Cuando alguien dice Londres, casi todo el mundo piensa al instante en la icónica noria gigante que se alza sobre el Támesis. El London Eye es, sencillamente, un símbolo, y para mucha gente representa el punto más importante de todo un viaje a la capital británica. Pero tengo que confesarte algo sincero desde el principio.
Cuando Lukáš y yo llegamos a Londres tras nuestro año en Canadá, recorrimos toda la ciudad en bicis alquiladas y teníamos el presupuesto bastante ajustado. Por eso entiendo perfectamente a quien se queda dudando en el paseo del río, sin saber si de verdad le apetece soltar casi 40 libras por treinta minutos de paseo en una cápsula de cristal. En aquella época mirábamos cada libra dos veces, y por eso sé lo importante que es tener la información correcta antes de comprar las entradas.
En esta guía te cuento todo lo que necesitas saber antes de la visita para que puedas decidir bien. Descubrirás cuándo merece la pena pagar de más por el acceso preferente, desde qué punto sacar las mejores fotos desde fuera y, sobre todo, te enseñaré alternativas con las que disfrutar de las vistas de Londres totalmente gratis.

Resumen para quienes no tienen tiempo de leer todo el artículo
- Precio básico: compra siempre las entradas online con antelación, salen desde 29 £, mientras que en taquilla pagarás diez libras más.
- Cuándo ir: la experiencia más bonita es justo después del atardecer, cuando la ciudad empieza a iluminarse, pero ten en cuenta que esos horarios desaparecen del sistema de reservas los primeros.
- Duración del paseo: una vuelta completa dura unos 30 minutos y la noria no se detiene, porque se mueve a la velocidad de un paseo lento.
- Veredicto sincero: si vas a Londres por primera vez o llevas niños, es un clásico precioso que merece la pena vivir.
- Gran alternativa: si vigilas el presupuesto, reserva con tiempo la entrada al Sky Garden, que está incluso más alto que la noria y el acceso es totalmente gratis.
Precio y horario del London Eye en 2026
Con las entradas de la noria londinense hay una regla fundamental: los precios son totalmente dinámicos y cambian sin parar. Varían según la fecha concreta, la hora y cómo esté de llena la capacidad de las cápsulas. Por eso en la web oficial siempre verás esa palabra traicionera, «desde», que marca el importe mínimo posible. En cualquier caso, recuerda que las entradas compradas online te saldrán unas 10 £ más baratas que la compra impulsiva directamente en taquilla.
| Tipo de entrada | Online desde | En taquilla desde |
|---|---|---|
| Adulto (16+) | 29 £ | 39 £ |
| Niño (2–15 años) | 26 £ | 35 £ |
| Niño menor de 2 años | GRATIS (reserva obligatoria) | GRATIS |
| Fast Track (sin cola) | 42 £ | – |
| Combi Merlin (2 atracciones) | 51 £ | – |
| Champagne Experience | 49 £ | 59 £ |
A lo mejor ahora te planteas si no te conviene ir directamente a por el acceso preferente. Sinceramente te digo que el Fast Track solo tiene sentido en hora punta, es decir, en las vacaciones de verano o los fines de semana entre las once y las tres. En el resto de casos, ese suplemento tan alto por saltarse la cola es del todo innecesario, porque con una franja horaria normal entras enseguida. En cambio, las entradas combinadas Merlin para atracciones londinenses como Madame Tussauds o SEA LIFE te ahorran un buen montón de libras, pero solo si de verdad consigues recorrerlas en siete días.
| Temporada | Abierto |
|---|---|
| Verano y fines de semana | aprox. 10:00–20:30 |
| Invierno y días laborables | aprox. 11:00–18:00 |
| Última entrada | aprox. 30 minutos antes del cierre |
Antes de hacer la maleta y planear el itinerario, comprueba mejor el día concreto en la web oficial. El horario cambia de un día a otro y sería una pena enorme llegar a los tornos cerrados. Poca gente sabe, por ejemplo, que la noria suele cerrar en enero por el mantenimiento técnico anual de dos semanas. También encontrarás el paseo del río totalmente desierto el 25 de diciembre, día de Navidad, cuando sencillamente no trabaja nadie y todo se detiene.
💡 Mi consejo para comprar: la mayor seguridad y la mejor elección de franja horaria las tienes, cómo no, comprando directamente en londoneye.com. Pero si planeas un programa turístico más amplio, échale un vistazo a GetYourGuide, donde puedes pillar packs estupendos que incluyen incluso cruceros por el Támesis. Y si además llegas a la ciudad en tren con National Rail, merece la pena aprovechar el estupendo descuento 2FOR1 (dos por el precio de uno) a través de la web asociada Days Out Guide.
Cuándo ir a Londres y al London Eye
El tiempo británico es famoso por lo impredecible que es, así que la mejor época para visitar la ciudad va de finales de primavera a principios de otoño. En los meses de verano disfrutarás de los días más largos y las temperaturas más agradables, pero tendrás que contar con enormes multitudes de turistas que se concentran precisamente en el paseo de South Bank. Si quieres evitar las colas más largas, ven mejor en mayo o en septiembre.
A la propia atracción es mejor ir a primera hora de la mañana nada más abrir, o al contrario, unos noventa minutos antes del cierre. La mayoría de los viajeros coincide en que la hora punta absoluta va de las once de la mañana a las tres de la tarde, cuando el tiempo de espera con las entradas normales puede alargarse hasta hora y media. Además, el sol de la mañana ilumina de maravilla el Parlamento, algo que agradecerás al hacer fotos.
Pero ten mucho cuidado con planear la visita justo después de Año Nuevo. La noria pasa por su mantenimiento anual durante enero, cuando suele cerrar por completo unas dos semanas (a menudo entre el 5 y el 18 de enero). Los días concretos cambian ligeramente cada año, así que si viajas a Gran Bretaña en invierno, comprueba siempre antes el horario actualizado en la web oficial londoneye.com.
Cómo llegar al London Eye
La noria panorámica se alza justo en la orilla sur del Támesis, en el popular barrio de South Bank. El camino más corto lo tienes desde la estación de metro Waterloo, desde donde tardas unos cinco minutos andando hasta las taquillas. Si por casualidad te pierdes por los pasos subterráneos, basta con seguir a la multitud o levantar la cabeza: esta mole gigante no se puede pasar por alto.
Pero una llegada mucho más épica te espera desde la parada de Westminster. No solo saldrás del metro junto al icónico Big Ben, sino que después cruzarás el famoso puente de Westminster. Justo desde ahí sacarás la mejor foto de la noria y, además, la verás bien integrada en todo el panorama londinense.
Si quieres darle un toque especial a tus desplazamientos por la ciudad, en lugar del metro sube al barco Uber Boat by Thames Clippers. Para en el muelle London Eye Pier, así que bajas de cubierta literalmente a unos pasos de la atracción. Por cierto, planificar cualquier ruta en transporte público te resultará increíblemente fácil con el buscador oficial TfL.
¿Y qué hacer después? Los alrededores de la noria en South Bank son ideales para un tranquilo paseo de tarde junto al río. Justo al lado, en el edificio del County Hall, encontrarás el acuario SEA LIFE o la divertida Shrek’s Adventure, algo que agradecerás sobre todo con niños pequeños. Si luego sigues por el paseo, llegarás pasando por el cultural Southbank Centre hasta la Tate Modern y el famoso Borough Market.
Dónde alojarse cerca del London Eye
Alojarse directamente en la zona de South Bank o cerca de la estación de Waterloo es una decisión estratégicamente genial. Desde ahí tienes a pie los monumentos más importantes, los paseos junto al río son inmejorables y además estás perfectamente conectado con varias líneas de metro. Los precios suelen ser más altos, sí, pero te ahorrarás mucho tiempo y dinero en desplazamientos desde las afueras.
Si buscas puro lujo y quieres despertarte con vistas directas al Big Ben, mira sin falta el Park Plaza Westminster Bridge London, que está justo al lado del puente y ofrece un servicio fantástico. Una preciosa atmósfera histórica con toque de lujo la encontrarás en el icónico Marriott County Hall, situado literalmente a pocos metros de la propia noria. Otra opción con estilo, aunque algo más cara, para los amantes del diseño, es el famoso Sea Containers London, justo en el paseo del Támesis.
Para quienes buscáis una buena relación calidad-precio, os recomiendo el Premier Inn London County Hall. Esta cadena es una apuesta segura en Gran Bretaña, ofrece habitaciones familiares limpias y amplias, y su ubicación es incomparable. Una gran alternativa moderna con funciones inteligentes en la habitación es el citizenM Tower of London, que te encantará por su concepto original. Y si prefieres algo más tradicional, mira el The Mad Hatter Hotel, un encantador hotel boutique instalado en una antigua fábrica de sombreros.
8 cosas que ver y hacer alrededor del London Eye
1. Precio y tipos de entradas
Los precios de las entradas funcionan de forma dinámica, lo que en la práctica significa que cambian según la fecha, la hora y la demanda del momento. Pero la regla básica es clara: compra siempre online y con antelación. Mientras en la web consigues la entrada estándar de adulto desde 29 £ (unos 34 €), en taquilla el mismo capricho te costará 39 £. Los niños de dos a quince años pagan online desde 26 £, y los más pequeños menores de dos años entran totalmente gratis, aunque tienes que marcar la entrada de tarifa cero en el sistema.
Además de la web oficial, puedes conseguir las entradas a través de distintos intermediarios. La gente suele alabar la reserva por GetYourGuide, porque tiene la aplicación en español y ofrece unas condiciones de cancelación estupendas. Para ser justa, añado que comprar directamente en la web oficial con suficiente antelación suele ser la opción más barata, sobre todo si pillas descuentos de verano fuera de hora punta.
Si planeas visitar también otros grandes atractivos londinenses, mira sin falta las entradas combinadas de la empresa Merlin. Desde unas 51 £ puedes combinar el mirador, por ejemplo, con el museo de figuras de cera Madame Tussauds o el enorme acuario SEA LIFE, y tienes siete días enteros para las atracciones siguientes. Si compras el pack de las cinco atracciones por unas 60 £, cada acceso te sale a un precio ridículo.
2. Fast Track: ¿merece la pena ahorrar tiempo?
La cola normal para subir se lleva en un día cualquiera unos veinte minutos, pero durante las vacaciones y los fines de semana soleados puede alargarse fácilmente hasta casi una hora. Precisamente por eso existen las entradas Fast Track, cuyo precio arranca en unas 42 a 46 libras. Te garantizan el acceso por un corredor especial reservado, donde normalmente solo esperas unos cinco a diez minutos.
Pero hay que preguntarse con sinceridad si tiene sentido pagar esas diez libras de más. Según la experiencia de los viajeros, el acceso rápido solo merece la pena en la hora punta absoluta, es decir, en verano, los fines de semana o en las vacaciones escolares. Si vas al río un día laborable por la mañana en noviembre, pasarás la cola normal tan rápido que la entrada premium sería tirar el dinero.
3. Qué verás desde la noria y cómo es el paseo
Cuando te llegue el turno, subirás a una de las treinta y dos cápsulas de cristal. Lo curioso es que la noria no se detiene para subir, sino que se mueve tan despacio (a un cuarto de la velocidad de un paseo normal) que puedes entrar en la cápsula sin problema incluso con carrito. Una vuelta completa dura exactamente treinta minutos y te ofrece vistas hasta una distancia de cuarenta kilómetros, así que en un día despejado, en teoría, alcanzas a ver el castillo de Windsor.

Pero el mayor atractivo está justo debajo de ti. Poco a poco se te van descubriendo unas vistas de infarto al Parlamento, la torre del Big Ben y la abadía de Westminster. Desde la cápsula también se ven la catedral de San Pablo o el palacio de Buckingham. Por desgracia, dentro no hay ningún panel informativo que te diga qué estás viendo, así que quizá tengas que apañártelas con el mapa del móvil.
Pero tengo que avisarte de una cosa de la que la gente se queja a menudo en las reseñas. En una cápsula caben hasta veinticinco personas y el banco de madera del centro no sienta ni a la mitad. Durante la temporada de verano las cápsulas suelen ir bastante llenas, así que cuenta con que probablemente pasarás de pie la media hora entera. El diseño acristalado, además, crea muchos reflejos, lo que a veces complica un poco sacar la foto perfecta para Instagram.
4. Comparativa: ¿London Eye u otro mirador mejor?
Esta es probablemente la sección más importante de todo el artículo. Mucha gente no sabe que en Londres hay lugares desde los que la vista es aún más espectacular y, encima, no te costarán ni un euro. Abajo te he preparado una tabla comparativa de los miradores más interesantes, para que elijas exactamente según tu gusto y tu presupuesto.

| Mirador | Altura | Precio 2026 (adulto) | Reserva |
|---|---|---|---|
| Sky Garden | ~155 m | GRATIS | Obligatoria (lun. mañana, 3 semanas antes) + DNI |
| Horizon 22 | 254 m | GRATIS | Obligatoria online con antelación |
| Parques (Primrose / Greenwich / Parliament Hill) | 63–98 m s. n. m. | GRATIS | Ninguna |
| Tate Modern Viewing Level | ~40 m | GRATIS | Ninguna |
| Lift 109 (Battersea) | 109 m | desde 17 £ | Recomendada |
| London Eye | 135 m | desde 29 £ | Recomendada |
| The Shard | 244–306 m | desde ~32 £ | Recomendada |
Mi consejo principal y sincero: si tienes el presupuesto ajustado, olvídate de las atracciones caras y ve al Sky Garden. Es el jardín público más alto de la ciudad, está situado más arriba que la propia noria y la entrada es totalmente gratis. Paseas entre plantas tropicales bajo una enorme cúpula de cristal y la vista es increíble. Pero tiene una pega enorme: las entradas se liberan siempre los lunes por la mañana con unas tres semanas de antelación, y las mejores horas desaparecen literalmente en unos minutos. Al llegar tienes que enseñar un documento de identidad con el nombre de la reserva.

¿Y para quién merece la pena, entonces, la legendaria noria? Sin duda para quienes vais a Londres por primera vez y ansiáis ese icono clásico. Es genial con niños pequeños, porque la cápsula es cerrada y segura, y también es maravillosa para los románticos. Pero si buscas más bien tranquilidad sin multitudes o el mirador absolutamente más alto, te servirán mucho mejor el rascacielos The Shard o el gratuito Horizon 22. Eso sí, con The Shard ten cuidado en 2026: de febrero a mayo hay obras de reforma y la plataforma abierta más alta, el Level 72, estará temporalmente cerrada.
5. Cuándo ir para la mejor experiencia
Si no te importa tanto hacer fotos y lo que quieres, sobre todo, es evitar a la gente, la mejor estrategia es reservar la primera franja de la mañana nada más abrir. Por la mañana suele haber relativa calma en el paseo del río, la luz cae preciosa sobre los edificios de alrededor y no tendrás que pelear por un sitio junto al cristal. Otro periodo más tranquilo son las últimas horas de la tarde, unos noventa minutos antes de que la atracción cierre al público.

Pero la experiencia absolutamente más mágica la tendrás durante la llamada hora azul (blue hour). Los viajeros con experiencia recomiendan reservar la franja horaria de modo que subas a la cápsula justo después del atardecer. El cielo aún no está del todo oscuro, tiene un color muy intenso y precioso, pero las calles y los monumentos bajo tus pies ya brillan con mil luces. Estas franjas de tarde son enormemente populares, así que hay que reservarlas de verdad con mucha antelación.
El tiempo, claro, juega un papel fundamental, porque con la típica niebla londinense no verás gran cosa desde los 135 metros. Mucha gente aconseja esperar a comprar la entrada según la previsión, pero así arriesgas a quedarte sin sitio. La ventaja del vendedor oficial es que en ciertas entradas ofrece la posibilidad de cambiar la fecha, lo que puede salvarte cuando sobre el Támesis se acumulen pesados nubarrones de lluvia.
6. Cómo fotografiar mejor el London Eye desde fuera
Casi todo el mundo quiere llevarse esa foto icónica en la que la enorme estructura de acero se alza sobre el río. Dentro de la cápsula los desafortunados reflejos en el cristal suelen estropearte la foto, así que el mejor truco es pegar el objetivo del móvil o la cámara lo más cerca posible del cristal para bloquear los brillos molestos del interior. Pero las auténticas joyas fotográficas las sacarás desde fuera.
El sitio más popular para el plano general es el cercano puente de Westminster. Colócate en su lado sur de manera que tengas la noria delante y el Parlamento a la espalda. Sobre todo a primera hora de la mañana o de noche, cuando la estructura está bellamente iluminada, harás fotos increíbles. Un dato curioso es que desde 2020 la noria luce oficialmente de color rosa por su patrocinador principal.
Si quieres una foto con una perspectiva algo distinta, ve justo debajo de la estructura, al parque Jubilee Gardens. Cuando apuntes el objetivo desde abajo hacia arriba, resaltará de maravilla la escala descomunal y los enormes cables de acero que sostienen todo ese coloso. Además, hay un césped bonito donde, después de las fotos, puedes sentarte con un café y observar el ambiente.
7. Visita con niños y con miedo a las alturas
Mucha gente me dice que le encantaría subir, pero que tiene un miedo horrible a las alturas. La verdad es que esta atracción es sorprendentemente amable para los acrofóbicos. El movimiento de todo el mecanismo es tan increíblemente lento y suave que no da ni un tirón ni un balanceo. Las cápsulas, además, son enormes, estables y totalmente cerradas, así que no tienes la sensación de estar de pie al borde de un abismo abierto.
Para las familias con niños, en cambio, es una experiencia totalmente mágica. Los niños suelen adorar el simple hecho de subir a una burbuja gigante que flota entre las nubes. Puedes entrar sin problema con un carrito pequeño (solo con los muy grandes quizá te pidan plegarlo) y, como el espacio es bastante amplio, los niños pueden moverse con bastante libertad. Eso sí, prepáralos porque dentro no se vende ninguna comida, así que la merienda y la bebida tendrás que llevarlas contigo.
8. Curiosidades fascinantes sobre la noria
Toda esta construcción es un gran milagro técnico. ¿Sabías, por ejemplo, que la noria se montó tumbada directamente sobre las aguas del Támesis? Las piezas llegaban en barcazas, los obreros las ensamblaron sobre plataformas hasta formar un enorme círculo y solo entonces todo ese peso descomunal se fue levantando poco a poco con gatos hidráulicos. Tardaron varios días y fue una auténtica proeza de ingeniería.
La numeración de las propias cápsulas también es curiosa. Son exactamente treinta y dos, pero si buscas la cápsula número trece, no la encontrarás. La numeración va del uno al treinta y tres, y el trece simplemente se saltó por la superstición británica. Originalmente, además, esta mole gigante nació solo como un proyecto temporal para celebrar el nuevo milenio y, tras cinco años, iba a desmontarse.
Gracias a su enorme popularidad (cada año recibe más de tres millones y medio de visitantes), la noria se quedó para siempre y se convirtió en el lugar de pago más visitado de toda Gran Bretaña. Y si buscas una idea de romanticismo algo distinta, has de saber que aquí ya se han producido más de cinco mil pedidas de mano e incluso más de quinientas bodas oficiales. Y es que ofrecen incluso una cápsula privada especial solo para dos, aunque eso te saldrá por un buen pico.
Curiosidades que no sabías del London Eye
La noria que no debía quedarse
Cuando los arquitectos, matrimonio David Marks y Julia Barfield, ganaron el concurso para el nuevo símbolo del milenio, probablemente no imaginaban lo que iban a desatar. La inauguración se celebró a finales de 1999 y el público pudo subir por primera vez en marzo de 2000. Al principio, esta noria gigante iba a estar en el paseo del río solo cinco años, como atracción temporal. Pero su popularidad entre los turistas se disparó y pronto quedó claro que no se iba a mover de ahí.

Hoy figura entre las atracciones de pago más visitadas de Gran Bretaña, adonde acuden cada año más de tres millones y medio de personas. La propia construcción, de 70 millones de libras, parecía sacada de una emocionante ciencia ficción de ingeniería. Las piezas llegaron en barcazas y la noria se montó tumbada directamente sobre las aguas del Támesis. Solo después unos gatos hidráulicos gigantes la levantaron muy despacio hasta su forma actual.
Por qué no encontrarás la cápsula número 13
Si te pones delante de la noria y empiezas a contar las cápsulas de cristal de diez toneladas, llegarás exactamente al número treinta y dos. Pero si te fijas en su numeración, verás que termina en el treinta y tres. Y es que los británicos son supersticiosos y simplemente se saltaron el número trece para no atraer la mala suerte. Nadie quiere, al fin y al cabo, quedarse atascado a 135 metros de altura en una cápsula maldita para veinticinco personas.
Entre los locales se cuenta con gusto que esas treinta y dos cápsulas corresponden exactamente a los treinta y dos distritos de Londres (los llamados boroughs). Suena a un simbolismo precioso y muy pensado, ¿verdad? En realidad, sin embargo, se trata más bien de una bonita leyenda urbana que la gente, con toda lógica, ha adoptado con cariño.
La noria que no para de cambiar de nombre
Los locales lo llaman abreviadamente solo «Eye», pero el nombre oficial cambia según quién ponga el dinero en marketing. Justo tras la inauguración lo financió una conocida aerolínea, así que durante muchos años llevó el nombre de British Airways London Eye. Algunas enciclopedias antiguas o guías impresas siguen indicando ese nombre por error hasta hoy.
A lo largo de los años se han sucedido varios gigantes, incluida Coca-Cola. Pero desde febrero de 2020 se llama oficialmente lastminute.com London Eye. Precisamente por este patrocinador actual, la noria, al caer la noche, brilla con un intenso color rosa que combina a la perfección con la imagen de la empresa.
Más de cinco mil pedidas de mano
El atardecer, la vista al Big Ben iluminado y la burbuja de cristal que gira despacio hacen maravillas con el romanticismo humano. Durante el paseo ya se han producido más de cinco mil pedidas de mano. Así que si ves a alguien apretar nervioso el bolsillo de la chaqueta, está bastante claro qué va a pasar cuando la cápsula llegue a lo más alto.
Y con el anillo no acaba la cosa, ni mucho menos. La atracción tiene incluso licencia oficial para celebrar bodas. Aquí ya se han dado el sí más de quinientas parejas y los primeros recién casados se casaron ya en 2001. Eso sí, hay que darse bastante prisa, porque una vuelta panorámica dura solo treinta minutos.
Qué ver cerca del London Eye
Cuando vuelvas a pisar tierra firme, sería una pena enorme no explorar el resto de bellezas de esta ciudad. Échale un vistazo a nuestro artículo detallado con 50 ideas de qué ver y hacer en Londres, donde encontrarás un mapa y un montón de inspiración para los siguientes días. A solo un trayecto de metro de ahí está la famosa Torre de Londres, donde puedes ver las joyas de la corona británica y escuchar historias sangrientas de su pasado.
Y si eres de buen café, mira nuestra guía de las mejores cafeterías de Londres: hemos elegido solo locales con más de 4,6 de valoración en Google.
A un paso del Parlamento se alza la abadía de Westminster: lugar de coronaciones y tumbas reales, donde incluso puedes entrar gratis al Evensong.
¿Te gustan la historia y el arte? Entonces no te pierdas el British Museum: la entrada es gratis y en nuestra guía encontrarás qué no perderte en un par de horas.
Y justo al lado de la fortaleza está el famoso Tower Bridge: en nuestra guía encontrarás cuándo se levanta el puente y si merece la pena la exposición de pago con suelo de cristal.
No te dejes tampoco el majestuoso palacio de Buckingham, ante el que se celebra con regularidad el cambio de guardia, una experiencia que forma parte esencial de Gran Bretaña. Si viajas con niños o eres fan del mundo mágico, tienes que ir sin falta a los estudios de Harry Potter en Londres. Y si tienes coche de alquiler o te pagas una excursión en autobús fuera de la ciudad, ve a admirar el místico Stonehenge, envuelto en decenas de misterios.
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¿Cuál es la estación de metro más cercana al London Eye?
La más cercana es la estación de Waterloo, desde donde llegarás al paseo marítimo en unos cinco minutos a pie. Otra opción estupenda es la estación de Westminster en la orilla opuesta, desde la que llegarás a la atracción con un precioso paseo cruzando directamente el puente de Westminster.
¿La atracción es accesible para sillas de ruedas?
Sí, toda la instalación es completamente accesible y las sillas de ruedas entran sin problema en las cápsulas. Por motivos de seguridad existe una limitación de máximo dos usuarios de silla de ruedas por cabina, por lo que es absolutamente imprescindible reservar con antelación suficiente un billete especial para sillas de ruedas online.
¿Puedo llevar una mochila o maleta a la cabina?
Con una mochila pequeña o un bolso normal el personal te dejará pasar sin problema, pero ten en cuenta que hay un control de seguridad rápido antes de subir. El equipaje grande, maletas o mochilas enormes están estrictamente prohibidos y lamentablemente no hay ninguna consigna oficial en el lugar.
¿Pueden subir perros al London Eye?
Las mascotas domésticas comunes tienen estrictamente prohibida la entrada a las cápsulas por razones obvias. La única excepción son los perros de asistencia y guía oficiales, que pueden acompañar a sus dueños previa presentación de la acreditación correspondiente.
¿Se paga por los niños pequeños?
Los niños de hasta dos años tienen entrada gratuita a la atracción y no se paga ninguna tarifa por ellos. Aun así, no debes olvidarlos al hacer la reserva online, porque por motivos de capacidad deben tener emitido en el sistema un billete de tarifa cero.
¿Puedo cambiar la reserva del billete si va a llover?
Si compras los billetes directamente a través de la web oficial, con la mayoría de las entradas estándar tienes la posibilidad de cambiar gratis la fecha y la hora de la visita. Esta opción de salvación ante el mal tiempo normalmente se puede utilizar hasta cinco veces, así que no perderás el dinero.
¿Dentro de la cápsula hace calor o frío?
Cada una de las treinta y dos cabinas está equipada con un moderno sistema de climatización y calefacción, por lo que la temperatura interior es agradable en cualquier época del año. No tienes que temer asarte en verano dentro de la burbuja acristalada, ni congelarte en invierno.
¿Se pueden encontrar descuentos en las entradas?
Si viajas a Londres en tren (National Rail), puedes aprovechar la popular promoción 2FOR1 a través del portal Days Out Guide, donde dos personas entran por el precio de una. Otra opción de ahorro es comprar billetes combinados para varias atracciones a la vez, lo que reduce considerablemente el precio por entrada.
