Si estás pensando en irte de vacaciones a Cabo Verde, lo más probable es que te hayan seducido las fotos de catálogo con playas infinitas y las promesas de sol durante todo el año. El «Caribe africano» suena absolutamente fantástico y, para muchos viajeros, es realmente un paraíso en la tierra donde descansar a las mil maravillas y recargar esa energía que tanta falta hace. Pero tienes que saber exactamente a qué te enfrentas y qué esperar de estas islas para evitar una sorpresa desagradable.
La clave del éxito está en elegir bien el momento, porque cuándo ir a Cabo Verde y cuándo no es un tema que va a influir de forma decisiva en tu experiencia. Las agencias de viajes suelen vender paquetes en pleno invierno con la promesa de una playa idílica, pero la realidad de los meses invernales suele estar llena de viento fuerte y un océano embravecido. En cambio, en cuanto aciertas con el mes correcto, las islas te recompensan con un agua increíblemente cálida y una calma absoluta.
He preparado para ti 19 consejos de qué ver y hacer en Cabo Verde — desde recomendaciones prácticas para ahorrar hasta islas de las que seguramente no encontrarás nada en el catálogo de la agencia. Hablaremos de las enormes diferencias entre las distintas islas, te ayudaré a elegir alojamiento y excursiones, y veremos por qué deberías, al menos por un rato, salir de las puertas del resort de lujo.

Resumen para quienes no tienen tiempo de leer todo el artículo
- Viento y océano traicioneros: De diciembre a abril sopla mucho viento en las islas y el mar está solo a unos 22 o 23 °C. Los mejores meses para bañarse con calma en un océano cálido son octubre y noviembre.
- Nuevas reglas 2026: Antes de volar debes rellenar el formulario EASE y pagar la tasa. A partir del 1 de julio de 2026, pagar en el aeropuerto cuesta el doble, así que tramítalo exclusivamente online.
- Qué isla elegir: Sal es más animada y ofrece más opciones para excursiones y vida nocturna, mientras que Boa Vista es sinónimo de calma absoluta, dunas de arena infinitas y playas desiertas.
- No combines Sal y Boa Vista: Los ferris entre ellas son desesperadamente poco fiables, el trayecto dura tres horas por un Atlántico revuelto y las travesías se cancelan en el último momento, así que en una sola semana simplemente no da tiempo.
- Dinero y pagos: Se puede pagar normalmente en euros, pero los comerciantes locales suelen usar un cambio desfavorable de 1:100. Te compensa mucho más cambiar a escudos locales.
- Excursiones por tu cuenta: Muchas atracciones, como la bahía de los tiburones, las puedes visitar en taxi por una fracción del precio que pagarías al guía del hotel.
Cuándo viajar a Cabo Verde
Aunque los catálogos de las agencias afirman que es un destino para todo el año, el clima de Cabo Verde tiene sus grandes particularidades. Las islas se sitúan en el cinturón de los vientos alisios, lo que significa que durante gran parte del año sopla aquí un viento bastante fuerte. Para los kitesurfistas es un sueño hecho realidad y un paraíso deportivo, pero para las familias con niños que quieren bañarse en un mar tranquilo puede ser una gran decepción.
El mayor error es pensar que la llamada estación seca de invierno es automáticamente el mejor momento para bañarse. En realidad, el momento álgido absoluto para unas vacaciones de playa es octubre y noviembre, cuando el viento amaina, el océano está caldeado por el verano hasta unos preciosos 27 °C y los precios de los paquetes suelen ser, paradójicamente, muy asequibles. Pero si viajas en enero o febrero, prepárate para que el viento de la tarde en la playa pueda ser bastante frío y por la noche ya te vendrá bien un jersey fino.
| Mes | Aire | Mar | Viento | Veredicto |
|---|---|---|---|---|
| Enero a Marzo | 25 °C | 22 a 23 °C | Fuerte | Ideal para kitesurf y excursiones activas; para bañarse hace más fresco y se forman grandes olas. |
| Abril a Mayo | 26 °C | 23 a 24 °C | Fuerte | El viento amaina poco a poco, el mar empieza a calentarse, buen compromiso para unas vacaciones de primavera. |
| Junio a Agosto | 28 °C | 25 a 26 °C | Flojo | Estupendo para bañarse; en agosto puede aparecer más humedad y algún chubasco breve y aislado. |
| Septiembre | 30 °C | 27 °C | Flojo | El mar más cálido, pero también el mes más bochornoso con riesgo de lluvia ocasional. |
| Octubre a Noviembre | 29 °C | 26 a 27 °C | Moderado | ¡La mejor época! El océano está maravillosamente cálido, el viento es agradable y en noviembre bajan los precios. |
| Diciembre | 26 °C | 24 a 25 °C | En aumento | Época popular en Navidades, los precios se disparan, pero el viento ya empieza a cobrar fuerza. |
Una curiosidad: el viento en las islas engaña mucho. Aunque te dé la sensación de que tienes un fresquito agradable y no sudas nada, el sol aquí quema a una velocidad increíble. La crema solar de factor alto es aquí realmente imprescindible, porque las quemaduras de sol son el clásico recuerdo caboverdiano que nadie quiere llevarse a casa. 😅
Dónde alojarse en Cabo Verde

El alojamiento en las islas son, en pocas palabras, dos mundos completamente distintos: o bien un gran resort todo incluido, donde lo tienes todo en el sitio, o bien un hotel boutique más pequeño, que respira ambiente local y donde por la mañana te saludan por tu nombre. La elección depende únicamente del tipo de vacaciones que prefieras, de si viajas con niños o de si buscas más bien un entorno íntimo y tranquilo para parejas.
Si vas a Sal y buscas el lujo perfecto con servicio completo, el Hotel Riu Palace Santa Maria es lo más top, con cinco piscinas y varios restaurantes. Para quienes queréis una excelente relación calidad-precio, está el cercano Hotel Riu Funana, que ofrece el estándar clásico de esta cadena algo más barato. El inconveniente de los grandes resorts suelen ser las tarifas no reembolsables, así que revisa bien las condiciones de cancelación.
Para los amantes de un ambiente más auténtico justo en el pueblo de Santa María, todo un clásico es el Hotel Morabeza, que presume de valoraciones fantásticas y de un personal increíblemente amable. Otra opción estupenda para los románticos es el más pequeño Hotel Odjo d’água, situado justo sobre un saliente rocoso encima del agua, con vistas de quitar el hipo directamente desde el restaurante. Además, estos hoteles boutique suelen permitir cancelación flexible, lo que te dará tranquilidad.
En Boa Vista reinan la calma y el aislamiento. El rey indiscutible aquí es el Hotel Riu Palace Boavista, situado en una playa increíble y que cosecha las mejores reseñas. Si vas sin niños y quieres desconectar de verdad, échale un ojo al Hotel Riu Karamboa — tras su reciente reforma funciona exclusivamente como resort solo para adultos y dicen que las swim-up suites son una maravilla.
Si planeas hacer island hopping y explorar otras islas, en el cultural Mindelo, en la isla de São Vicente, te enamorará el estiloso Casa Branca Hotel, con un rooftop bar perfecto. Los senderistas en la verde isla de Santo Antão no pueden faltar al íntimo Aldeia Manga Eco Lodge, que tiene tan poca capacidad que tendrás que reservarlo con mucha antelación. Y si quieres vivir algo absolutamente único, alójate en Fogo en la Casa Marisa 2.0, que se encuentra justo dentro de la caldera volcánica, sobre una colada de lava solidificada.
19 consejos de qué ver y hacer en Cabo Verde
Los siguientes consejos te ayudarán a planificar el itinerario perfecto, ya sea que solo quieras tumbarte en la playa o que prefieras descubrir las bellezas escondidas de las islas menos visitadas. He incluido también recomendaciones puramente prácticas que te ahorrarán mucho dinero y alguna que otra decepción. No olvides organizar bien tu tiempo, porque las islas de verdad invitan a un ritmo pausado.
1. Cuándo NO ir a Cabo Verde BAJO NINGÚN CONCEPTO

Si tu principal objetivo es tumbarte tranquilamente en la playa y nadar en el mar, evita los meses de enero a marzo. En esta época sopla el viento alisio más fuerte, que en las playas levanta arena y crea el efecto del llamado sandblasting, lo que puede resultar muy molesto para los ojos y la piel. Además, en invierno el océano está solo a unos 22 o 23 °C y, por las enormes olas, en las playas ondean a menudo banderas rojas, que significan prohibición estricta de bañarse.
Otro riesgo de los primeros meses del año es el fenómeno llamado calima. Se trata de un polvo fino del Sáhara que el viento a veces arrastra hasta aquí cruzando todo el océano. Para una persona sana significa solo un cielo ligeramente turbio y peor visibilidad para las fotos, pero si eres asmático grave o alérgico, esta bruma de polvo puede dificultarte bastante la respiración.
En cambio, no debes temer en absoluto los mitos habituales sobre huracanes devastadores. Aunque los meteorólogos hablan a menudo de los llamados huracanes de Cabo Verde, estas tormentas apenas nacen frente a la costa de África y cobran fuerza mucho más adelante, sobre el Atlántico, de camino al Caribe. Un impacto directo sobre las islas es extremadamente raro y desde luego no debería disuadirte de planificar tu viaje en los meses de otoño.
2. Registro EASE y tasa de aeropuerto 2026

Antes de volar te espera algo de papeleo que no conviene ignorar. Cada viajero debe rellenar, como muy tarde cinco días antes del viaje, el registro online en el portal oficial EASE y pagar la tasa de seguridad aeroportuaria TSA. Actualmente esta tasa ronda los 31 euros y se paga fácilmente con tarjeta directamente al rellenar el formulario, lo que te ahorrará mucho tiempo de colas a la llegada.
Pero ten muy en cuenta una novedad absolutamente clave que entrará en vigor este verano. A partir del 1 de julio de 2026, pagar la tasa directamente en el aeropuerto costará el doble y los funcionarios te cobrarán nada menos que 62 euros por persona. Es una clara señal de que el gobierno quiere tramitar toda la burocracia electrónicamente y por adelantado. Ahórrate el dinero y los nervios y gestiónalo todo tranquilamente desde casa antes incluso de hacer las maletas.
3. ¿Sal o Boa Vista? Qué isla elegir

Este es seguramente el dilema más habitual de todos los viajeros que se preparan para sus primeras vacaciones africanas. La isla de Sal es bastante más animada y la más desarrollada turísticamente de todas. Aquí encontrarás el bullicioso pueblo de Santa María, lleno de bares, restaurantes y tiendecitas, donde puedes salir tranquilamente a pasear por la noche. Es también un punto de partida mucho mejor si quieres hacer excursiones organizadas, bucear o probar deportes acuáticos con instructores locales.
En cambio, Boa Vista es el símbolo del aislamiento absoluto y de unos espacios inmensos que literalmente te absorben. La isla es mucho más grande, pero ofrece imponentes dunas de arena y playas desiertas donde puedes pasar toda la mañana sin cruzarte con un alma. El precio de esta maravillosa calma es el hecho de que, fuera de tu resort, prácticamente no encontrarás ninguna infraestructura. En definitiva, es la opción ideal para quienes quieren refugiarse con un libro bajo la sombrilla y no hacer absolutamente nada durante una semana.
Aviso importante: nunca intentes combinar Sal y Boa Vista en una sola semana con la intención de ahorrar tiempo. Aunque en el mapa las islas parecen muy cercanas, el transporte marítimo entre ellas es desesperadamente poco fiable y el trayecto por mar abierto pone a prueba hasta el estómago más fuerte. Los vuelos en avionetas, por su parte, suelen ser desproporcionadamente caros y los horarios cambian a menudo, así que mejor elige solo una isla y explórala a fondo.
4. El ambiente del pueblo de Santa María en Sal

El corazón de la isla de Sal es el pueblo costero de Santa María, bordeado por una preciosa playa de ocho kilómetros de arena blanquísima. La mayor atracción es aquí el muelle de madera, donde cada mañana llegan los pescadores con sus capturas frescas. Todo el proceso de limpieza y despiece de enormes peces ocurre justo delante de los transeúntes y es un espectáculo increíblemente auténtico, perfectamente acompañado por el rumor de las olas.
Al pasear por la playa principal y por el pueblo, prepárate porque te abordarán a menudo los vendedores de playa. La mayoría de ellos no son de Cabo Verde, sino que han venido aquí a ganarse la vida desde Senegal u otros países africanos. Venden figuritas de madera, abalorios, pulseras o hacen trenzas. Aunque pueden ser insistentes, un «no» educado pero firme con una sonrisa siempre funciona y, desde luego, no tienes nada que temer.
5. El lago salado de Pedra de Lume

Uno de los lugares más interesantes de Sal es la antigua salina escondida dentro del cráter de un volcán extinto, donde aún hoy te sientes como un siglo atrás. La sal todavía se extrae aquí de forma limitada, pero el principal atractivo para los turistas es la posibilidad de bañarse en el lago salado local. El agua tiene una densidad parecida a la del Mar Muerto, así que te mantendrá a flote sin esfuerzo y podrás leer el periódico tranquilamente o relajarte tumbado sobre la superficie.
La entrada al recinto cuesta unos cinco euros y te recomiendo encarecidamente venir muy temprano por la mañana, antes de que lleguen los autobuses de los grandes resorts. Hacia el mediodía suele haber una aglomeración incómoda y te pierdes así el ambiente verdaderamente mágico. No olvides traer monedas sueltas, porque por usar la ducha de agua dulce para quitarte la costra de sal se pagan otros dos euros y, créeme, vas a necesitar esa ducha de verdad antes de volver al hotel.
6. La bahía Shark Bay por tu cuenta

Observar tiburones en libertad suena a extremo de adrenalina sacado de los documentales, pero en la bahía Shark Bay de Sal se trata de una actividad totalmente segura y muy popular, incluso para familias. Hasta la orilla llegan nadando crías de tiburón limón, completamente inofensivas para las personas. Simplemente te pones unos escarpines y caminas por la zona poco profunda mientras estos fascinantes animales se entrelazan entre tus piernas.
Aquí llega el consejo clave para ahorrar dinero en tu presupuesto de viaje. Mientras que un tour organizado del hotel te sale por unos 45 euros, por tu cuenta pagas literalmente una fracción del precio. Basta con coger un taxi que te lleve hasta el lugar y te espere. Luego, en la propia playa, por menos de tres euros alquilas unos escarpines especiales y, por otra pequeña tarifa, te atiende un guía local que sabe exactamente dónde tienes que ponerte.
7. Buracona y el enigmático Ojo Azul

La bahía de Buracona es una de las excursiones más promocionadas de la isla, pero debo advertirte de que esta popular parada acaba muy a menudo en una enorme decepción. Se trata de una grieta volcánica en la roca en la que se refracta la luz del sol creando el efecto visual de un ojo azul brillante. El fenómeno en sí es fascinante en las fotos, pero tiene una gran pega que los vendedores de excursiones delante del hotel normalmente no te cuentan.
Y es que el ojo «brilla» solo en una franja horaria estrecha, aproximadamente entre las 11 y las 13 horas, y únicamente si encima hay un cielo completamente despejado, sin una sola nube. Si llegas antes, después o —Dios no lo quiera— se nubla, verás solo un agujero oscuro y corriente en la roca y lamentarás haber pagado la entrada y el tiempo en el coche. Así que, o controlas bien la hora del fenómeno, o sáltate la excursión directamente y guarda esa entrada para algo mejor.
8. Las dunas de Deserto de Viana

Si pasas las vacaciones en Boa Vista, no puedes saltarte de ninguna manera el desierto de arena local Deserto de Viana, una de las maravillas naturales de la isla. Este increíble pedazo de Sáhara africano en medio del Atlántico se formó por la acumulación gradual de arena traída del cercano continente africano. Las dunas blancas infinitas, en contraste con el cielo de un azul intenso, crean escenarios que cortan la respiración, como sacados de una película de ciencia ficción, y son un decorado perfecto para las fotos.
La mejor manera de explorar esta zona a fondo y de forma divertida es alquilar un quad todoterreno o directamente apuntarte a un buggy tour organizado. La excursión para dos personas te sale por unos 110 euros y te garantizo que será una de las experiencias más intensas de todo tu viaje. Solo no olvides llevar un pañuelo ligero para taparte la boca y unas buenas gafas de sol, porque después de la conducción salvaje vas a tener arena fina absolutamente por todas partes.
9. El oxidado pecio del Cabo Santa María

Otra parada icónica y enormemente fotogénica en Boa Vista es el pecio de un buque de carga español, que encalló aquí en un banco de arena en 1968. Desde entonces, el océano y el viento salado van devorando lentamente el enorme casco oxidado, lo que crea en la costa norte una atmósfera increíblemente cruda, casi ligeramente apocalíptica. El camino hasta el pecio discurre por un terreno muy pedregoso, así que solo llegarás sin problemas con un todoterreno fiable o un quad.
Por desgracia, el pecio se desmorona más y más cada año, así que si quieres verlo con tus propios ojos, no esperes demasiado para visitarlo. Una nota al margen: la playa es conocida por sus fuertes corrientes, así que olvídate de bañarte aquí y conténtate mejor con verlo desde la orilla. Dedica el tiempo más bien a admirar la fuerza de la naturaleza, capaz de poder con un imponente pedazo de hierro con una potencia tan enorme e imparable.
10. Avistamiento de tortugas y ballenas cantoras

Cabo Verde es uno de los tres mayores lugares de anidación de la amenazada tortuga boba del mundo entero, un dato del que los habitantes locales se sienten enormemente orgullosos. Si vienes aquí en los meses de verano u otoño entre junio y octubre, puedes participar en excursiones nocturnas en las que verás la puesta de huevos directamente en la arena caldeada. Estas visitas especiales deben realizarse exclusivamente con un guía certificado y usando luz roja tenue, para no estresar a estos animales protegidos y que puedan anidar con tranquilidad.
Durante los meses de primavera, especialmente en marzo y abril, las aguas profundas de Boa Vista se convierten en una maravillosa «maternidad» de enormes yubartas. Las excursiones para ver ballenas suelen costar unos 50 euros en barco, y observar a estas criaturas majestuosas enseñando a nadar a sus crías entre las olas del Atlántico es una experiencia que te dejará en silencio con la boca abierta y te hará olvidar que estabas haciendo fotos. Los animales se acercan a menudo muy cerca de los barcos, así que te llevarás recuerdos para toda la vida.
11. Mindelo y el legado musical de Cesária Évora

Si quieres conocer el alma verdadera, cruda y palpitante de estas islas, tienes que abandonar al menos por un rato los resorts de playa y poner rumbo en ferry o avión a la isla de São Vicente. Su ciudad principal, Mindelo, es el corazón cultural y musical de todo el país y vive a su propio ritmo, mucho más relajado. La arquitectura colonial conservada, las fachadas de colores vivos y las callejuelas empedradas crean aquí un decorado absolutamente único, que no tiene absolutamente nada que ver con la árida Sal y que te ofrecerá una visión completamente distinta de la vida local.
Mindelo es mundialmente conocida por el tradicional género musical llamado morna, que hizo famoso la legendaria cantante Cesária Évora, conocida como la diva descalza. Su nombre lleva hoy el aeropuerto internacional local y encontrarás su rostro característico hasta en el billete de 2000 escudos. Aquí puedes escuchar música en directo en pequeños bares casi todas las noches. Es una experiencia melancólica pero increíblemente bella, exactamente ese tipo de música por la que no quieres levantarte de la silla e irte a casa.
12. El carnaval más famoso, en Mindelo

Mientras que febrero en las áridas islas de playa significa para los turistas solo una lucha contra el fuerte viento en la tumbona, en Mindelo es un motivo clarísimo para grandes celebraciones y alegría generalizada. Y es que el carnaval de aquí es el segundo más famoso del mundo, justo después del de Río de Janeiro, y durante él las calles de la ciudad se transforman en una enorme fiesta palpitante, llena de extravagantes disfraces de colores, tambores atronadores y baile hasta altas horas de la madrugada.
Si quieres vivir en tu propia piel este desfile salvaje y colorido de la alegría africana, apunta en la agenda la fecha del 17 de febrero de 2026, cuando los preparativos de todo el año y el jolgorio carnavalesco culminan con el mayor espectáculo callejero. Es un motivo absolutamente fantástico para visitar las islas incluso en los, por lo demás, ventosos meses de invierno y empaparte del ambiente local. Eso sí, el alojamiento en Mindelo desaparece a velocidad de vértigo con meses de antelación, así que no esperes al último momento para reservar un hotel bonito.
13. El valle de Paul y el paraíso del trekking, Santo Antão

Los viajeros experimentados comparan muy a menudo la isla de Santo Antão con la Madeira portuguesa de hace treinta años, y es toda una meca para los amantes del senderismo de montaña exigente. Aquí no encontrarás ningún aeropuerto, solo se llega tras aproximadamente una hora de ferry desde el puerto de Mindelo. La recompensa por esta pequeña complicación serán unos valles verdes que cortan la respiración, campos en terrazas colgados en las laderas y picos escarpados que se sumergen regularmente en una densa niebla húmeda, creando una atmósfera casi mística.
La ruta más bonita y popular de todas es el descenso de unas cinco horas desde el cráter volcánico extinto de Cova de Paúl directamente hasta el valle verde. Por el camino irás pasando, por senderos estrechos, junto a pequeños campos de caña de azúcar, mangos y cafetos, donde puedes comprar productos locales directamente a los agricultores. Como aquí las rutas turísticas no están claramente señalizadas, te recomiendo encarecidamente contratar para los treks más complicados a un guía local fiable, que te llevará con seguridad y sin perderte por los senderos más bonitos y te enseñará también rincones escondidos.
14. Ascenso al volcán activo Pico do Fogo

Los viajeros que han visitado varias islas distintas de Cabo Verde coinciden muy a menudo en sus relatos en que el mayor shock visual y el «wow» absoluto se vive en la isla de Fogo. La figura dominante de toda la isla es el imponente y aún activo volcán Pico do Fogo, que escupió lava por última vez de forma dramática en 2014 y enterró dos pueblos enteros. Hoy, los resistentes habitantes han reconstruido de nuevo sus casas directamente sobre las coladas de lava ennegrecidas y solidificadas dentro de la enorme caldera, lo que infunde un respeto enorme hacia la naturaleza.
El ascenso a la mismísima cima de este monstruo, a una respetable altitud de 2.829 metros, es obligatorio exclusivamente con un guía local y te llevará unas seis horas de subida exigente entre ceniza volcánica profunda y suelta, que dificulta cada paso. Se suele empezar todavía a oscuras, hacia las cuatro de la madrugada, para evitar durante el ascenso el sol abrasador del mediodía. Tras el exigente, pero enriquecedor descenso, no olvides recompensarte con una copa del excelente vino local Chã, que paradójicamente nace de la tierra volcánica más fértil, justo dentro de la caldera.
15. La oscura historia de Tarrafal, en Santiago

La isla de Santiago es el verdadero corazón africano de todo el país y ofrece una historia fascinante, aunque a veces muy oscura y dolorosa, que no se puede olvidar. En el extremo norte de la isla se encuentra el somnoliento pueblo de Tarrafal, que presume de una preciosa playa de arena blanca bordeada de palmeras. Pero justo a las afueras del pueblo se halla un antiguo campo de concentración, apodado el campo de la muerte lenta por sus condiciones brutales, y que contrasta de forma chocante con la idílica imagen actual.
Durante la dura dictadura portuguesa, aquí fueron enviados por cientos presos políticos, que vivían en condiciones inhumanas bajo el sol africano abrasador. Hoy este enorme recinto conservado sirve de Museo de la Resistencia y su visita es una experiencia muy dura, pero enormemente emotiva, que te mostrará sin duda la cara oculta de la historia local. Es un contraste enorme y necesario con el ambiente despreocupado de vacaciones que conocemos por los folletos de colores de las agencias, y te dará una perspectiva completamente distinta sobre la vida.
16. Cómo ahorrar: dinero, escudos y excursiones locales

Aunque Cabo Verde es un país en desarrollo y más bien pobre, desde luego no se trata del típico destino exótico barato que cabría esperar. La mayoría de las mercancías, materias primas y alimentos hay que importarlos en barco de forma complicada y costosa, así que los precios en los restaurantes o del agua embotellada en los supermercados se parecen más a los del sur de Europa. El mayor error de los novatos es pagar cómodamente en euros, porque, aunque los vendedores locales aceptan los euros de buen grado y con una sonrisa, a menudo te devuelven el cambio con un tipo desfavorable artificial de 1:100. Por eso, nada más llegar, saca escudos locales del cajero, así te ahorrarás ese recargo oculto innecesario del diez por ciento en cada compra.
Otro margen enorme y fácilmente accesible para ahorrar son las propias excursiones a los monumentos y por la isla. Si, por comodidad, compras el primer tour que te ofrece el guía del hotel, pagarás un precio premium desorbitado. Prueba mejor a ir unas cuantas calles más allá, al centro de Santa María o a Sal Rei, y a preguntar en las agencias locales. Ofrecen servicios absolutamente idénticos, muchas veces incluso en los mismos coches, a precios bastante más bajos. Además, así apoyas de forma directa y justa a la economía y las familias locales en lugar de a las grandes corporaciones multinacionales.
17. Qué probar: el plato nacional cachupa y el toque italiano

La base de la gastronomía local es un guiso espeso llamado cachupa, que se cuece lentamente durante varias horas. Una gran noticia para los vegetarianos es que la versión básica, llamada cachupa pobre, es puramente sin carne y se compone de maíz, judías, mandioca y boniato. Otro clásico local son las empanadillas fritas pastel, que tradicionalmente llevan atún, así que mejor pregunta siempre por el relleno.
Quizá te sorprenda que en las islas de Sal y Boa Vista te encontrarás con un montón de fantásticos restaurantes italianos. Gracias a la fuerte comunidad de inmigrantes italianos, aquí puedes darte una pizza de primera y pasta casera, lo que después de una semana de bufé del hotel es un cambio muy agradable. Tras la comida, toca probar el grogue, un fuerte aguardiente de caña que te hará correr la sangre por las venas, garantizado.
18. Descubre la verdadera morabeza en vez del «No stress»

En cada esquina de las zonas turísticas verás enseguida carteles de «No stress», un eslogan de marketing genial y pegadizo que los turistas europeos han adoptado y compran en masa estampado en camisetas. Pero el concepto local verdadero y mucho más profundo, el que de verdad define el carácter de los habitantes locales, es la palabra morabeza. Se puede traducir libremente como una hospitalidad criolla profunda, una calidez inmensa y una alegría sincera de la vida sencilla, a pesar de unas condiciones económicas muchas veces muy duras.
Aunque pases las vacaciones aislado en el lujo de un hotel de cinco estrellas con un bufé interminable, date cuenta de que el salario medio normal del personal que te atiende apenas ronda los trescientos euros al mes. Por eso no tengas miedo de salir, al menos por la tarde, más allá de las puertas protegidas del resort y de gastar tu dinero en pequeños comerciantes locales o de tomarte un café en una cafetería de calle de lo más corriente. El país es extremadamente seguro para los turistas y la gente local es increíblemente amable y simpática con los extranjeros, siempre que los trates con el mismo respeto.
19. Seguridad y el traicionero océano

La República de Cabo Verde está considerada desde hace tiempo uno de los países más seguros y estables de toda África, y la delincuencia dirigida directamente contra los turistas es prácticamente mínima en las islas de playa. Puedes moverte sin problemas al caer la noche sin que te pase nada. El único peligro real que puedes encontrar aquí es la enorme fuerza de la naturaleza, en concreto el propio océano Atlántico abierto y sus impredecibles y muy traicioneras corrientes de fondo.
En la mayoría de las playas, el fondo desciende a menudo de forma muy abrupta a pocos metros de la orilla, y las gigantescas olas del oleaje pueden tener tal fuerza que tiran hasta a un hombre adulto. Por eso respeta siempre, sin excepción, el color de la bandera izada en el puesto de socorristas y, si ondea la roja, de verdad no entres al agua bajo ningún concepto ni te arriesgues. El segundo riesgo es el ya mencionado viento oceánico, que enmascara tan bien la fuerza de los rayos del sol que es muy fácil y doloroso quemarse incluso durante un inocente paseo de una hora por la orilla, así que no te confíes con la crema.
Adónde ir después de Cabo Verde
Si las islas africanas te han enamorado y buscas más inspiración para unas vacaciones de isla con un ambiente parecido, échale un ojo sin falta a estas guías:
- ¿Te interesa una alternativa más cercana y algo más europea? Lee nuestro extenso artículo Islas Canarias: guía completa.
- Si te atrae la naturaleza salvaje, los volcanes y el senderismo sin multitudes, te encantará Lanzarote: qué ver.
- Para los amantes de las playas infinitas y de los treks de montaña hemos recopilado consejos sobre Gran Canaria: qué ver.
- Y si te fascina el paisaje verde como el de la isla de Santo Antão, encontrarás muchísima inspiración en el artículo Azores: qué ver y cuándo ir.
- ¿Te atrae más la Asia exótica llena de plantaciones de té? Entonces no te pierdas la guía Sri Lanka: vacaciones, 21 consejos de qué ver y cuándo ir.
- Antes de volar al calor, estudia también nuestros consejos para hacer la maleta de forma inteligente en el artículo Equipaje de mano y mochila para el avión: cómo viajar ligero.
Más exotismo de nuestra serie: Zanzíbar: vacaciones, 21 consejos de qué ver y cuándo ir · Maldivas: vacaciones, 21 consejos de qué ver y cuándo ir · Mauricio: vacaciones, 21 consejos de qué ver y cuándo ir · República Dominicana: vacaciones, 21 consejos y cuándo ir · Abu Dabi: vacaciones, 21 consejos de qué ver y cuándo ir
Preguntas frecuentes
Si todavía dudas o estás puliendo los detalles antes de volar, he preparado para ti un resumen rápido de las preguntas más frecuentes. Aquí tienes las respuestas a lo que más te interesa antes de viajar a las islas.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Cabo Verde?
Si buscas condiciones ideales para bañarte tranquilamente en un océano cálido y quieres evitar los fuertes vientos alisios, los mejores meses para visitar son octubre y noviembre. El océano está maravillosamente templado después del verano y el clima ofrece temperaturas estables sin extremos. Además, durante noviembre los precios de los viajes bajan considerablemente antes del inicio de la temporada alta de invierno y la temporada navideña. Así que es un compromiso absolutamente ideal entre condiciones perfectas en la playa y precios agradables tanto para los vuelos como para los hoteles de lujo.
¿Cuándo no ir a Cabo Verde?
Si de tus vacaciones esperas solo relajarte en la playa y tomar el sol, mejor evita los meses de diciembre a abril. En este período sopla fuerte viento en las islas, el mar está notablemente más frío y a menudo se forman olas grandes que imposibilitan un baño seguro. En enero y febrero además existe el riesgo real de calima, que es polvo fino del Sáhara en el aire que puede afectar a los asmáticos y reduce la visibilidad. Si por el contrario no te gusta el bochorno, evita el mes de septiembre, que aunque es muy cálido, también es bastante húmedo.
¿Cómo está el mar, se puede nadar?
La temperatura y el estado general del mar cambian drásticamente según la época del año. Mientras que en otoño el océano alcanza unos agradables 27 °C y está relativamente tranquilo como un espejo, en invierno la temperatura media desciende hasta los 22 °C y el agua resulta muy refrescante, incluso fría. Debido al fuerte oleaje y a las peligrosas corrientes submarinas, además, a menudo se prohíbe estrictamente el baño bajo bandera roja tanto en playas públicas como en las de los hoteles. Ten también en cuenta que la entrada al agua suele ser bastante pronunciada y la profundidad aumenta rápidamente.
¿Necesito visa?
Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan ningún visado complicado para estancias turísticas clásicas de hasta 30 días, basta con tu pasaporte ordinario. Eso sí, debe tener una validez de al menos seis meses después de tu fecha prevista de regreso a casa. Sin embargo, cada viajero debe tramitar con antelación el registro online obligatorio EASE y pagar la tasa de seguridad aeroportuaria, que actualmente cuesta aproximadamente 31 euros. Ten en cuenta que a partir del verano de 2026 este pago directamente en el mostrador del aeropuerto se duplicará en precio.
¿Cuánto cuesta unas vacaciones?
Los precios de los paquetes todo incluido para una semana con salida desde la República Checa comienzan fuera de temporada alta en aproximadamente 800 euros por un hotel de cuatro estrellas de muy buena calidad con buenas reseñas y servicios básicos incluidos. Sin embargo, durante Navidad, Año Nuevo y las vacaciones de invierno los precios se disparan y los resorts premium de cinco estrellas pueden costarte incluso más de 2000 euros. Las islas en sí tampoco son nada baratas, ya que todo se importa en barco y los precios son comparables a los de los destinos turísticos europeos.
¿Sal o Boa Vista?
Esta elección depende fundamentalmente de tus preferencias personales y estilo de vacaciones. Recomiendo la isla de Sal para una primera visita, si quieres tener a tu disposición un pueblo más animado con restaurantes, vida nocturna y opciones mucho más amplias para diferentes excursiones organizadas. Boa Vista, por el contrario, es un sinónimo claro de tranquilidad absoluta e ininterrumpida, playas infinitas y desiertas, y dunas de arena fotogénicas. Pero ten en cuenta que fuera de tu complejo hotelero prácticamente no encontrarás ningún otro entretenimiento turístico, paseo marítimo ni tiendas.
¿Es seguro allí?
Cabo Verde es considerado internacionalmente desde hace mucho tiempo como uno de los países más seguros y políticamente más estables de toda África, así que realmente no tienes que tener miedo de salir del hotel por tu cuenta y descubrir los alrededores sin supervisión organizada. Cierta precaución clásica ante los carteristas está justificada solo en los mercados y en las ciudades más grandes, como Praia o la animada Mindelo. El riesgo real y mayor para los turistas descuidados es más bien el propio océano salvaje y el intenso sol africano.
¿Qué es el registro EASE?
Se trata de un formulario gubernamental electrónico obligatorio que reemplaza los visados clásicos anteriores. Cada viajero debe rellenarlo cuidadosamente como máximo cinco días antes de la fecha de salida prevista en el portal oficial de inmigración e introducir información sobre el pasaporte y el lugar de alojamiento. Parte integral de este registro es también el pago de la tasa de seguridad aeroportuaria TSA, que se abona fácilmente con una tarjeta de pago corriente online. El sistema generará posteriormente una confirmación que los funcionarios te requerirán automáticamente en el control de llegada.
¿Hay tiburones en Cabo Verde?
Sí, en las cálidas aguas atlánticas de los alrededores viven diferentes especies de tiburones, pero los incidentes con bañistas son extremadamente raros y realmente no hay que temerles cerca de la costa. Estos depredadores son sumamente importantes para el ecosistema local y están protegidos. El lugar más famoso y visitado es la bahía especial de Shark Bay en la isla de Sal, donde llegan crías de tiburón limón. Estos animales son completamente inofensivos para las personas y los turistas suelen acercarse a las aguas poco profundas para observarlos de cerca, una actividad muy popular.
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Nezapomeňte na cestovní pojištění
Kvalitní cestovní pojištění vás ochrání před nemocí, úrazem, krádeží nebo stornem letenek. Pár návštěv nemocnic jsme v zahraničí už absolvovali, takže víme, jak se hodí mít sjednané pořádné pojištění.
Kde se pojišťujeme my: SafetyWing (nejlepší pro všechny) a TrueTraveller (na extra dlouhé cesty).
Proč nedoporučujeme nějakou českou pojišťovnu? Protože mají dost omezení. Mají limity na počet dnů v zahraničí, v případě cestovka u kreditní karty po vás chtějí platit zdravotní výdaje pouze danou kreditní kartou a často limitují počet návratů do ČR.
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