Si estás pensando en cambiar las sofocantes playas andaluzas por algo un poco más dramático, el norte de España te va a dejar sin palabras. En cuanto cruzas la frontera imaginaria hacia la España Verde, el paisaje cambia de forma radical. La meseta árida deja paso a un verde intenso, el aire se carga de humedad atlántica y ante ti se elevan los picos calizos que caen casi en vertical hacia las aguas del Mar Cantábrico. Los Picos de Europa son, sin duda, uno de los rincones más impresionantes de toda la Península Ibérica.
El Parque Nacional de los Picos de Europa es un paraíso absoluto para los amantes de la montaña, los conductores apasionados y los gastrónomos. Su nombre se lo deben a los marineros que regresaban de América, para quienes estas cumbres eran el primer trozo de tierra firme que divisaban en el horizonte. Es un rincón único de Europa donde la salvaje naturaleza de alta montaña convive con la elegancia de las ciudades costeras cercanas.
En este artículo encontrarás 14 consejos detallados sobre qué ver y hacer en los Picos de Europa. Te explicamos cómo gestionar la logística en torno a los lagos de montaña, dónde alojarte de forma estratégica y cuál es la mejor época para disfrutar del parque sin niebla ni lluvia. Si buscas el mapa de los Picos de Europa o información sobre cómo llegar, también lo encontrarás aquí.

Resumen para los que no tienen tiempo de leer todo el artículo
- El transporte es clave: Explorar los Picos de Europa sin coche propio es muy complicado, ya que el transporte público hacia los puertos de montaña es muy limitado.
- Clima ideal: La mejor ventana para visitar el parque va de junio a septiembre, cuando evitas las fuertes lluvias y disfrutas de temperaturas de alrededor de 24 °C.
- Bases de operaciones: Las localidades de Potes en Cantabria y Cangas de Onís en Asturias son los mejores puntos de partida para excursiones al parque nacional.
- Imprescindibles: El teleférico de Fuente Dé y los lagos glaciares de Covadonga son visitas obligadas, aunque en verano ten en cuenta que el acceso en coche privado está restringido.
- Senderismo para todos: No te pierdas la famosa Ruta del Cares, que ofrece vistas impresionantes al interior de la garganta sin un desnivel excesivo.
- Gastronomía local: Prueba sin falta el famoso queso azul Cabrales, que madura en cuevas naturales de roca caliza.
- Tiempo necesario: Para ver los puntos principales de forma rápida bastan dos días; si quieres explorar pueblos y hacer trekking, reserva entre cinco y siete días.
Cuándo ir a los Picos de Europa
A diferencia del sur de España, donde el verano puede ser un infierno térmico, la costa norte tiene un ritmo climático completamente distinto. La proximidad al océano y la altura de las montañas significan que aquí llueve con frecuencia, hay niebla y el viento puede ser intenso. Precisamente gracias a esas condiciones, toda la región es de un verde deslumbrante que recuerda más a Escocia que a la España típica que imaginamos.
La única ventana fiable con tiempo relativamente seco y soleado se extiende de junio a finales de septiembre. Incluso en pleno agosto las temperaturas rondan los agradabilísimos 22-26 °C, lo que crea condiciones ideales para el senderismo. Si tienes pensado hacer rutas más exigentes, te recomendamos venir a finales de agosto o en septiembre, cuando ya ha pasado el mayor aluvión de turistas nacionales.
Fuera de la temporada estival debes tener en cuenta que muchas carreteras de montaña pueden estar en mal estado y varios servicios reducen su actividad. El invierno en los Picos de Europa es duro: las cumbres se cubren de nieve y tanto el teleférico como los accesos a los lagos suelen estar cerrados. La primavera, por su parte, se caracteriza por un tiempo muy variable, con sol y lluvias torrenciales que pueden alternarse en cuestión de minutos.
Dónde alojarse en los Picos de Europa
💡 Consejo de alojamiento y actividades: Buscamos alojamiento en Booking.com, donde suelen encontrarse las mejores condiciones de cancelación. Para entradas, excursiones y actividades, merece la pena comparar en GetYourGuide.
El parque nacional se extiende por tres comunidades autónomas: Cantabria, Asturias y Castilla y León. Para descubrir las montañas es fundamental elegir bien la base, para no pasar horas dando vueltas por las tortuosas carreteras de montaña. La mayoría de los viajeros se aloja en los bordes del parque y desde allí hace excursiones radiales a los distintos puntos de interés.
En el lado sureste, en Cantabria, la opción más popular es la villa de Potes. Es un precioso núcleo histórico lleno de callejuelas de piedra, con excelentes servicios, multitud de restaurantes y un acceso inmejorable al teleférico de Fuente Dé. Puedes alojarte, por ejemplo, en el popular Hotel Valdecoro, que cuenta con bonitas vistas al río y a las montañas.
Si tu plan es visitar principalmente los lagos y la parte norte del macizo, te recomendamos Cangas de Onís como base de operaciones. Está en Asturias y encontrarás todos los servicios necesarios, incluidos grandes supermercados. Una excelente opción es el Hotel Los Lagos Nature, en pleno centro. Todos los alojamientos se pueden reservar de forma fácil y segura a través de Booking, idealmente con varios meses de antelación.
14 cosas que ver y hacer en los Picos de Europa
El parque nacional ofrece una enorme variedad de experiencias, desde paseos tranquilos hasta expediciones de alta montaña. Hemos preparado una lista detallada de 14 lugares y actividades que no deberían faltar en tu itinerario si quieres conocer la verdadera cara de la España Verde en el Parque Nacional de los Picos de Europa.
1. Teleférico de Fuente Dé

Una auténtica maravilla de la ingeniería y probablemente el gran reclamo del sector sur del macizo. El teleférico de Fuente Dé es el telecabina monocable más largo de Europa, y en menos de cuatro minutos te sube desde los 1.070 metros de altitud hasta la estación superior El Cable, a 1.823 metros. Salva más de 750 metros de desnivel sin un solo pilón de sustentación, de modo que la cabina queda literalmente suspendida en el vacío frente a una pared rocosa casi vertical.
La experiencia del trayecto es verdaderamente impresionante y la plataforma mirador de la parte superior ofrece un panorama inolvidable de todo el Valle de Liébana. El billete de ida y vuelta cuesta alrededor de 17 €, y en temporada alta es absolutamente imprescindible comprar las entradas online con bastante antelación, o te pasarás horas haciendo cola.
Desde la estación superior parten varios senderos espectaculares que se internan en el corazón del macizo central. Si te gustan las caminatas largas, te recomendamos no comprar el billete de vuelta y descender a pie por el valle a través de la aldea de Espinama. Es un descenso de todo el día, pero te recompensará con los paisajes más bonitos que ofrece la Cantabria de montaña.
2. Lagos glaciares de Covadonga
En el lado opuesto del macizo, al noroeste, se encuentran los icónicos lagos glaciares Enol y Ercina, conocidos como Lagos de Covadonga. Se sitúan a más de 1.000 metros de altitud y el paisaje que los rodea es absolutamente mágico. Los verdes prados contrastan vivamente con los grises picos calizos, y directamente en las orillas de los lagos pastan vacas a sus anchas, cuyas cencerros completan la singular atmósfera de alta montaña.
A los lagos sube una carretera estrecha, muy sinuosa y en algunos tramos bastante empinada, que ya de por sí es toda una experiencia para el conductor. Alrededor de los lagos discurren varios senderos circulares de dificultad baja que puedes recorrer sin equipamiento técnico. No te olvides de subir al Mirador de Entrelagos, desde donde tendrás ambas láminas de agua a vista de pájaro.
⚠️ Aviso logístico: Durante el verano, de junio a septiembre, y en días festivos, la carretera a los lagos está cortada al tráfico privado durante el día. Solo se puede subir en autobús lanzadera desde los grandes aparcamientos del valle, cerca de Cangas de Onís. El billete de ida y vuelta cuesta unos 9 € y te recomendamos encarecidamente coger el primer servicio de la mañana, antes de que el valle se llene de excursionistas.
3. El sagrado Santuario de Covadonga
De camino a los lagos pasarás por un lugar de enorme significado histórico y espiritual para todos los españoles. El Santuario de Covadonga está tallado en la misma pared rocosa sobre una cascada que ruge a sus pies. Aquí fue donde en el año 722 se libró la famosa batalla en la que el noble visigodo Pelayo derrotó al ejército moro, iniciando así la Reconquista de la Península Ibérica.
En la pequeña cueva de la Santa Cueva se encuentra hoy una capilla con la imagen de la Virgen de Covadonga y el sepulcro del propio rey Pelayo. El lugar transmite una espiritualidad especial, especialmente cuando lo envuelve la niebla matinal tan característica de las montañas asturianas. Desde el valle sube una escalinata hasta la cueva, y la tradición dice que si la subes, se te cumplirá un deseo secreto.
Justo al lado de la cueva se alza la majestuosa basílica construida en piedra caliza rosada, que forma un contraste increíble con los bosques de un verde intenso al fondo. La entrada al recinto es gratuita, aunque ten en cuenta que el aparcamiento en los alrededores es muy limitado y en temporada se llena rápidamente.
4. La famosa Ruta del Cares

Si tuvieras que elegir un solo sendero en todo el parque nacional, tiene que ser la Ruta del Cares. Es probablemente el itinerario de senderismo más famoso y espectacular de toda España. El trayecto mide unos 11-12 kilómetros en un sentido y une la aldea asturiana de Poncebos con la leonesa de Caín.
El sendero está literalmente excavado en la pared rocosa y discurre junto al río Cares por una garganta profunda y estrecha, apodada la Garganta Divina. Las vistas al abismo y a los verticales acantilados calizos son absolutamente sobrecogedoras. Una gran ventaja es que el camino sigue un antiguo canal de servicio hidráulico, por lo que tiene un desnivel mínimo y está al alcance de senderistas con poca experiencia.
💡 Consejo de la bloggers: La ruta no es circular. La mayoría de la gente va desde Poncebos hasta Caín, come en la taberna del pueblo y regresa por el mismo camino, lo que supone más de 22 km a pie. Te recomendamos salir muy temprano por la mañana, porque al mediodía la estrecha garganta se llena de gente y el calor que rebota en las rocas puede ser agotador.
5. La villa de Potes
Potes es sin duda uno de los pueblos históricos más bonitos de toda Cantabria. Actúa como la principal puerta de entrada al sector oriental de los Picos de Europa y merece por sí sola al menos medio día de visita. Se asienta en la confluencia de varios ríos de montaña y sus calles antiguas están atravesadas por puentes de piedra medievales.
El símbolo del pueblo es la imponente Torre del Infantado del siglo XV, desde la que hay unas preciosas vistas a las montañas circundantes y a los tejados rojizos de las casas. Potes es conocido por su arquitectura tradicional, que combina la piedra con la madera oscura, y en sus callejuelas encontrarás decenas de pequeñas tiendas con productos locales.
El pueblo es también un lugar excelente para hacer acopio de provisiones antes de las excursiones y ofrece una gran variedad de restaurantes. Por las noches hay una animación extraordinaria: el olor a comida sale de los bares y los lugareños se sientan en las terrazas con vistas a las majestuosas cumbres. Es el sitio perfecto para relajarse con una copa de buen vino después de una jornada de senderismo.
6. El remoto pueblo de Bulnes
En lo más profundo de las montañas, en el macizo central, se esconde el pueblo de Bulnes, que hasta hoy conserva una autenticidad asombrosa. Hasta el año 2001 no existía ninguna vía de comunicación hasta aquí y el pueblo solo era accesible a pie por un duro sendero de montaña. Hoy tampoco encontrarás coches y la vida transcurre a su propio ritmo lento.
Actualmente se llega a Bulnes en un funicular subterráneo que atraviesa la roca desde el pueblo de Poncebos. El trayecto dura unos siete minutos y el billete de ida y vuelta ronda los 22 €. Si tienes buena forma física, te recomendamos subir a pie por el precioso valle del Canal del Tejo, lo que lleva casi dos horas de ascenso bastante pronunciado.
El pueblo está dividido en dos barrios y ofrece una imagen de arquitectura serrana tradicional con casas de piedra. Un poco por encima de las últimas casas hay un mirador desde el que se abre una de las vistas más hermosas al famoso pico Urriellu. Es el lugar ideal para disfrutar de un momento de silencio alejado de las aglomeraciones turísticas. ☺️
7. Cangas de Onís y el Puente Romano

Mientras Potes domina el sector oriental, Cangas de Onís es el corazón palpitante de la vertiente asturiana occidental del parque. Esta animada localidad fue la primera capital del Reino de Asturias tras la victoria sobre los moros y conserva una historia orgullosa y gloriosa. Es un punto de partida fantástico si tienes pensado explorar los lagos de Covadonga.
El monumento más conocido de la localidad es el hermoso puente de piedra sobre el río Sella, conocido como Puente Romano. Aunque su forma actual data de la Edad Media, se levanta sobre los cimientos originales romanos. Del arco central cuelga una réplica de la Cruz de la Victoria, símbolo de toda Asturias.
Los domingos por la mañana no te pierdas el mercado tradicional en la plaza mayor. Agricultores de toda la comarca se dan cita aquí con verdura fresca, pan artesano, productos de artesanía y una enorme variedad de quesos locales. Es una oportunidad perfecta para empaparse de la cultura local y apoyar a los pequeños productores.
8. El famoso queso Cabrales y las cuevas calizas
La zona de los Picos de Europa es mundialmente conocida por su singular tradición quesera. El rey absoluto de la gastronomía local es el queso azul Cabrales, que se elabora con una mezcla de leche de vaca, oveja y cabra. Este queso tiene un sabor muy intenso, picante y punzante, y un aroma inconfundible que impregna cada aldea de montaña.
El secreto de su elaboración está en el proceso de maduración. El queso madura durante varios meses en cuevas naturales de piedra caliza en plena montaña, donde la humedad se mantiene en torno al 90 % y la temperatura oscila entre 8 y 12 °C. Son precisamente los hongos del género Penicillium que crecen de forma natural en esas cuevas los que dan al queso su veteado azul y su sabor tan intenso.
La escena culinaria local se apoya a menudo en contundentes platos de montaña que en el pasado tenían que saciar a los pastores en condiciones duras. En los restaurantes de la zona encontrarás habitualmente la fabada asturiana, un espeso guiso de alubias con distintos tipos de chorizo y embutidos ahumados. Para los que prefieren algo más ligero, la estrella es sin duda el queso Cabrales, que los locales untan en el pan o con el que elaboran fantásticas salsas cremosas.
9. El icónico Picu Urriellu (Naranjo de Bulnes)
Para todos los escaladores y amantes de la montaña, el Picu Urriellu es un objeto de culto. Este monolito calizo de 2.519 metros se eleva como un enorme diente desde el macizo central. Aunque no es la cumbre más alta del macizo, sus paredes casi verticales de más de 500 metros de altura lo convierten en uno de los grandes desafíos del alpinismo en España.
El nombre de Naranjo de Bulnes lo recibió por la peculiar coloración anaranjada que adquieren las rocas calizas al atardecer. El ascenso a la cima está reservado a escaladores experimentados con material técnico, pero la caminata hasta su base es un destino muy popular entre los senderistas más avezados.
Las mejores vistas a esta icónica montaña se obtienen desde los miradores de los alrededores de Sotres, Bulnes o el Mirador del Pozo de la Oración en Arenas de Cabrales. Si te gusta la fotografía, no dejes de acercarte a estos miradores con la luz de última hora de la tarde, cuando la montaña parece literalmente encenderse.
10. El futurista Mirador del Fito
Si quieres hacer una pausa de las profundas gargantas y contemplar el paisaje desde las alturas, acércate al Mirador del Fito. Este singular mirador de hormigón de 1927 parece un platillo volante y se alza sobre el puerto de montaña de la Sierra del Sueve, un poco al norte del límite del parque nacional.
Es uno de los pocos lugares desde donde puedes abarcar de un solo vistazo tanto los abruptos picos como el azul infinito del Atlántico. En un día despejado verás decenas de kilómetros de costa con playas de arena a un lado y la muralla de montañas calizas al otro. El contraste entre estos dos mundos resulta absolutamente fascinante.
Al mirador se puede llegar en coche y el aparcamiento está a apenas unos metros de la plataforma. Eso sí, el puerto actúa a menudo como barrera para la nubosidad que llega del océano, así que puede ocurrir que subas y te encuentres en plena niebla. Por eso conviene consultar el parte meteorológico antes de ir.
11. Sotres, el pueblo más alto de Asturias
Para quienes buscan el aislamiento y la tranquilidad auténtica de la montaña, Sotres es la elección perfecta. Con sus 1.050 metros de altitud, es el pueblo más alto de toda Asturias. La carretera que sube hasta él serpentea de forma dramática con numerosas curvas cerradas, lo que pondrá a prueba tus habilidades al volante.
Sotres es un paraíso absoluto para los senderistas y el punto de partida para rutas hacia el macizo central. Desde aquí puedes partir hacia el Refugio de Áliva o emprender ascensos más exigentes en dirección al Picu Urriellu. A diferencia del animado Potes o Cangas de Onís, aquí encontrarás apenas unas pocas casas de piedra, pequeñas casas rurales y el silencio roto únicamente por el balido de las ovejas.
💡 Consejo de la bloggers: En el pueblo hay varias queserías familiares que ofrecen visitas a sus cuevas de maduración. Es una experiencia mucho más íntima y auténtica que visitar las instalaciones comerciales del valle, y puedes comprar el queso directamente de manos del ganadero.
12. El Desfiladero de la Hermida
No solo el senderismo, sino también la propia conducción es una experiencia extraordinaria en los Picos de Europa. El Desfiladero de la Hermida es el desfiladero más largo de España, con nada menos que 21 kilómetros de recorrido, y une la costa cantábrica con la villa serrana de Potes. Se formó por la acción erosiva del río Deva, que excavó un cauce increíblemente estrecho en la roca caliza.
La carretera N-621, que atraviesa el desfiladero, serpentea bajo paredes verticales que en algunos puntos alcanzan los 600 metros de altura. Debido a lo estrecho del valle, el sol penetra solo durante pocas horas al día. La carretera está en perfectas condiciones pero es muy sinuosa, así que cuenta con una velocidad media de unos 40 km/h.
Aproximadamente a mitad del desfiladero se encuentra el pueblo de La Hermida, famoso por sus manantiales termales naturales. Los manantiales brotan directamente al cauce del río Deva y el agua alcanza los agradables 60 °C. Puedes pagar la entrada a un balneario o buscar las pozas naturales bajo el puente, donde es posible bañarse completamente gratis.
13. Senderismo y trekking en el Macizo Central
El macizo central, conocido también como macizo de los Urrieles, es la parte más alta y salvaje de todo el parque nacional. Aquí se encuentra la cumbre más elevada, el Torrecerredo (2.650 m), y el icónico Picu Urriellu. El paisaje recuerda a la superficie lunar, con afilados lapiaces calizos, profundas simas y escarpados pedregales.
Para los senderistas no especializados, recomendamos el circuito de los pastizales de Áliva, que se puede combinar perfectamente con el viaje en teleférico desde Fuente Dé. Es un camino amplio y relativamente cómodo que te lleva por extensas praderas donde se cruzan caballos salvajes, ovejas y vacas. Por el camino encontrarás varios refugios de montaña donde reponer fuerzas.
Si buscas un desafío para todo el día, prueba la ruta hasta el Refugio Vega de Ario. El sendero parte de los Lagos de Covadonga y atraviesa campos de lapiaz hasta el refugio, desde donde hay una de las vistas más impresionantes de todo el macizo central. No olvides llevar suficiente agua, ya que en terreno kárstico prácticamente no encontrarás manantiales superficiales.
14. La costa cantábrica: donde la montaña se funde con el océano
Sería un error mayúsculo visitar los Picos de Europa sin parar en la impresionante costa que los separa del macizo por apenas treinta minutos en coche. La costa cantábrica y asturiana está llena de espectaculares acantilados y escondidas calas de arena que forman un contrapunto perfecto a los picos calizos.
Desde el lado cantábrico no te pierdas el histórico pueblo pesquero de San Vicente de la Barquera. Ofrece una estampa icónica: al fondo del antiguo puente de piedra y la ría con las embarcaciones se distinguen directamente las nevadas cumbres de los Picos de Europa. Es una postal que no encontrarás en ningún otro lugar del mundo. 😅
En Asturias, por su parte, te recomendamos visitar la localidad de Llanes y el fenómeno natural de los Bufones de Pría. Se trata de géiseres marinos naturales: el oleaje del océano sale disparado por estrechas chimeneas en los acantilados proyectándose al aire con gran fuerza. Cuando la marejada es fuerte, el espectáculo es ensordecedor y absolutamente majestuoso.
Qué ver cerca de los Picos de Europa
Aunque los Picos de Europa ofrecen diversión para muchos días, el norte verde de España y sus regiones vecinas invitan a seguir explorando. Si tienes coche, las posibilidades son infinitas.
- Los amantes de la gastronomía deberían ir al País Vasco, concretamente a San Sebastián y Bilbao, donde te esperan el impresionante Museo Guggenheim y la cultura de los pintxos.
- ¿Te interesa la cultura española y la gastronomía a lo largo de todas las regiones? Lee nuestro artículo sobre la comida típica española.
- Si desde el lluvioso norte quieres escapar al calor y a la arquitectura, considera volar a la catalana Barcelona o a la vibrante capital Madrid.
- ¿Te atrae el soleado sur con sus monumentos de época árabe? Inspírate en nuestras guías por Andalucía: Sevilla, la pintoresca Córdoba, la mística Granada o la dramática ciudad sobre el tajo de Ronda.
- Para los aventureros que han disfrutado de la Garganta del Cares, el famoso Caminito del Rey en el sur será otra experiencia inolvidable.
- ¿Quieres un resumen completo del sur? Consulta nuestro gran Itinerario y mapa de los lugares más bonitos de Andalucía.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para los Picos de Europa?
Si solo quieres subir en el teleférico de Fuente Dé, ver los lagos de Covadonga y recorrer las carreteras periféricas, te bastarán dos días completos. Pero si planeas senderismo más serio, atravesar la Garganta del Cares o quieres explorar con calma los pueblos de montaña apartados, reserva idealmente entre cinco y siete días.
¿Tengo que alquilar un coche?
Sí, sin un coche propio descubrir esta región es casi imposible. El transporte público entre las ciudades más grandes (Potes, Cangas de Onís) funciona solo de forma limitada y, hasta los inicios de las rutas de senderismo en la montaña, los autobuses a menudo no llegan en absoluto. El carnet de conducir de la UE te sirve perfectamente y las autovías estatales del norte son gratuitas.
¿Tengo que comprar las entradas del teleférico de Fuente Dé con antelación?
En los meses de verano (de junio a septiembre) y los fines de semana, comprar las entradas online es una necesidad absoluta. La capacidad del teleférico es limitada y, si llegas sin reserva, te arriesgas a varias horas de espera o a no poder subir ese día.
¿Es el parque nacional adecuado para familias con niños?
Sin duda. Aunque las montañas son salvajes, encontrarás aquí un montón de actividades sencillas. Las rutas alrededor de los lagos de Covadonga, el viaje en el teleférico de Fuente Dé o los paseos junto al río en el valle de Liébana los pueden hacer incluso los niños más pequeños. Sin embargo, para familias con cochecito el terreno resulta inadecuado en la mayoría de las rutas.
¿Hay que pagar alguna entrada al parque nacional?
La propia entrada al parque nacional de los Picos de Europa es completamente gratuita. Solo se paga por los servicios complementarios, como el viaje en el teleférico de Fuente Dé, el funicular subterráneo al pueblo de Bulnes o los autobuses lanzadera a los lagos de Covadonga en temporada de verano.
¿Qué debo llevar a la montaña?
Lo básico es ropa impermeable de calidad y un calzado de senderismo resistente. Incluso en verano, el tiempo puede cambiar drásticamente en una hora, pasando de un cielo azul a una niebla espesa con aguacero. No olvides llevar suficiente agua y crema solar, porque el sol de montaña puede ser muy traicionero.
¿Son seguras las carreteras de montaña?
Las vías principales alrededor del parque nacional están en muy buen estado, pero los caminos hacia las zonas más complicadas y los pueblos pequeños son estrechos, empinados y llenos de curvas sin visibilidad. Requieren una conducción concentrada y precaución, sobre todo al cruzarse con coches o autobuses que vienen de frente.
Tipy a triky pro vaší dovolenou
Nepřeplácejte za letenky
Letenky hledejte na Kayaku. Je to náš nejoblíbenější vyhledávač, protože prohledává webové stránky všech leteckých společností a vždy najde to nejlevnější spojení.
Rezervujte si ubytování chytře
Nejlepší zkušenosti při vyhledávání ubytování (od Aljašky až po Maroko) máme s Booking.com, kde bývají hotely, apartmány i celé domy nejlevnější a v nejširší nabídce.
Nezapomeňte na cestovní pojištění
Kvalitní cestovní pojištění vás ochrání před nemocí, úrazem, krádeží nebo stornem letenek. Pár návštěv nemocnic jsme v zahraničí už absolvovali, takže víme, jak se hodí mít sjednané pořádné pojištění.
Kde se pojišťujeme my: SafetyWing (nejlepší pro všechny) a TrueTraveller (na extra dlouhé cesty).
Proč nedoporučujeme nějakou českou pojišťovnu? Protože mají dost omezení. Mají limity na počet dnů v zahraničí, v případě cestovka u kreditní karty po vás chtějí platit zdravotní výdaje pouze danou kreditní kartou a často limitují počet návratů do ČR.
Najděte ty nejlepší zážitky
Get Your Guide je obří on-line tržiště, kde si můžete rezervovat komentované procházky, výlety, skip-the-line vstupenky, průvodce a mnoho dalšího. Vždy tam najdeme nějakou extra zábavu!
