Túnez es probablemente la forma más barata de llegar a un mar realmente cálido, y encima aterrizas allí en poco menos de tres horas. Mientras que por un precio similar apenas consigues una semana en un apartamento modesto en Croacia, aquí te esperan directamente mesas repletas dentro del régimen de all inclusive. Mucha gente, por desgracia, nunca sale de las puertas de su resort hotelero, lo cual es una lástima enorme, porque este país norteafricano ofrece mucho más que simples tumbonas junto a la piscina.
Si ahora mismo te tientan unas vacaciones en Túnez, no te conformes solo con tomar copas bajo la sombrilla y sal a descubrir la fascinante cultura local. Los viajeros preguntan muy a menudo qué ver en Túnez, y la respuesta es una mezcla variada de ruinas antiguas, bulliciosos mercados y un paisaje desértico fascinante. Aunque a primera vista quizá no lo parezca, este destino sabe ofrecer una gran aventura incluso a quienes normalmente prefieren el viaje individual por su cuenta.
En este artículo encontrarás nada menos que 22 lugares concretos, desde localidades costeras hasta las dunas de arena del Sáhara, adonde merece mucho la pena hacer una excursión. He preparado también tablas detalladas del tiempo mes a mes basadas en datos reales de diez años, consejos de transporte con las furgonetas compartidas louage o los taxis amarillos con taxímetro y recomendaciones de alojamiento. Tampoco falta una parte sincera sobre a qué prestar atención en este país musulmán, cómo funciona el pago con el dinar local y que, aunque el idioma oficial es el árabe, en todas partes te apañas con relativa facilidad con el francés.

Resumen
- La isla de Yerba tiene el mar más cálido de todo el país: en agosto el agua alcanza unos increíbles 29,6 °C y todavía en octubre se mantiene en unos muy agradables 26,5 °C.
- Durante julio y agosto las temperaturas en el sur superan los 33 °C y llueve estadísticamente solo 0,1 días al mes, así que no tienes por qué preocuparte por el sol.
- Los meses más agradables para conocer el país y hacer excursiones al interior son claramente abril, mayo, septiembre y octubre, cuando esquivas con elegancia los calores agobiantes.
- El histórico Cartago, el pueblo azul y blanco de Sidi Bou Said y la antigua medina de la capital, Túnez, figuran en la lista de la UNESCO y los recorres fácilmente con una sola línea de ferrocarril de cercanías.
- El monumental anfiteatro de El Djem es una de las arenas romanas mejor conservadas del mundo y, según las reseñas, entusiasma incluso a quienes normalmente no les van demasiado los monumentos antiguos.
- El infinito Sáhara está literalmente al alcance de la mano: desde Yerba se organizan habitualmente excursiones de dos días en jeep entre las dunas.
- El dinar local funciona como moneda cerrada: no se puede comprar de antemano en España ni sacar del país, así que cambia el dinero exclusivamente tras aterrizar, en el aeropuerto.
- Aunque la cocina norteafricana es muy carnívora, los vegetarianos comen muy bien en Túnez, solo tienes que aprender a pedir en todas partes la comida estrictamente sin atún.
Por qué viajar a Túnez (y para quién no es adecuado)
Quizá sigues dudando si esta parte del norte de África es la elección adecuada para tus días libres de este año. Vamos a ver en detalle en qué destaca este destino de forma absoluta y a quién, por el contrario, le recomiendo buscar otros rincones del mundo. ☺️
6 razones por las que Túnez merece el viaje
Relación calidad-precio: es uno de los destinos all inclusive más baratos, donde por tu dinero recibes un servicio muy generoso. A menudo una estancia en un hotel bonito con comidas de la mañana a la noche te sale más barata que el mero alquiler de un apartamento en algún punto del sur de Europa, al que además tendrías que sumarle la comida y los vuelos.
Mar muy cálido y temporada larga: aquí puedes bañarte cómodamente desde junio hasta finales de octubre, y la temperatura del agua en el sur recuerda más a un spa termal. Si eres friolero y en el Mediterráneo te suelen castañetear los dientes, aquí lo más probable es que quedes encantado.
Tres Túnez en uno: durante unas mismas vacaciones puedes disfrutar del típico relax en la costa, perderte en los callejones de una medina antigua llena de alfombras de colores y cerámica y, acto seguido, salir al silencio del desierto infinito. Pocos países ofrecen contrastes tan enormes y hermosos en una superficie relativamente pequeña.
Monumentos antiguos sin multitudes: los viajeros elogian muy a menudo que las ruinas romanas, magníficamente conservadas, se visitan con relativa tranquilidad, sin agolparte con cientos de turistas. El ambiente en lugares como El Djem tiene, según dicen, un encanto enorme precisamente gracias al menor número de visitantes.
Cercanía y fácil acceso: los vuelos directos chárter desde Madrid te llevan al aeropuerto de Enfidha, Yerba o Monastir en poco menos de tres horas de vuelo, lo que lo convierte en una opción ideal incluso para familias con niños pequeños. No te esperan escalas interminables ni agotadores cambios horarios: simplemente subes al avión y en un ratito ya puedes tomar el sol.
El Sáhara y los escenarios de Star Wars: en el sur del país descubres fascinantes lagos salados y decorados desérticos abandonados que, según dicen, tienen un aspecto absolutamente fantástico y atraen a los fans del cine de todo el mundo. La excursión a las dunas es para muchos la joya de la corona de toda la estancia, algo que después recuerdan con cariño.
A quién no le va a gustar Túnez
Aunque este país tiene un encanto enorme, no te voy a mentir: desde luego no es un destino para todo el mundo. Si te reconoces en alguno de los siguientes puntos, quizá deberías plantearte mejor billetes hacia España misma o Grecia, para no acabar sobre el terreno innecesariamente frustrado.
- Quien no soporta el acoso en las medinas y el regateo, porque los vendedores saben ser realmente insistentes y ruidosos.
- Quien fuera de los resorts espera automáticamente un estándar de servicios europeo, calles impecablemente limpias y una organización social general.
- Quien lleva mal el calor intenso, ya que en verano las temperaturas al sol superan sin problema los 33 °C y el aire literalmente tiembla.
- Quien quiere beber alcohol libremente y en cualquier sitio, porque es un país musulmán y la cerveza o el vino los consigues sobre todo en los hoteles o en locales turísticos especializados.
- Quien no quiere en absoluto lidiar con una moneda cerrada y el efectivo, ya que con tarjeta solo pagas en los mejores restaurantes o supermercados de las grandes ciudades y en el resto manda el dinar.
Cuándo viajar a Túnez: el tiempo mes a mes
Planificar la fecha correcta es absolutamente clave, porque, aunque estemos en África, las temperaturas cambian bastante a lo largo del año. Para facilitarte la decisión, he preparado un resumen detallado del tiempo basado en promedios reales de diez años de 2015 a 2024, procedentes del muy preciso reanálisis meteorológico ERA5.
En cuanto a la temperatura del mar, procede de un detallado modelo marino de los años 2019 a 2024, así que no esperes estimaciones edulcoradas de los catálogos de las agencias de viajes, sino datos puros. Empecemos por el soleado sur del país, en torno a la popular isla de Yerba, donde estadísticamente hace el mayor calor de toda la costa. 😅
| Mes | De día | De noche | Mar | Días de lluvia | Sol/día |
|---|---|---|---|---|---|
| enero | 17 °C | 10 °C | 15 °C | 2,0 | 8,8 h |
| febrero | 18 °C | 11 °C | 15 °C | 3,7 | 9,6 h |
| marzo | 21 °C | 13 °C | 17 °C | 2,3 | 10,6 h |
| abril | 23 °C | 15 °C | 19 °C | 2,6 | 11,2 h |
| mayo | 27 °C | 18 °C | 22 °C | 2,1 | 12,0 h |
| junio | 31 °C | 22 °C | 25 °C | 0,0 | 12,9 h |
| julio | 34 °C | 24 °C | 29 °C | 0,0 | 13,0 h |
| agosto | 34 °C | 25 °C | 30 °C | 0,8 | 12,6 h |
| septiembre | 31 °C | 24 °C | 28 °C | 2,9 | 11,2 h |
| octubre | 28 °C | 20 °C | 26 °C | 3,1 | 9,8 h |
| noviembre | 22 °C | 16 °C | 22 °C | 4,0 | 9,3 h |
| diciembre | 18 °C | 12 °C | 17 °C | 4,0 | 8,7 h |
El norte es más fresco y lluvioso que el sur
Mientras el sur invita al baño temprano, las localidades del norte como Hammamet o la zona de la capital, Túnez, tienen un clima algo más fresco y con más precipitaciones. De los datos se ve muy bien que en Hammamet llueve en diciembre y enero unos 8 a 9 días al mes, mientras que en la sureña Yerba, en ese mismo periodo invernal, son solo unos 3 o 4 días de lluvia.
En el norte el mar también se calienta algo más despacio, así que en mayo el agua en la capital y en Hammamet suele tener unos frescos 20 a 21 °C, algo que aprecian más bien los más curtidos. La temporada de baño realmente cómoda arranca de lleno durante junio y se mantiene hasta finales de octubre, cuando las temperaturas del aire y del agua son absolutamente ideales para pasar días enteros en la playa.
| Mes | De día | De noche | Mar | Días de lluvia | Sol/día |
|---|---|---|---|---|---|
| enero | 16 °C | 9 °C | 17 °C | 5,0 | 8,4 h |
| febrero | 17 °C | 9 °C | 15 °C | 6,1 | 9,3 h |
| marzo | 18 °C | 11 °C | 16 °C | 8,4 | 10,1 h |
| abril | 21 °C | 13 °C | 17 °C | 5,3 | 11,0 h |
| mayo | 25 °C | 16 °C | 20 °C | 5,3 | 12,0 h |
| junio | 29 °C | 20 °C | 24 °C | 1,9 | 12,8 h |
| julio | 33 °C | 23 °C | 27 °C | 0,3 | 13,1 h |
| agosto | 33 °C | 23 °C | 28 °C | 2,4 | 12,6 h |
| septiembre | 29 °C | 22 °C | 27 °C | 5,3 | 10,8 h |
| octubre | 25 °C | 18 °C | 25 °C | 7,6 | 9,5 h |
| noviembre | 21 °C | 14 °C | 22 °C | 6,7 | 8,8 h |
| diciembre | 18 °C | 11 °C | 18 °C | 6,6 | 8,2 h |
Los mejores meses según el tipo de vacaciones
- Baño y relax de playa: la opción ideal es el periodo de junio a octubre, cuando el mar en Yerba tiene desde unos increíbles 25 °C hasta los 29,6 °C de agosto y no querrás salir del agua.
- Conocer el país y el Sáhara: si planeas excursiones al interior, ven de marzo a mayo o bien en octubre y noviembre, cuando esquivas con tranquilidad los sofocantes días de verano.
- Las fechas más baratas: de noviembre a marzo consigues hoteles a un precio irrisorio, aunque ten en cuenta que para bañarte en el mar no será desde luego el momento.
- Qué evitar mejor: julio y agosto son totalmente inadecuados para excursiones largas al interior y al desierto, ya que allí hace un calor agobiante que solo te agotaría innecesariamente.
Ramadán: qué significa para los turistas
Al elegir la fecha deberías saber que en el país se observa regularmente el mes sagrado del ramadán, cuya fecha se adelanta cada año unos 11 días. A los grandes resorts de playa esto no les afecta en la práctica y funcionan con total normalidad, pero fuera de ellos los restaurantes locales cierran durante el día y el ritmo general en las calles es notablemente más lento. Los locales respetan a los extranjeros, pero es de buena educación no comer, beber ni fumar en público y esperar para tomar algo en la intimidad del hotel o hasta la puesta de sol.
Qué ver en Túnez: 22 lugares desde Cartago hasta el Sáhara
Si planeas un viaje al norte de África, Túnez te sorprenderá con toda seguridad por su enorme diversidad, que va desde los monumentos antiguos en torno a la capital, pasando por el verde norte y las bulliciosas localidades turísticas, hasta las infinitas dunas de arena del sur. Desde España llegas aquí con mucha facilidad, porque los vuelos directos chárter desde Madrid a los aeropuertos de Enfidha, Yerba o Monastir duran aproximadamente de dos horas y cuarto a tres. Los viajeros más experimentados recomiendan mucho evitar, al aterrizar en Túnez, a los captadores dentro de la terminal que ofrecen traslados a precio inflado, y acudir mejor a la parada oficial de taxis amarillos fuera del edificio, donde siempre debes insistir en que enciendan el taxímetro de antemano.
La mayoría de los turistas, por desgracia, vuela aquí exclusivamente para las clásicas estancias all inclusive y en toda una semana apenas sale de la comodidad del resort hotelero, lo cual me parece una lástima enorme. Los tesoros históricos más interesantes, los auténticos mercados árabes y los pueblecitos fotogénicos se encuentran a menudo a un paso de la valla de tu hotel, así que sería casi un pecado no explorarlos. Vamos a ver juntos lo mejor que ofrece este país bañado por el sol, para que te lleves de las vacaciones mucho más que un simple bronceado desde la tumbona del hotel.
1. La medina de la capital, Túnez: un laberinto en la lista de la UNESCO
El centro histórico de la capital representa la medina mejor conservada de todo el norte de África, cuyos callejones estrechos y sinuosos te transportan al instante varios siglos atrás. El corazón de este lugar palpitante es la imponente Gran Mezquita Zaytuna, alrededor de la cual se extienden los tradicionales zocos o mercados divididos por oficios, donde se mezclan los aromas de las especias con el martilleo de los caldereros. Las guías coinciden en que un paseo por este laberinto es una necesidad absoluta para cualquiera que quiera empaparse del auténtico ambiente árabe.

Sal hacia la medina idealmente a primera hora de la mañana, cuando los callejones están más tranquilos y los comerciantes apenas están sacando su mercancía. Seguro que se te acercan varios guías improvisados que querrán mostrarte el camino al mejor mirador de las azoteas; ante ello reacciona con un rechazo cortés pero claro e inflexible, si no quieres pagarles una jugosa propina 😅. Como estás en un país musulmán, no olvides ponerte para el paseo por la ciudad prendas que te cubran los hombros y las rodillas.
2. Cartago: del imperio que rivalizó con Roma
A un paso del centro moderno de la capital se encuentran las ruinas de la legendaria Cartago, que en la Antigüedad dominaba el Mediterráneo y libró las famosas guerras púnicas contra el Imperio romano. Hoy se trata de un extenso parque arqueológico inscrito en la lista de la UNESCO, donde entre los puntos más importantes están la colina de Byrsa, los majestuosos restos de las termas de Antonino que bordean la costa y los antiguos puertos púnicos. Los viajeros elogian mucho cómo se entrelazan aquí las capas de historia fenicia, romana y bizantina sobre el telón de fondo de un mar de un azul brillante.

Llegar a este lugar histórico es totalmente sencillo, porque Cartago está justo en la línea del ferrocarril de cercanías TGM que une la capital con la costa. Para orientarte mejor en las taquillas y los monumentos te vendrá bien el francés, que en Túnez está muy extendido junto al árabe oficial, mientras que con el inglés, fuera de los principales resorts turísticos, a veces te topas con dificultades. El extenso recinto exige caminar mucho a pleno sol, así que un calzado cómodo y suficiente agua son una necesidad absoluta.
3. Sidi Bou Said: el pueblo azul y blanco sobre el mar
Sobre un acantilado por encima del golfo de Túnez se alza el pintoresco pueblo de Sidi Bou Said, que en las fotos a menudo recuerda a las islas griegas por sus fachadas de un blanco reluciente y sus características puertas de un azul intenso con rejas forjadas. Este lugar atrae desde hace tiempo a artistas, escritores y románticos de todo el mundo, que vienen a sentarse en el legendario Café des Nattes y a deleitarse con la vista de los yates anclados. Se dice que es uno de los lugares más fotografiados de toda África, algo que, al ver esos pintorescos callejones llenos de flores, no puede extrañar ☺️.

Si quieres ahorrarte los nervios, ven muy temprano por la mañana o bien al atardecer, porque a mediodía este pequeño pueblo revienta literalmente por la avalancha de excursionistas. Desde la capital llegas cómodamente en tren TGM o en taxi amarillo, con el que solo has de vigilar que el conductor tenga el taxímetro encendido desde el inicio del trayecto. Los precios en las cafeterías locales son notablemente más altos que en el resto del país, pero por ese ambiente con un té de menta y piñones, según muchos, merece la pena.
4. El Bardo: mosaicos que no verás en ningún otro lugar
El Museo Nacional del Bardo se aloja en un precioso complejo del antiguo palacio del bey de Túnez y guarda un tesoro de valor incalculable. Aquí encuentras una de las colecciones de mosaicos romanos más grandes y mejor conservadas del mundo, que originalmente decoraban los suelos de las villas ricas por todo el norte de África y hoy cuelgan como cuadros gigantescos en las paredes. Los espacios del museo combinan la arquitectura andalusí con techos de madera pintada, lo que crea un marco absolutamente único para las esculturas y objetos antiguos de miles de años.

La entrada al museo y las compras de recuerdos en los alrededores tendrás que resolverlas en la moneda local, que es el dinar tunecino (TND), dividido en mil milésimas. Recuerda que el dinar es una moneda estrictamente cerrada, lo que significa que no puedes traerte el dinero de casa, sino que tienes que cambiar los euros o dólares tras aterrizar en Túnez. Antes de volar debes gastar o cambiar de vuelta todos los dinares sobrantes en el aeropuerto, para lo que los cambistas te exigirán el justificante original del cambio.
5. Hammamet: alcazaba, medina y las mejores playas del norte
Hammamet es una de las localidades turísticas más antiguas y populares del país, adonde los turistas van por sus amplias playas de arena fina y clara y su entrada suave al mar. Además de la zona hotelera moderna, aquí encuentras una preciosa medina antigua y la majestuosa fortaleza de la alcazaba, que se alza justo a la orilla del mar y ofrece vistas encantadoras de toda la costa. Dentro de las murallas conservadas se esconden tranquilos callejones residenciales llenos de casitas blancas y jardines floridos, donde te puedes refugiar estupendamente del calor del mediodía.

Si te preguntas adónde ir de vacaciones en septiembre, precisamente la costa norte de Túnez y Hammamet son en esa época una opción absolutamente ideal, porque el mar está caliente y las multitudes veraniegas ya van desapareciendo poco a poco. En los mejores hoteles, en los restaurantes más grandes y en los supermercados modernos de Hammamet pagas sin problema con tarjeta, pero en los mercados dentro de la medina y en las tiendecitas manda exclusivamente el efectivo. Lleva siempre encima suficientes monedas y billetes de baja denominación, porque los comerciantes a menudo no tienen cambio.
6. Nabeul: cerámica y especias
La ciudad de Nabeul, situada a un paso de Hammamet, está considerada la capital de la cerámica tunecina, que aquí tiene una tradición de varios siglos. Los talleres locales producen fuentes, platos y azulejos maravillosamente decorados con los típicos motivos andalusíes y otomanos, cuya elaboración puedes ver a menudo por encima del hombro de los hábiles artesanos. La ciudad cobra vida sobre todo durante el gran mercado de los viernes, cuando acuden vendedores de toda la zona y las calles se impregnan del aroma de montañas de especias frescas, hierbas y flores de cítricos.

Para desplazarte entre Hammamet y Nabeul te recomiendo encarecidamente probar el medio de transporte llamado louage, que son unas típicas furgonetas compartidas de ocho plazas con franjas de colores. Estas furgonetas tienen un precio y una ruta fijos y funcionan con un principio muy sencillo, porque salen de su parada justo en el momento en que se llenan las ocho plazas. Es una forma increíblemente barata, rápida y auténtica de moverte con seguridad entre las ciudades tunecinas junto con los propios habitantes locales.
7. Cabo Bon y los baños termales de Korbous
La península del Cabo Bon se adentra en el Mediterráneo hacia la Sicilia italiana y los locales la apodan cariñosamente el jardín verde de Túnez. Esta fértil región está salpicada de naranjales, viñedos y adormecidos pueblecitos de pescadores, que contrastan fuertemente con el árido sur del país. El mayor atractivo de toda la península son los curativos manantiales termales del pueblo de Korbous, donde el agua mineral caliente brota de las rocas directamente hacia las frías olas del mar, lo que crea unos baños naturales absolutamente maravillosos.

Para explorar las calas apartadas y los miradores de la península del Cabo Bon lo mejor es alquilar tu propio coche, porque el transporte público llega hasta aquí solo de forma muy esporádica. Si decides conducir, extrema la precaución, porque el tráfico tunecino puede ser muy caótico y las normas se toman más bien como recomendaciones sin compromiso. Antes del viaje contrata sin falta un buen seguro de viaje, para tener la certeza de que estarás bien atendido en caso de cualquier complicación de salud inesperada o pequeño percance en la carretera.
8. Bizerta y el norte
La ciudad más septentrional de toda África ofrece a los visitantes un ambiente completamente distinto al de las clásicas localidades turísticas de la costa oriental, y los turistas a menudo la pasan por alto injustamente. Bizerta presume de un precioso puerto viejo bordeado de cafeterías, sobre el que se alzan las macizas murallas de la fortaleza y los estrechos callejones del viejo barrio andalusí. Las playas que bordean la costa norte son mucho más salvajes, a menudo flanqueadas por pinares, y aquí, incluso en pleno verano, encuentras lugares donde estarás tumbado completamente solo.

Como aquí no llegan las multitudes de turistas extranjeros, Bizerta ha conservado su carácter muy auténtico, lo que conlleva también pequeños escollos de comunicación. Con el inglés, según la experiencia de los viajeros, no te apañas demasiado, así que es el momento ideal de desempolvar las bases del francés o confiar en el traductor y la gesticulación. En los locales junto al puerto viejo puedes disfrutar de un café excelente y observar a los pescadores desenredar sus redes exactamente como llevan haciéndolo desde hace siglos.
9. Susa: medina, ribat y localidad turística animada
Susa es una de las ciudades más animadas de Túnez y sabe combinar magistralmente el bullicio de una localidad vacacional moderna con una profunda historia. Su corazón es la extensa medina inscrita en la lista de la UNESCO, sobre la que monta guardia un imponente monasterio fortificado llamado ribat, desde cuya alta torre de vigilancia se ofrece una vista fantástica de la ciudad y el puerto. Los amantes de la historia y de un ligero escalofrío en la espalda, según las guías, no deberían perderse tampoco las extensas catacumbas paleocristianas, que se extienden bajo la ciudad a lo largo de varios kilómetros.

Durante el paseo por los sinuosos callejones de la medina de Susa te toparás con cientos de tenderetes de cerámica, artículos de cuero y lámparas repujadas, donde se espera de ti que regatees el precio. Recuerda siempre que Túnez es un país musulmán tradicional, así que, aunque estés en una ciudad turística, a la medina y a los monumentos no vayas en ropa de playa ni con grandes escotes. Respetar las costumbres locales sobre la vestimenta te garantiza un trato mucho más cálido de los comerciantes y te evita miradas indeseadas.
10. Monastir: mausoleo y fortaleza de película
El vecino Monastir es algo más tranquilo que la bulliciosa Susa y su elemento dominante es sin duda un enorme ribat de piedra, considerado la construcción militar más bella de la arquitectura islámica en el norte de África. Estas antiguas murallas quizá las reconozcas también de la gran pantalla, porque aquí se rodó la legendaria comedia La vida de Brian y la superproducción histórica Jesús de Nazaret. Justo al lado de la fortaleza se alza el precioso mausoleo de Habib Burguiba, primer presidente tunecino, con su deslumbrante cúpula dorada y sus altos minaretes.

A esta zona llegas con mucha facilidad, porque en el propio Monastir o en la cercana Enfidha aterriza la mayoría de los vuelos vacacionales desde Europa. Si planeas viajar por tu cuenta y no con una agencia, echa un vistazo a los consejos sobre cómo conseguir vuelos baratos, porque fuera de la temporada alta de verano se consiguen vuelos sueltos a precios muy razonables. El propio Monastir tiene un centro bastante compacto, que recorres sin problema a pie durante una agradable tarde.
11. El Djem: el anfiteatro romano que quita el aliento
Al ver el coliseo del pueblo de El Djem cuesta creer que no estés en la mismísima Roma, porque se trata de una de las arenas romanas más grandes y mejor conservadas del mundo entero. Esta construcción monumental inscrita en la lista de la UNESCO acogía en su época a más de treinta mil espectadores, que venían a ver sangrientas luchas de gladiadores y combates con fieras salvajes. El color de los bloques de arenisca cambia además maravillosamente según cómo incidan sobre ellos los rayos del sol.

Frente a su hermano italiano más famoso, El Djem tiene la enorme ventaja de que aquí no vas a estar horas haciendo cola y explorarás todo el complejo con mucha más libertad. Los visitantes elogian mucho que puedes subir hasta los pisos más altos de las gradas para una vista perfecta y, al contrario, bajar al enrevesado subterráneo, donde en las oscuras mazmorras esperaban los gladiadores su destino. La arena está en la línea principal de ferrocarril, así que llegas fácilmente en tren desde Susa o desde la capital.
12. Kairuán: la ciudad más sagrada de Túnez
Kairuán es la cuarta ciudad más sagrada del islam después de La Meca, Medina y Jerusalén, y su atmósfera espiritual la sientes a cada paso. El elemento dominante de toda la ciudad es la imponente Gran Mezquita con su robusto minarete y su enorme patio, que sirve de modelo arquitectónico para todas las demás mezquitas del norte de África. Merecen verse también los antiguos aljibes aglabíes, que en su día abastecían de agua a toda la ciudad, y un sinfín de talleres artesanales, porque Kairuán es famoso por la fabricación de las alfombras anudadas de más calidad.

Al visitar esta ciudad fuertemente religiosa debes cumplir muy estrictamente las normas de vestimenta, porque la entrada a los recintos sagrados está totalmente vetada a los turistas mal vestidos. Recuerda también que los no musulmanes no pueden entrar directamente a las salas de oración, pero sí pueden ver y fotografiar sus interiores bellamente decorados con decenas de columnas a través de las puertas abiertas desde el patio. El paseo por la medina local, en cambio, está lleno de vida y seguro que te topas con comerciantes que te invitarán encantados a su taller a tomar un té.
13. Yerba: la isla con el mar más cálido
La isla de Yerba, en el extremo sur del país, es un auténtico paraíso para los amantes del baño y del sol, porque los locales afirman con orgullo que aquí tienen unos increíbles 320 días soleados al año. Las playas largas más bonitas de arena clara se extienden principalmente por la costa nororiental y ofrecen una entrada al agua muy poco profunda y gradual, algo que aprecian sobre todo las familias con niños pequeños. El agua del mar es aquí, gracias a su posición sur, varios grados más cálida que en las localidades del norte, así que la temporada de baño dura considerablemente más.

El viaje a la isla es de lo más cómodo para los turistas, porque los vuelos internacionales aterrizan directamente en el aeropuerto local de Yerba-Zarzis y los traslados a los hoteles llevan solo unas pocas decenas de minutos. La isla está unida a tierra firme por una calzada romana, así que desde aquí se pueden hacer sin problema excursiones al desierto en el continente, ya sea con coche de alquiler o con un tour organizado. Yerba tiene en general un ambiente insular mucho más relajado y el tiempo aquí transcurre notablemente más despacio que en el resto de Túnez.
14. Houmt Souk: la capital de Yerba
El centro administrativo de toda la isla es el encantador pueblo de Houmt Souk, cuyo nombre significa literalmente «mercado», lo que refleja con total precisión su carácter. En el centro encuentras callejones entrelazados llenos de zocos tradicionales con telas de vivos colores, cerámica y joyas, mientras que en la costa se alza la maciza fortaleza defensiva Borj El Kebir del siglo XV. A un paso de la fortaleza se encuentra el pintoresco puerto pesquero, donde cada mañana temprano se celebran animadas subastas de pescado y pulpos recién capturados.

Por la isla y hasta Houmt Souk llegas mejor con los omnipresentes taxis amarillos, que son extraordinariamente baratos y circulan prácticamente sin parar. Pero vuelve a valer la importante regla de que, antes de subir, has de comprobar si el conductor está dispuesto a encender el taxímetro, ya que si no, al final del trayecto puede exigirte un recargo turístico absurdamente alto. El propio pueblo está lleno de acogedoras cafeterías a la sombra de las buganvillas, donde después de las compras puedes descansar con un fuerte café árabe.
15. Djerbahood en Erriadh: arte urbano en medio del pueblo
El tradicional pueblecito de Erriadh, en el interior de Yerba, vivió hace unos años una transformación increíble, cuando acudieron aquí más de ciento cincuenta artistas de todo el mundo dentro de un proyecto artístico único. Ellos pintaron las viejas fachadas blancas, muros y puertas con cientos de preciosos murales y obras de arte urbano, creando así una galería al aire libre conocida hoy como Djerbahood. Este lugar se convirtió rápidamente en una de las paradas más fotogénicas de la isla, donde la arquitectura antigua se entrelaza con total naturalidad con el arte moderno.

El paseo por los callejones recuerda a una búsqueda del tesoro, porque los preciosos murales a menudo se esconden en pasadizos recónditos o en muretes desmoronados, así que aquí merece la pena pasar tranquilamente varias horas. Como se trata de un pueblo residencial, los viajeros recomiendan comportarse con discreción y respetar plenamente la intimidad de los habitantes locales, a quienes los turistas literalmente les miran por las ventanas. Lleva sin falta suficiente efectivo, porque en las pequeñas cafeterías locales y en las tiendecitas de recuerdos no aceptan tarjeta.
16. La sinagoga de la Ghriba
Yerba es hogar de una de las comunidades judías más antiguas e importantes de todo el mundo árabe, cuyo centro es la preciosa sinagoga de la Ghriba, situada cerca del pueblo de Erriadh. El interior de esta construcción sagrada está ricamente decorado con azulejos azules, madera tallada y ornamentos de plata, lo que, en combinación con los rayos de luz, crea una atmósfera muy mística. Según la leyenda, la sinagoga esconde en sus cimientos una piedra del destruido Templo de Salomón en Jerusalén y cada año acuden aquí peregrinos de todo el mundo.

Dada la importancia histórica y la situación de seguridad, al entrar al recinto has de contar con controles de seguridad minuciosos, que recuerdan a los del aeropuerto. Dentro de la sinagoga rigen normas estrictas de vestimenta, así que tanto hombres como mujeres deben cubrirse la cabeza sin excepción y llevar pantalón largo o falda. Si no llevas un pañuelo adecuado, en la entrada el personal te presta amablemente lo necesario para que puedas ver sin problema esta joya arquitectónica.
17. Guellala y la tradición alfarera
En la costa sur de la isla se encuentra el tranquilo pueblo de Guellala, famoso desde la Antigüedad por su excelente producción alfarera. Los artesanos locales extraen arcilla de calidad de yacimientos subterráneos cercanos y, en decenas de pequeños talleres, tornean con ella ánforas, fuentes y jarras en los tornos tradicionales, que después cuecen en enormes hornos de barro. Además de los propios talleres, adonde los alfareros te invitan encantados a ver su trabajo, aquí encuentras también un interesante museo dedicado a las tradiciones, bodas y folclore de Yerba.

Si planeas llevarte de Guellala frágiles recuerdos de cerámica, deja que los comerciantes te los envuelvan cuidadosamente en varias capas de papel de periódico, para que sobrevivan al viaje en avión. Al comprar productos artesanales recuerdo de nuevo que los dinares tunecinos no puedes sacarlos legalmente del país, así que cambia solo el efectivo que de verdad planeas gastar en regalos y comida. El regateo del precio es aquí de lo más habitual, pero transcurre más bien en un tono amistoso alrededor de un vasito de dulce té de menta.
18. Flamingo Island y la laguna
La península de Ras Rmel, a la que los locales no llaman de otra forma que Isla de los Flamencos, es un precioso trozo de naturaleza virgen en el norte de Yerba, adonde llegas en barco de excursión desde el puerto de Houmt Souk. Aquí encuentras una extensa laguna poco profunda de agua cristalina, que en los meses de invierno y primavera es una parada favorita de enormes bandadas de flamencos rosas en su ruta migratoria. En verano las aves emprenden el vuelo, pero el lugar se transforma en un destino perfecto para nadar y holgazanear en playas de arena fina sin grandes complejos hoteleros.

Las excursiones a la laguna las venden decenas de agencias y los propios capitanes de los barcos pirata directamente en el puerto, y el precio suele incluir la travesía, el baño y una comida sencilla en la playa. Los precios de estas excursiones no son fijos, así que no tengas reparo en regatear mejores condiciones con los captadores junto a los barcos, sobre todo si viajas en grupo grande. No olvides meter en la maleta crema solar de factor alto y un sombrero, porque en las largas lenguas de arena de la laguna prácticamente no tienes dónde resguardarte del sol intenso.
19. Douz: la puerta del Sáhara
El pueblo de Douz se encuentra en el mismísimo límite de la civilización y se ha ganado con razón el apodo de puerta del Sáhara, porque justo tras sus puertas empiezan las infinitas dunas del Gran Erg Oriental. Los turistas vienen aquí en busca de una auténtica aventura desértica, que incluye paseos en camello al atardecer, conducción en buggies de dunas y, sobre todo, una noche mágica en un campamento bereber tradicional bajo un cielo estrellado. Cada diciembre se celebra además el famoso Festival Internacional del Sáhara, donde los beduinos hacen gala de su arte ecuestre.

Al planear la excursión al desierto no subestimes el equipaje, porque, aunque durante el día las temperaturas trepan a alturas vertiginosas, tras la puesta de sol la temperatura en las dunas de arena cae drásticamente y las noches suelen ser muy frías. A Douz llegas desde las localidades costeras en autobús o en furgonetas compartidas louage, pero la mayoría de los viajeros prefiere las excursiones organizadas de dos días, que te resuelven toda la logística y el alojamiento en el desierto.
20. Tozeur, Chebika y los oasis de montaña
La zona en torno a la ciudad de Tozeur es un mundo fascinante, donde de un desierto pedregoso y reseco brotan de repente enormes palmerales verdes alimentados por manantiales subterráneos. Las mayores joyas de esta región son los cercanos oasis de montaña de Chebika, Tamerza y Mides, que se acurrucan a la sombra de profundos cañones y donde se rodaron, entre otras, las famosas escenas de la película El paciente inglés. En estas dramáticas gargantas con pequeñas cascadas y charcas te sientes como si estuvieras en otro planeta, algo que, según los viajeros, es una de las mayores experiencias de todo Túnez.

Las furgonetas compartidas louage te llevan solo hasta las ciudades principales como Tozeur, pero directamente a los oasis de montaña no llega transporte público regular. Para explorar estos cañones apartados tienes que alquilar un todoterreno con un conductor local, que conoce los caminos de tierra de memoria y te guía con seguridad incluso por los tramos más exigentes. De Tozeur salen los jeeps cada día muy temprano, que es el momento ideal para caminar por los oasis antes de que el sol pegue de lleno en las paredes rocosas recalentadas.
21. Escenarios de Star Wars: Matmata y Ong Jemel
El desierto tunecino es literalmente un lugar sagrado para todos los fans de la saga espacial Star Wars, porque el director George Lucas eligió este paisaje extraterrestre como el planeta natal Tatooine. En el pueblo bereber de Matmata puedes visitar unas viviendas subterráneas únicas excavadas en la tierra, una de las cuales sirvió como el icónico hogar de Luke Skywalker. Cerca de la ciudad de Nefta, en medio de las dunas, en la localidad de Ong Jemel, siguen en pie hasta hoy los decorados de arena completos de la ciudad de Mos Espa, que los cineastas simplemente dejaron abandonados tras el rodaje.

Cuando llegues a los decorados de película en medio del desierto, cuenta con que alrededor de ellos se mueve constantemente un grupito de vendedores locales de recuerdos y de dueños de fenecs o halcones. Estas personas te ponen los animales encima de los hombros sin preguntar y después exigen dinero de forma muy agresiva por hacer la foto, así que, si no te interesa una experiencia así, sé tajante en tu rechazo desde el principio. El acceso a los decorados es por lo demás totalmente gratuito y quedan mejor con la suave luz de la tarde, cuando las largas sombras dibujan sus formas.
22. Chott el Yerid: el gigantesco lago salado
Entre las ciudades desérticas de Douz y Tozeur se extiende el Chott el Yerid, la mayor salina del Sáhara, que en verano se seca hasta formar una infinita costra blanca que reluce al sol. Una carretera asfaltada atraviesa directamente este lago gigantesco y circular por ella es una experiencia absolutamente surrealista, porque aquí, por el enorme calor, aparece muy a menudo el espejismo óptico llamado fata morgana, en el que la llanura salada parece ondularse y convertirse en una lámina de agua. En invierno, en cambio, la depresión se inunda parcialmente de agua y adquiere increíbles tonos rosas y violetas.

A lo largo de la carretera que cruza el lago encuentras varias áreas de descanso con pequeños puestos, donde puedes comprar rosas del desierto y fotografiar de cerca con seguridad la sal cristalizada. Pero bajo ninguna circunstancia intentes salirte con tu coche de alquiler del asfalto hacia la propia llanura salada, aunque parezca perfectamente dura. La costra de sal es muy traicionera, en muchos puntos oculta debajo un barro profundo y sacar un coche atascado en medio de la nada solo lo conseguirías con enormes dificultades y costes.
Dónde alojarse en Túnez: qué zona encaja con cada uno
Túnez se vende sobre todo como un popular destino all inclusive, pero elegir la zona correcta es absolutamente clave para lo mucho que acabes disfrutando de toda la estancia. Mientras algunos viajeros buscan más bien un servicio perfecto y el mar más cálido posible para bañarse, otros prefieren la fácil cercanía a los monumentos históricos y a los bulliciosos mercados antiguos.
La ubicación decide, en definitiva, si vas a tener más bien unas tranquilas vacaciones de playa o días llenos de descubrir ruinas romanas y explorar callejones estrechos. Vamos a ver juntos las zonas más populares para que puedas elegir exactamente la localidad que más te convenga.
💡 Consejo: además de los paquetes, merece la pena comparar también la oferta actual de alojamiento en Túnez por tu cuenta. En los resorts all inclusive conviene mucho leer las reseñas de los últimos meses, porque la calidad de los distintos hoteles fluctúa más que en Europa.
Resumen de zonas
- Yerba atrae por el mar más cálido y la temporada de baño más larga del país. Los viajeros elogian aquí el ritmo mucho más tranquilo y las playas infinitas, pero has de contar con que desde aquí tendrás más lejos los grandes monumentos históricos del norte.
- Hammamet y Yasmine Hammamet son la opción ideal para quienes quieren estar más cerca de la capital, Túnez, y del famoso Cartago. Aquí encuentras resorts muy modernos que, según las reseñas, son excepcionalmente buenos y están estupendamente equipados para las vacaciones con niños.
- Susa y Port El Kantaoui forman una localidad turística muy animada con un bonito puerto deportivo y muchas opciones de diversión nocturna. Esta zona está además agradablemente cerca del imponente anfiteatro de El Djem y de la histórica ciudad de Monastir.
- Monastir y Skanes los apreciarás sobre todo cuando quieras tener el aeropuerto literalmente al alcance de la mano y evitar los traslados largos. El ambiente aquí es notablemente más tranquilo que en la vecina Susa, lo que favorece un descanso relajado.
- Mahdía presume de las que quizá sean las playas de arena más bonitas de toda la costa central. Es en general un destino tranquilo y menos turístico, adonde se va por el agua cristalina y el relax total.
Recomendaciones concretas de alojamiento
- Radisson Blu Palace Resort & Thalasso Djerba está en la isla de Yerba y los viajeros lo recomiendan por su reputado centro de talasoterapia y su preciosa playa tranquila, donde descansarás estupendamente.
- Iberostar Selection Royal El Mansour lo encuentras en Mahdía y se trata de un hotel solo para adultos muy bien valorado, situado justo junto a la reputada playa larga de arena.
- Hotel Bel Azur Thalasso & Bungalows, en la popular Hammamet, funciona como un enorme resort familiar junto al mar, donde, según la experiencia de los huéspedes, se entretienen niños y adultos.
- Movenpick Resort & Marine Spa Sousse está justo junto a la playa de arena en Susa y su gran ventaja es que tendrás muy cerca la histórica medina.
- Concorde Green Park Palace está en Port El Kantaoui y ofrece un impresionante recinto extenso con muchas piscinas que, según dicen, satisfacen incluso a los veraneantes más exigentes.
- Hotel Dar Said es un encantador pequeño hotel boutique en el propio y pintoresco pueblo azul y blanco de Sidi Bou Said, algo que apreciarán sobre todo los amantes del ambiente auténtico y romántico.
Qué comer en Túnez: guía práctica para vegetarianos
La gastronomía local está muy influida por la cocina francesa y árabe, y los cocineros locales suelen añadir a todo la picante pasta harissa. Aunque la cocina local es famosa por el cuscús de cordero y las especiadas salchichas merguez, según la experiencia de los viajeros aquí también disfrutan los amantes de los platos puramente sin carne.

Si no comes carne, seguro que te alegra saber que la base de muchas recetas tradicionales es la verdura fresca, las legumbres y una enorme cantidad de excelente aceite de oliva. Solo ten mucho cuidado con que los locales suelen añadir huevo y atún a casi todo (incluidas las ensaladas de verduras y la simple pizza) sin que se mencione en el nombre. Por eso merece de verdad la pena aprender las frases francesas «sans thon» (sin atún) y «sans œuf» (sin huevo) y asegurarte siempre al pedir.
- cuscús con verduras, considerado el plato nacional absoluto, del que en la mayoría de los restaurantes tradicionales existe habitualmente también una versión puramente vegetal llena de calabaza, garbanzos y zanahoria.
- brik, una deliciosa empanadilla triangular crujiente de masa frita, que clásicamente se rellena de atún y huevo, por lo que conviene pedir a la persona que atiende la variante sin atún.
- lablabi, una espesa sopa de garbanzos con trozos de pan del día anterior, naturalmente vegetariana y que te sacia fiablemente medio día 😅.
- kafteji, compuesto de verdura frita y picada (típicamente calabaza, pimiento y patata), que constituye un excelente plato principal vegetariano o una guarnición abundante.
- salade mechouia, una fantástica mezcla de pimientos y tomates asados generosamente regada con aceite de oliva, que a menudo se acompaña de una baguette fresca.
- omek houria, que te sorprenderá como una fina ensalada de zanahoria con una buena dosis de picante harissa, ideal para calmar un poco el hambre.
- harissa, que no es tanto un plato en sí como la legendaria pasta picante de chile y ajo, que se pone literalmente a todo y encuentras en cada mesa.
- té de menta con piñones y dátiles, el final más típico de cada buena comida, un dulce ritual que los locales saben saborear como es debido.
Transporte por Túnez: taxi, louage y coche de alquiler
Si decides salir de las puertas del resort hotelero y explorar los alrededores, tienes a tu disposición varias opciones de transporte bastante fiables. Elijas los taxis locales, los trenes o las furgonetas compartidas, viajar por el país es, según las reseñas, bastante barato, aunque a veces exige un poco de paciencia y de regateo.
Taxis y cómo evitar pagar de más
Los taxis urbanos los reconoces a primera vista por su color amarillo reluciente y una necesidad absoluta es insistir en que enciendan el taxímetro antes del propio trayecto. Suele pasar, especialmente en el aeropuerto de la capital, que los captadores locales empiezan a abordarte ya dentro de la terminal y te ofrecen un traslado a precio inflado. Siempre es mejor ignorar estas ofertas con una sonrisa, dirigirte directamente a la parada oficial fuera de la sala y no subir bajo ningún concepto al primer coche aparcado justo en la salida.
Louage: furgonetas compartidas entre ciudades
Para los desplazamientos entre ciudades los viajeros usan encantados los llamados louage, que son furgonetas compartidas de ocho plazas con ruta y precio fijos. Funcionan con un principio muy sencillo, porque salen de su propia parada simplemente en el momento en que se llenan por completo. Para las rutas más largas a lo largo de la costa, sobre todo si te diriges a los monumentos, sirve estupendamente el tren que une las ciudades de Túnez, Susa y Sfax, mientras que en torno a la capital te desplazas con facilidad en el ferrocarril de cercanías TGM, que conecta ingeniosamente la capital, Cartago y Sidi Bou Said.
Alquilar coche o ir con excursión
Si planeas explorar la parte sur del país y los oasis a tu propio ritmo, el coche de alquiler tiene sin duda sentido, pero has de contar con que el estilo de conducción local es notablemente más agresivo y caótico que en España. En cuanto a las excursiones al propio Sáhara, se hacen habitualmente de forma organizada con un conductor experimentado, así que mejor no te adentres por tu cuenta en las dunas de arena, para no meterte innecesariamente en problemas.
Cuánto cuestan unas vacaciones en Túnez
Seguro que te alegra saber que este país norteafricano es desde hace tiempo uno de los destinos absolutamente más baratos con un mar realmente cálido que puedes visitar desde Europa. Muy a menudo ocurre incluso que una estancia semanal en un hotel con régimen all inclusive te sale más barata que si pagaras solo la media pensión en la popular Croacia. Abajo encuentras un presupuesto orientativo para dos personas para una estancia de una semana, que naturalmente cambia mucho según sea temporada alta o baja.
- paquete con all inclusive para dos personas y una semana te sale a unos 820 € hasta 1.400 € según la categoría del hotel y el mes.
- alojamiento por tu cuenta lo consigues para una pareja en un rango de 290 € a 620 € por siete noches, si buscas con antelación.
- comer fuera del hotel es muy asequible y, comiendo en restaurantes locales, cuenta con una cantidad de 120 € a 250 € por semana.
- transporte con taxis locales y furgonetas compartidas louage te sale a la semana en unos 40 € a 120 € según cuánto salgas de excursión.
- excursiones al desierto o a los monumentos con guía pueden aumentar tu presupuesto en unos 80 € a 250 € para dos personas.
Dinero y el dinar
La moneda local es el dinar tunecino (TND), que se divide a su vez en 1.000 milésimas. Es sumamente importante saber que el dinar es una moneda estrictamente cerrada, lo que significa que no puedes comprarlo legalmente en ningún sitio de antemano fuera del país y tampoco puedes sacarlo en cantidad mayor que puramente simbólica. Por eso cambia el dinero solo tras aterrizar, en el aeropuerto o en el hotel, y no olvides guardar todos los justificantes del cambio. Antes de volar debes gastar el resto o cambiarlo de vuelta en el banco, para lo que necesitarás precisamente esos justificantes en papel. En cuanto al pago con tarjeta, funciona sin problema en los resorts hoteleros, en los mejores restaurantes y en los grandes supermercados de las ciudades, pero en el resto simplemente manda el efectivo.
💡 CONSEJO: lee nuestra guía detallada sobre cómo conseguir vuelos baratos, si te planteas viajar por tu cuenta y quieres ahorrar.
A qué prestar atención en Túnez
Aunque este país es en su mayoría muy acogedor para los turistas, hay un par de cosas para las que es bueno prepararse psicológicamente de antemano. Cuando sepas qué esperar, te evitarás un estrés innecesario y disfrutarás de las vacaciones con total tranquilidad.
- el acoso y el regateo en las medinas puede ser agotador, pero ten presente que un no cortés y claramente pronunciado no siempre funciona del todo bien.
- los falsos «guías» intentarán a menudo abordarte junto a los monumentos diciendo que te acompañarán, pero al final exigirán una buena suma de dinero.
- los taxis sin taxímetro son una trampa clásica para turistas, así que insiste siempre en que lo enciendan antes de empezar el trayecto.
- la moneda cerrada y el efectivo pueden sorprender a los viajeros inexpertos, así que cuenta con que los dinares no puedes sacarlos y que fuera del hotel necesitarás billetes.
- la ropa en las mezquitas y medinas debe ser respetuosa con la cultura local, así que vienen muy bien los hombros y las rodillas cubiertos.
- agua potable solo embotellada es una regla que deberías cumplir sin excepciones para prevenir molestias estomacales desagradables.
- el sol intenso y el calor en las excursiones al desierto pueden ser traicioneros, por eso lleva siempre algo para cubrirte la cabeza y bebe una enorme cantidad de líquidos.
- las recomendaciones de seguridad actuales del Ministerio de Asuntos Exteriores deberías consultarlas antes de cada viaje, porque las zonas fronterizas con Libia y Argelia llevan tiempo sin recomendarse para la visita. Lee las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Túnez con niños
Las familias con niños pequeños adoran este país y no es de extrañar, porque los hoteleros locales suelen estar estupendamente preparados para los pequeños visitantes. Los resorts de aquí ofrecen mucho entretenimiento y comodidad, así que los padres pueden descansar de verdad mientras los más pequeños están bien atendidos.
- la entrada poco profunda al mar en el nordeste de Yerba es absolutamente ideal para familias con niños pequeños, porque el agua está caliente como el café y es segura.
- los resorts all inclusive con parques acuáticos los encuentras por toda la costa y para los niños representan una fuente inagotable de diversión vacacional.
- los camellos y ponis en las playas invitan a dar un paseo, pero es justo mencionar que a menudo se puede dudar del bienestar de estos animales, así que conviene sopesarlo de antemano.
- los vuelos cortos desde España duran unas tres horas, algo que superan sin problema incluso los niños a los que no les entusiasma volar.
- el hecho de que en los resorts te entiendas en inglés e incluso alemán facilita mucho resolver cualquier petición sobre la comida infantil o los programas de animación.
Adónde ir después: más ideas para unas vacaciones baratas junto al mar
Si todavía no lo tienes del todo decidido, adónde vas a ir este año al mar, puedes inspirarte en nuestros otros artículos. He preparado para ti muchas guías y consejos útiles que te ayudarán a planear las mejores vacaciones posibles.
- Adónde ir de vacaciones en septiembre
- Vacaciones en Egipto
- Qué ver en Marrakech
- Cómo conseguir vuelos baratos
- Seguro de viaje
Preguntas frecuentes
Para terminar, he recopilado de forma clara las respuestas a las preguntas más habituales que los viajeros suelen tener sobre este popular destino norteafricano. Espero que esta información práctica te ayude con la planificación final de tu viaje soñado.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Túnez?
Mayo, junio, septiembre y octubre son generalmente considerados los mejores meses para viajar a este mágico país norteafricano y disfrutar de unas vacaciones relajantes. En este período evitarás sin duda el calor extremo del verano, pero al mismo tiempo disfrutarás de un mar maravillosamente cálido y tardes muy agradables ideales para pasear. Si estuvieras considerando viajar en pleno verano en agosto, debes prepararte mental y físicamente para un calor realmente extremo. Por ejemplo, en la popular isla de Djerba el mar tiene en este mes unos impresionantes 29,6 °C, pero durante el día las temperaturas suelen alcanzar los 33,7 °C a la sombra, lo que puede resultar agotador para mucha gente.
¿Es seguro Túnez?
Las áreas turísticas y los grandes complejos hoteleros se consideran muy seguros y los viajeros se mueven por ellos habitualmente sin ningún problema. Las principales molestias que puedes encontrar como turista son generalmente solo la insistencia excesiva de los vendedores ambulantes en los mercados y ocasionales intentos de sobrecobro por servicios o souvenirs. Sin embargo, es necesario tener especial precaución si planeas viajar por tu cuenta a regiones más remotas. Las áreas fronterizas con Libia y Argelia no se recomiendan en absoluto para visitarlas debido al elevado riesgo de seguridad. Por ello, antes de cualquier viaje siempre es más prudente consultar cuidadosamente las recomendaciones de seguridad actuales del Ministerio de Asuntos Exteriores.
¿Qué moneda llevar a Túnez?
Definitivamente no tiene sentido buscar dinero antes de salir de España, porque el dinar tunecino es una moneda estrictamente cerrada que no se puede exportar y legalmente ni siquiera podrías comprarla aquí. La mejor estrategia es llevar contigo euros o dólares americanos y cambiarlos gradualmente una vez allí en el aeropuerto, en el hotel o en casas de cambio oficiales. En cuanto al pago con tarjeta, te funcionará sin problemas en la mayoría de los grandes hoteles y mejores restaurantes de las ciudades. En cualquier otro lugar, especialmente en los mercados tradicionales, en las medinas o al pagar por servicios menores, definitivamente no podrás prescindir del efectivo local.
¿Se puede bañar uno en Túnez en octubre?
Sí, los meses de otoño son absolutamente ideales para estar junto al mar y los viajeros elogian precisamente esta fecha con mucha frecuencia. Las temperaturas son en esta época algo más soportables que en el caluroso agosto, pero el agua sigue maravillosamente cálida después de todo el verano y te invita a largos baños. Si viajas por ejemplo a la soleada isla de Djerba, según las estadísticas puedes contar con que el mar tiene en octubre una temperatura media de unos preciosos 26,5 °C y durante el día las temperaturas del aire se mantienen en torno a los muy agradables 28,4 °C. Las vacaciones de otoño en este país norteafricano son por tanto una elección perfecta para todos los que quieren alargar el verano.
¿Pueden comer vegetarianos en Túnez?
La gastronomía local es afortunadamente bastante generosa con los amantes de la comida sin carne, así que seguro que comerás bien y hasta saciarte. Los cocineros tradicionales trabajan con gran cantidad de verduras frescas y legumbres, gracias a lo cual podrás disfrutar de cuscús de verduras, sopa de garbanzos lablabi, la mezcla frita kafteji o excelentes ensaladas. Pero debes tener mucho cuidado con el hecho de que el atún y el huevo cocido suelen añadirse aquí a casi todo, incluso a platos donde normalmente no los esperarías. Por ello, antes de pedir siempre solicita sin compromiso el plato «sans thon» (sin atún) y «sans œuf» (sin huevo).
¿Cómo llegar al Sahara?
Las excursiones a las dunas de arena están entre las experiencias más populares, pero definitivamente no se recomienda aventurarse al desierto por tu cuenta sin experiencia. La mayoría de los viajeros eligen una cómoda excursión organizada de dos días, que puedes comprar directamente con el delegado o en agencias locales. Estas excursiones se organizan habitualmente desde destinos populares como la isla de Djerba o la ciudad de Sousse e incluyen viaje en vehículo todoterreno y pernocta en el desierto. Alternativamente, puedes ir a las ciudades desérticas de Douz y Tozeur, que sirven como principales puertas de entrada al Sahara, y contratar un guía local experimentado con vehículo directamente en el lugar.
¿Necesito visado para Túnez?
La buena noticia es que para una estancia turística normal no se requiere visado actualmente para los ciudadanos españoles. Solo necesitas el pasaporte, que debe tener una validez de al menos seis meses después del regreso previsto a casa. Al entrar al país simplemente rellenas una sencilla tarjeta de llegada que entregas al control de pasaportes. Sin embargo, es extremadamente importante recordar que las condiciones administrativas pueden cambiar muy rápidamente con el tiempo. Por ello, antes de cada compra de billetes o paquete turístico siempre es mejor verificar por seguridad la información más actualizada directamente en las páginas web oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores.
¿Tengo que cubrirme en Túnez?
Aunque te encuentras en un país musulmán, las normas de vestimenta para turistas son aquí muy relajadas y sorprendentemente tolerantes. En las instalaciones del complejo hotelero, junto a la piscina y en la playa se aplica la ropa de playa completamente normal a la que estás acostumbrado en Europa. Pero la situación cambia en cuanto sales de excursión a las medinas antiguas y especialmente si planeas visitar los alrededores de mezquitas u otros monumentos religiosos. En tales casos, por respeto a la cultura local definitivamente conviene llevar cubiertos los hombros y las rodillas. Basta con llevar una falda más larga o pantalones de lino y echar un pañuelo ligero sobre los hombros, con lo que además te protegerás elegantemente del sol intenso.
