esperanza. Sea cual sea la verdad, el resultado es absolutamente fotogénico.

Las Jellybean Row más bonitas las encontrarás en Gower Street, Prescott Street y las callejuelas de alrededor. No hay entrada, no es una atracción delimitada: simplemente paseas por la ciudad y disfrutas de esa paleta de colores. Nosotros íbamos por la mañana, cuando las calles estaban aún vacías y la luz caía de maravilla sobre las fachadas. Sinceramente, las fotos de Jellybean Row son lo más compartido que he subido nunca a Instagram. ☺️

3. Cape Spear — en el extremo oriental del continente

Faro en la costa rocosa cerca de St. John's

Cape Spear es el lugar donde Norteamérica simplemente se acaba. Estás de pie en un acantilado y delante solo hay océano: la siguiente tierra firme hacia el este es Irlanda, a unos 3 500 km. Es el punto más oriental de toda Norteamérica y la sensación de estar literalmente en el borde del continente es indescriptible.

En el cabo se encuentra el faro más antiguo conservado de Newfoundland, construido en 1836. Está bellamente restaurado y puedes visitar su interior, donde conocerás la vida de los fareros en el siglo XIX. Al lado hay un faro más moderno de 1955 que aún está en funcionamiento. Además de los faros, encontrarás restos de fortificaciones de la Segunda Guerra Mundial: búnkeres de hormigón y posiciones de artillería que protegían la entrada al puerto de St. John’s.

Cape Spear está a solo unos 15 minutos en coche del centro de St. John’s, así que no hay excusas. En mayo y junio puedes observar icebergs desfilando frente a la costa y en verano se ven ballenas con frecuencia. Nosotros fuimos una tarde preciosa y la puesta de sol sobre los acantilados (o más bien sobre la ciudad a nuestras espaldas, porque al este solo hay mar 😅) fue mágica.

⚠️ Aviso: En Cape Spear sopla de verdad, incluso cuando en la ciudad hay calma. Lleva ropa de abrigo y cortavientos, también en verano.

4. The Rooms — cultura, historia y las mejores vistas bajo techo

Edificio del museo The Rooms en St. John's

The Rooms, desde fuera, parece un edificio futurista posado sobre la colina que domina la ciudad. Pero dentro esconde un magnífico museo, galería y archivo que te cuentan la historia de Newfoundland como ninguna guía podría hacerlo.

Las colecciones abarcan de todo: desde la cultura de los pueblos originarios (Beothuk e Inuit) hasta la historia pesquera, pasando por el arte newfoundlandés contemporáneo. A Lukáš y a mí lo que más nos fascinó fue la sección sobre naufragios (Newfoundland ha tenido cientos) y la pesca del bacalao, que durante siglos definió la vida en la isla. Si te gustan los museos, puedes pasar aquí fácilmente 2–3 horas.

Y luego están las vistas. Desde los pisos superiores de The Rooms se despliega una panorámica de toda la ciudad, el puerto y Signal Hill, y a diferencia de Signal Hill, aquí estás calentito y a cubierto, algo que en Newfoundland no es moco de pavo. 😉

La entrada cuesta unos 10 CAD / 7 €; los miércoles por la noche la entrada es gratuita. Cerrado los lunes (fuera de temporada de verano).

5. George Street — donde hay más bares que casas

Casas de colores en las calles de St. John's

George Street es una callejuela en el centro de St. John’s que presume de tener la mayor concentración de bares y pubs por metro cuadrado de toda Norteamérica. En una calle de apenas 200 metros encontrarás más de 30 locales: desde pubs irlandeses hasta coctelería, pasando por clubes de rock. Los sábados por la noche, aquí vibra toda la ciudad.

Pero lo que hace realmente legendaria a George Street es la ceremonia del Screech-In. Es un ritual por el que los «no newfoundlandeses» (o sea, todos los visitantes) se convierten oficialmente en newfoundlandeses de honor. ¿Cómo funciona? Te bebes un trago de Screech rum (un ron oscuro local de sabor muy potente), recitas un juramento en dialecto newfoundlandés (del que entiendes más o menos la mitad) y para terminar… besas un bacalao. Sí, un pescado de verdad. 😅 Recibes un certificado y todo el bar te aplaude.

Nosotros hicimos el Screech-In en Christian’s Pub y fue una de las noches más divertidas de todo el viaje. Lukáš le dio el beso al bacalao como si lo hiciera todos los días, y yo intentaba no morirme de risa. Lo recomendamos al 100 %: es absurdo, divertido y totalmente auténtico.

Si prefieres un ambiente más tranquilo, te recomiendo Celtic Hearth o The Ship Pub, donde hay música en directo y el ambiente es más íntimo.

6. Quidi Vidi Village y su cervecería — un pueblo pesquero dentro de la ciudad

Cartel de bienvenida del pueblo pesquero Quidi Vidi

Quidi Vidi (se pronuncia «kiddy viddy»… y sí, nos costó un rato pillarlo 😅) es un pintoresco pueblo pesquero encajado en una bahía, a solo unos minutos del centro de St. John’s. Es uno de esos sitios donde sientes que has retrocedido cien años en el tiempo: casetas de pescadores de colores, la bahía en calma, barquitas meciéndose en los muelles.

El principal reclamo es la Quidi Vidi Brewery, una cervecería artesanal local que elabora cerveza con agua de Newfoundland y hielo de iceberg (sí, de verdad, de un iceberg). Su Iceberg Beer es legendaria y merece una cata. La cervecería ofrece visitas guiadas y degustaciones, y aunque no seas muy cervecero, el ambiente del taproom con vistas al puerto ya vale la pena.

Por los alrededores de la bahía se pasea muy bien, y aquí encontrarás también Mallard Cottage, uno de los mejores restaurantes de todo St. John’s (más sobre él en la sección de gastronomía). Quidi Vidi es ideal para una mañana o una tarde tranquila, cuando quieres escapar del bullicio del centro… aunque, siendo honestos, St. John’s nunca está tan abarrotado como Barcelona. ☺️

7. Observación de icebergs (Iceberg Alley) — colosos flotantes de la era glacial

Esta es la experiencia por la que mucha gente viaja hasta Newfoundland. En mayo y junio, frente a la costa oriental de la isla desfilan enormes icebergs que se desprendieron de los glaciares de Groenlandia y viajan con la Corriente de Labrador hacia el sur. Se le llama Iceberg Alley y algunos de estos colosos tienen entre 10 000 y 12 000 años. Intenta imaginártelo: hielo que se formó cuando nuestros antepasados aún cazaban mamuts.

Los icebergs tienen formas y tamaños de lo más variado: desde trozos más pequeños («bergy bits») hasta enormes icebergs tabulares del tamaño de un campo de fútbol. Su color varía del blanco brillante a un turquesa o azul zafiro increíble, dependiendo de cómo la luz atraviesa el hielo comprimido.

¿Desde dónde observarlos?

  • Cape Spear y Signal Hill: directamente desde la costa, gratis; con prismáticos es una pasada
  • Fort Amherst: en el lado opuesto de The Narrows respecto a Signal Hill
  • Excursiones en barco: si quieres acercarte a los icebergs (y créeme, quieres), hay tours en barco que te llevan a unas pocas decenas de metros. Es sobrecogedor. Cuenta con unos 60–80 CAD / 40–55 € por persona.

💡 CONSEJO: Consulta la web IcebergFinder.com, un mapa interactivo que muestra la ubicación actualizada de los icebergs. Algunos años hay muchos, otros pocos; depende de las corrientes y la temperatura. Si viajas sobre todo por los icebergs, ten un itinerario flexible.

8. Observación de ballenas y frailecillos — Witless Bay es imprescindible

Si crees que ver ballenas desde un barco es «eso que hacen los turistas típicos», Witless Bay te hará cambiar de opinión. Esta fue una de las mejores experiencias con fauna salvaje que hemos vivido Lukáš y yo.

La Witless Bay Ecological Reserve se encuentra a unos 30 minutos en coche al sur de St. John’s y alberga la mayor colonia de frailecillos (puffins) de Norteamérica: más de 260 000 parejas nidifican en sus islas rocosas. ¿Y junto a ellos? Ballenas jorobadas. Decenas de jorobadas que llegan en verano para alimentarse. Alrededor de Newfoundland viven 22 especies de cetáceos y sus aguas acogen una de las mayores poblaciones de ballenas jorobadas del planeta.

Nosotros fuimos con O’Brien’s Whale and Bird Tours, el operador más conocido de la zona. La excursión de dos horas cuesta unos 75 CAD / 50 € por persona y es una inversión que se devuelve con creces. Durante nuestro paseo vimos tres ballenas jorobadas, una de las cuales saltó completamente fuera del agua (breaching): todavía se me pone la piel de gallina al recordarlo. ¿Y frailecillos? Miles. Por todas partes. Volando, posados en el agua, buceando para pescar. Son tan absurdamente adorables que parece que estás viendo una película de animación.

Otro buen operador es Gatherall’s Puffin & Whale Watch. La temporada alta va de julio a agosto, aunque las primeras ballenas aparecen ya en junio.

⚠️ Aviso: En el barco hace frío aunque en tierra esté templado. Lleva ropa de abrigo, y si eres propenso al mareo, plantéate tomar algo: las olas pueden ser bastante bravas.

9. North Head Trail y East Coast Trail — paraíso para amantes del senderismo

Espectaculares acantilados costeros en el East Coast Trail cerca de St. John's

St. John’s y sus alrededores están surcados por cientos de kilómetros de preciosos senderos costeros que figuran entre los mejores de todo Canadá para hacer senderismo. Esta parte de Newfoundland es agreste, cruda e increíblemente bella: acantilados que caen a pico sobre el océano, brezales cubiertos de flores silvestres y panorámicas que te dejan sin aliento.

El North Head Trail (aprox. 1,7 km) en Signal Hill es ideal para calentar motores: un sendero corto pero espectacular al borde de los acantilados con vistas al Atlántico abierto. Lo puede hacer cualquiera y la recompensa es fantástica.

Si quieres algo más largo y salvaje, el East Coast Trail es para ti. Es una red de senderos costeros que recorre 336 km en 26 tramos a lo largo de la costa este de Newfoundland. No hace falta hacerlo entero: eliges un tramo y caminas. Los más populares son:

  • Sugarloaf Path (10 km) — los acantilados más dramáticos, cerca de St. John’s
  • Cobbler Path (17 km) — por turberas y praderas costeras
  • Cape Spear Path (16 km) — desde Cape Spear hasta Maddox Cove, impresionante

Lukáš y yo hicimos el Sugarloaf Path y fue una de las caminatas más bonitas de Norteamérica. El terreno es exigente en algunos tramos (piedras mojadas, subidas pronunciadas), pero las vistas al océano y los acantilados son de otro mundo. A ratos estábamos completamente solos en el sendero: ni aglomeraciones, ni colas, solo nosotros y el Atlántico.

💡 CONSEJO: Comprueba el estado de los senderos en eastcoasttrail.com: algunos tramos se reparan tras el invierno. Y no olvides botas de trekking con buen agarre: las rocas mojadas de Newfoundland son traicioneras. Si aún no tienes unas buenas botas de montaña, echa un vistazo a nuestro artículo sobre cómo elegir botas de senderismo.

10. The Battery — el barrio de colores incrustado en la roca

Casitas históricas del barrio The Battery incrustadas en la roca en St. John's

The Battery es una de las zonas más fotogénicas de St. John’s y, al mismo tiempo, uno de esos sitios que te puedes saltar fácilmente si no sabes que existe. Este pequeño barrio se aferra a las rocas justo a la entrada del puerto, bajo Signal Hill, y sus casitas de colores parecen pegadas al acantilado. Algunas, literalmente, lo están.

Históricamente aquí vivían pescadores y sus familias: las casas se construían donde había hueco, sin importar la lógica, el terreno o las vías de acceso. El resultado es un fascinante entramado de callejones estrechos, escaleras empinadas y casas de todos los colores, apiladas unas sobre otras en capas irregulares. Es como Jellybean Row, pero más salvaje y más auténtico.

Las mejores vistas de The Battery se obtienen desde Signal Hill o desde la orilla opuesta del puerto, desde donde ves todo el barrio en contexto, con los acantilados y el océano de fondo. Pasear directamente por el barrio también es encantador, pero prepárate para cuestas empinadas y callejuelas estrechas. Y por favor, respeta que aquí vive gente: no les hagas fotos a través de las ventanas. 😉

11. Bowring Park — 80 hectáreas de paz en medio de la ciudad

Vegetación y árboles centenarios en Bowring Park en St. John's
Foto: Sivaprasad.ucc / CC BY-SA 3.0 / Wikimedia Commons

Si necesitas un respiro de los acantilados, el viento y el salitre (que a veces también se agradece), Bowring Park es tu refugio. Este parque se extiende a lo largo de 80 hectáreas y tiene más de 100 años de historia. Nos sorprendió lo bonito que es y lo pocos turistas que encontramos.

Aquí descubrirás jardines preciosos, cascadas, estanques con patos, puentes y kilómetros de senderos para pasear. También hay una réplica de la famosa estatua de Peter Pan de los Kensington Gardens de Londres: solo existen unas pocas copias en el mundo y St. John’s tiene una de ellas.

Bowring Park es perfecto para un picnic, un paseo con café en mano o simplemente para hacer una pausa y respirar. Nosotros pasamos una tarde estupenda; Lukáš asegura que lo mejor fue el banco junto al arroyo, donde se quedó dormido. 😅 Entrada gratuita, abierto todo el año.

12. Excursión a Gros Morne NP — un tesoro UNESCO en el oeste de la isla

Fiordo en el Parque Nacional Gros Morne en Newfoundland
Foto: Michel Rathwell from Cornwall, Canada / CC BY 2.0 / Wikimedia Commons

Si dispones de más de 3–4 días en Newfoundland, la excursión al Gros Morne National Park es obligatoria. Este parque nacional inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO se encuentra en la costa oeste de la isla, a unas 5 horas en coche de St. John’s, y créeme, el trayecto merece la pena.

Gros Morne es un lugar donde las placas tectónicas quedan literalmente al descubierto: aquí encontrarás Tablelands, una meseta montañosa de peridotita rojiza, una roca que normalmente yace en las profundidades del manto terrestre. Parece la superficie de Marte en medio del verde canadiense. Es un prodigio geológico y la razón por la que el parque es Patrimonio de la Humanidad.

Además de Tablelands, aquí hay fiordos (Western Brook Pond, un fiordo de agua dulce con paredes de 700 m de altura), cascadas, montañas y algunos de los senderos más espectaculares de Canadá. El paseo en barco por Western Brook Pond fue una de las mejores experiencias de todo nuestro viaje por Canadá, y eso que también hemos visto las Rocosas.

💡 CONSEJO: Para Gros Morne planifica idealmente 2–3 días. Una excursión de un día desde St. John’s no merece la pena (10 horas de carretera entre ida y vuelta). Si recorres la isla en coche, incluye Gros Morne como parada independiente. Si estás planificando un roadtrip más grande por Canadá, échale un vistazo a nuestro artículo sobre el roadtrip por el oeste de Canadá: aunque es otra zona del país, los consejos de planificación te servirán igualmente.

Qué comer en St. John’s: guía para viajeros golosos

La cocina newfoundlandesa es honesta, marinera y sorprendentemente sabrosa. Nada de porciones rebuscadas ni presentaciones exageradas: aquí te sirven comida de verdad, con historia y con sabor a océano. Pero St. John’s tiene también una escena gastronómica sorprendentemente sofisticada que estaría a la altura de cualquier gran ciudad canadiense. Aquí va un repaso de lo que tienes que probar y dónde encontrarlo.

Toutons — masa frita con melaza

Los toutons son el desayuno típico de Newfoundland y crean adicción desde el primer bocado. Imagina trozos de masa de levadura, fritos hasta quedar dorados, servidos con melaza (un sirope oscuro de azúcar) o mantequilla. Es sencillo, contundente, dulce y absolutamente delicioso, sobre todo en esas mañanas en las que llegas aterido de un senderismo matutino por Signal Hill. Los mejores toutons los probamos en Mallard Cottage.

Fish and chips + Cod tongues

El fish and chips aquí no es comida rápida: es toda una institución. Bacalao fresco rebozado y crujiente, patatas fritas caseras y ensalada de col. Punto. Los mejores fish and chips de la ciudad los encontrarás en Duke of Duckworth (un pub agradable en el centro) o en Ches’s, una cadena local legendaria frecuentada por los lugareños. Las raciones en Ches’s son enormes y a precios ridículos.

Y luego están las cod tongues: lenguas de bacalao fritas. Suena raro, tiene una pinta sospechosa, pero está riquísimo. Son tiernas, delicadas, un poco como un champiñón rebozado. Si no te da miedo experimentar, esta es tu experiencia.

Jiggs dinner — el festín dominical a la newfoundlandesa

El Jiggs dinner es el almuerzo tradicional de los domingos, que aquí se cocina desde hace generaciones. En una sola olla se cuecen juntos carne de ternera salada, col, nabo, zanahoria, patatas y guisantes. Suena sencillo, pero la combinación de sabores tras horas de cocción lenta es sorprendentemente compleja y reconfortante. Si pasas un domingo en St. John’s, pregunta en el restaurante si preparan Jiggs dinner: es una experiencia newfi auténtica.

Dónde comer — restaurantes concretos

  • Mallard Cottage (Quidi Vidi) — probablemente el mejor restaurante de la ciudad. Ocupa una de las casas de madera más antiguas de Norteamérica y sirve platos fantásticos con producto local. Reserva con antelación, especialmente en verano.
  • Merchant Tavern — elegante pero informal, con cocina a la vista. Carnes y pescados excelentes.
  • Duke of Duckworth — pub clásico, el mejor fish and chips de la ciudad, ambiente agradable.
  • Ches’s Fish and Chips — cadena local legendaria, raciones enormes por poquísimo dinero. Viene la gente del lugar, y eso siempre es buena señal.
  • Celtic Hearth — pub irlandés con música en directo y comida decente. Estupendo para una noche de buena cerveza y ambiente.

Los precios rondan los 15–25 CAD / 10–17 € por plato principal en un restaurante normal y los 35–55 CAD / 24–37 € en Mallard Cottage o Merchant Tavern. St. John’s definitivamente no es una ciudad cara para comer, sobre todo en comparación con Toronto o Vancouver.

Consejos prácticos para el viaje

Para terminar, unos cuantos consejos prácticos que te vendrán bien a la hora de planificar. St. John’s es una ciudad amable con el turista, segura y relativamente compacta, pero hay algunas cosas que conviene saber de antemano para ahorrarte sorpresas desagradables (sobre todo con el tiempo 😅).

Qué meter en la maleta

Este es posiblemente el consejo más importante de todo el artículo: viste por capas y lleva una chaqueta impermeable. El tiempo en St. John’s es legendariamente caprichoso: por la mañana puede brillar el sol, al mediodía llega la niebla, por la tarde llueve y por la noche vuelve a despejar. Y el viento sopla prácticamente sin tregua.

  • Chaqueta impermeable con capucha — imprescindible, incluso en verano
  • Forro polar o sudadera gruesa — en julio puede hacer 12 °C en los acantilados
  • Botas de trekking — si piensas hacer el East Coast Trail o cualquier caminata, las rocas mojadas resbalan mucho. Echa un vistazo a nuestra guía de las mejores botas de senderismo.
  • Gorro y buff ligero — en Cape Spear y Signal Hill los agradecerás
  • Gafas de sol y protector solar — cuando sale el sol, pega de verdad

Si no tienes claro qué llevarte, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo hacer la maleta solo con equipaje de mano. ¡Incluso para Newfoundland se puede!

Moneda y precios

Se paga en dólares canadienses (CAD). El tipo de cambio ronda los 1 CAD = 0,67 € aproximadamente. Se puede pagar con tarjeta en todas partes: durante todo nuestro viaje solo necesitamos efectivo una vez, en un mercadillo de productores locales.

Ojo con la propina (tip): en Canadá es costumbre dejar un 15–20 % en restaurantes. No es obligatoria, pero sí esperada, y el personal depende de ella. Al pagar con tarjeta, el datáfono te ofrece automáticamente porcentajes de propina.

En general, St. John’s es más asequible que Toronto, Vancouver o Banff. Comida, alojamiento y actividades son un 10–20 % más baratos que en esas ciudades.

Seguridad

St. John’s es una ciudad muy segura. La delincuencia es baja, la gente es amable y hasta de madrugada en George Street nos sentimos perfectamente a gusto. Usa el sentido común como en cualquier sitio, pero no necesitas preocupaciones especiales.

El mayor «peligro» es el tiempo: si sales de senderismo, consulta la previsión, lleva el equipo adecuado y aléjate del borde de los acantilados. Las rocas mojadas de Newfoundland resbalan y el viento puede pillarte desprevenido.

Transporte por la ciudad

El centro de St. John’s se recorre perfectamente a pie: del puerto a Signal Hill, de Jellybean Row a George Street, todo se cubre caminando. La ciudad tiene cuestas (prepárate para calles empinadas), pero es compacta.

Para las excursiones fuera de la ciudad (Cape Spear, Witless Bay, Gros Morne) necesitarás coche. El transporte público (Metrobus) existe, pero las frecuencias son escasas y no cubre los destinos turísticos de los alrededores. Puedes alquilar coche fácilmente en el aeropuerto. Como mencioné antes, Lukáš y yo llevamos años usando con buenos resultados el comparador RentalCars.com, donde puedes comparar todas las compañías de un vistazo.

Conexión y eSIM

La cobertura móvil en el centro de St. John’s es buena, pero en zonas más remotas (East Coast Trail, carretera a Gros Morne) puede ser débil o inexistente. Si no quieres complicarte con una SIM local, te recomendamos una eSIM: las eSIM de viaje se activan en minutos y funcionan de maravilla. Nuestras experiencias con eSIM las contamos en detalle en el artículo sobre Holafly eSIM.

Recursos útiles para tu viaje

  • ✈️ Vuelos: Busca vuelos baratos en Kiwi.com: es nuestro portal favorito, donde encontrarás incluso combinaciones creativas con escalas.
  • 🚗 Alquiler de coche: Usamos habitualmente el comparador RentalCars.com, donde puedes comparar precios de todas las compañías locales.
  • 🏨 Alojamiento: Buscamos hoteles y apartamentos en Booking.com: nos gusta acumular puntos Genius y leer reseñas de huéspedes reales.
  • 🛡️ Seguro de viaje: No viajes a Canadá sin seguro: la sanidad es carísima para extranjeros. Nuestros consejos sobre seguros de viaje están en un artículo aparte.
  • 📱 eSIM: eSIM de viaje para Canadá — lee nuestra reseña de Holafly.
  • 🎒 Equipaje: Cómo hacer la maleta solo con equipaje de mano — ¡incluso para Newfoundland se puede!
  • 🥾 Calzado: Cómo elegir botas de senderismo — en las rocas mojadas de Newfoundland agradecerás cada euro invertido.

Preguntas frecuentes sobre St. John’s, Newfoundland (FAQ)

¿Cuántos días necesito para St. John’s?

Para la propia ciudad de St. John’s y sus alrededores más cercanos (Signal Hill, Cape Spear, Quidi Vidi, Witless Bay) bastan 3–4 días. Si quieres añadir una excursión al Gros Morne National Park (5 horas en coche), cuenta con un mínimo de 6–7 días para todo Newfoundland. Lukáš y yo estuvimos 4 días en St. John’s y no nos dio tiempo a todo: tranquilamente habríamos añadido un día más para el East Coast Trail.

¿Cuál es la mejor época para visitar St. John’s?

La mejor época es de junio a agosto. En mayo y junio podrás ver icebergs (Iceberg Alley) y en julio y agosto ballenas y frailecillos. El tiempo es impredecible incluso en verano: temperaturas de 15–22 °C, niebla frecuente y viento. El invierno (noviembre–marzo) es duro y la mayoría de las actividades turísticas están cerradas, así que no lo recomendamos.

¿Cómo llegar a St. John’s desde España?

No hay vuelos directos desde España. La ruta más habitual pasa por Toronto o Montreal: el vuelo desde Madrid o Barcelona hasta Toronto dura unas 9 horas (con Iberia, Air Canada o Air Transat), y desde allí otro vuelo de unas 3 horas hasta St. John’s. En total, cuenta con un día entero de viaje. En verano hay vuelos estacionales de WestJet desde Dublín, Londres y París. Recomendamos buscar vuelos en Kiwi.com.

¿Es St. John’s una ciudad segura?

Sí, St. John’s es una ciudad muy segura con un índice de delincuencia bajo. Los locales son amables y siempre dispuestos a ayudar. El mayor riesgo lo representa el clima impredecible, especialmente al hacer senderismo por los acantilados: mantente en los senderos señalizados, lleva ropa adecuada y consulta la previsión meteorológica.

¿Dónde ver icebergs en St. John’s?

Los icebergs pasan frente a la costa de Newfoundland principalmente en mayo y junio (el período conocido como Iceberg Alley). Desde St. John’s puedes observarlos en Cape Spear, Signal Hill o Fort Amherst. Para una experiencia más cercana, recomendamos las excursiones en barco que te acercan a pocos metros del iceberg. Puedes consultar la posición actual de los icebergs en IcebergFinder.com.

¿Cuánto cuestan unas vacaciones en St. John’s?

Presupuesto orientativo semanal para dos personas (sin vuelos): alojamiento aprox. 850–1 040 €, comida 470–710 €, coche y gasolina 340–510 €, actividades 135–270 €. En total, unos 1 800–2 500 € para dos durante una semana. St. John’s es más asequible que Toronto o Vancouver. Los vuelos de ida y vuelta desde España con escala rondan los 500–800 € por persona.

¿Merece la pena ir de St. John’s a Gros Morne?

Sin duda, siempre que tengas tiempo. Gros Morne National Park (UNESCO) es uno de los lugares más espectaculares de Canadá: fiordos, maravillas geológicas y senderismo increíble. Eso sí, está a 5 horas en coche de St. John’s, así que una excursión de ida y vuelta en el día no compensa. Lo ideal es dedicar 2–3 días a Gros Morne. Si solo dispones de 3–4 días en Newfoundland, quédate en St. John’s y alrededores: hay de sobra para llenar la agenda.

Tipy a triky pro vaší dovolenou

Nepřeplácejte za letenky

Letenky hledejte na Kayaku. Je to náš nejoblíbenější vyhledávač, protože prohledává webové stránky všech leteckých společností a vždy najde to nejlevnější spojení.

Rezervujte si ubytování chytře

Nejlepší zkušenosti při vyhledávání ubytování (od Aljašky až po Maroko) máme s Booking.com, kde bývají hotely, apartmány i celé domy nejlevnější a v nejširší nabídce.

Nezapomeňte na cestovní pojištění

Kvalitní cestovní pojištění vás ochrání před nemocí, úrazem, krádeží nebo stornem letenek. Pár návštěv nemocnic jsme v zahraničí už absolvovali, takže víme, jak se hodí mít sjednané pořádné pojištění.

Kde se pojišťujeme my: SafetyWing (nejlepší pro všechny) a TrueTraveller (na extra dlouhé cesty).

Proč nedoporučujeme nějakou českou pojišťovnu? Protože mají dost omezení. Mají limity na počet dnů v zahraničí, v případě cestovka u kreditní karty po vás chtějí platit zdravotní výdaje pouze danou kreditní kartou a často limitují počet návratů do ČR.

Najděte ty nejlepší zážitky

Get Your Guide je obří on-line tržiště, kde si můžete rezervovat komentované procházky, výlety, skip-the-line vstupenky, průvodce a mnoho dalšího. Vždy tam najdeme nějakou extra zábavu!

Entradas relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Estás aquí

ViajesAmérica del NorteSt. John's, Newfoundland, Canadá: 12 cosas que ver y hacer

Últimos artículos del blog