¿Percibes ese leve olor a azufre mientras la escoria volcánica negra cruje bajo tus pies? Justo esa sensación me atrapó por completo cuando Lukáš y yo estuvimos por primera vez en medio del paisaje lunar de Islandia. Los volcanes del mundo tienen algo increíblemente mágico y a la vez aterrador que fascina a la humanidad desde tiempos inmemoriales.
Ya sean gigantes humeantes, cumbres cubiertas de hielo o conos perfectamente simétricos, el turismo volcánico es hoy un auténtico éxito. Nosotros nos enamoramos por completo de las zonas volcánicas y explorar cráteres es una de nuestras experiencias favoritas de todos nuestros viajes.
Te llevaré a conocer las montañas de fuego más famosas del planeta. Algunas tuvimos la suerte de explorarlas en persona; de otras hablan con entusiasmo viajeros de todo el mundo y las tenemos muy arriba en nuestra bucket list.
Respuesta rápida
Entre los volcanes más famosos y bonitos del mundo están los italianos Vesubio y Etna, el nevado Fuji japonés, el hawaiano Kilauea, el indonesio Bromo o el icónico Teide en Tenerife. Entre los volcanes más colosales figuran el hawaiano Mauna Loa y el africano Kilimanjaro, mientras que la península islandesa de Reykjanes ofrece actualmente la vista de una corteza terrestre en plena formación. La mayoría de estos volcanes se pueden visitar con seguridad, siempre que respetes las indicaciones vigentes de las autoridades locales.

Resumen
- El volcán más alto del mundo: Ojos del Salado, en la frontera entre Chile y Argentina (unos 6.893 m s. n. m.).
- El mayor volcán activo: el hawaiano Mauna Loa, que ocupa una enorme parte de la isla de Big Island.
- Las zonas más activas en 2026: el hawaiano Kilauea, el italiano Etna y la inquieta península islandesa de Reykjanes.
- Supervolcanes: Yellowstone, en EE. UU., es el más famoso, pero los científicos tranquilizan asegurando que no hay riesgo de erupción inminente.
- El más peligroso de Europa: el Vesubio se alza justo sobre la aglomeración de tres millones de habitantes de Nápoles.
- Reservas obligatorias: tanto al Teide (Tenerife) como al Fuji (Japón) ya no se puede acceder hoy sin reserva online previa y permiso para la cima.
- La pausa aérea más famosa: el volcán islandés Eyjafjallajökull dejó en tierra en 2010, con sus cenizas, más de 100.000 vuelos en Europa.
- Ascenso a un cráter activo: en el Etna o Stromboli puedes vivir una observación segura de la actividad volcánica acompañado de guías certificados.
16 volcanes más famosos del mundo
Vamos a echar un vistazo detallado a dieciséis volcanes que dieron forma a nuestro planeta y que hoy siguen dejando sin aliento a millones de visitantes. Cada una de estas montañas es completamente distinta y ofrece una experiencia totalmente única, ya anheles un trekking exigente o simplemente quieras admirar el paisaje desde un mirador seguro.
1. Fagradalsfjall y la zona de Reykjanes (Islandia)

Cuando en 2021 la península islandesa de Reykjanes despertó tras 815 años de calma, fue un auténtico milagro geológico. Tuvimos la enorme suerte de explorar los volcanes de Islandia y Reykjanes en persona y de caminar junto a los campos de lava, todavía calientes, al pie del monte Fagradalsfjall. Ver con nuestros propios ojos ese río negro solidificado del que aún sale humo es una experiencia que Lukáš y yo nunca olvidaremos. Durante nuestros viajes tampoco nos perdimos los preciosos cráteres Kerið y Víti, que parecen puertas a otro mundo.
Desde 2021 se ha producido aquí una serie de doce erupciones que van cambiando poco a poco el rostro de toda la península. Mientras que las primeras erupciones en Fagradalsfjall fueron bastante accesibles para los turistas, la serie junto a la ciudad de Grindavík de 2024 y 2025 obligó a evacuaciones y estrictos cierres. En 2026 la actividad está en pausa, pero el magma sigue acumulándose bajo la superficie y la zona desde luego no ha dicho su última palabra.
💡 Consejo: Si planeas ir a Islandia, consulta siempre las webs safetravel.is y vedur.is, porque los cierres y las zonas de seguridad cambian aquí literalmente de un día para otro. Nunca te aventures por senderos no señalizados: la costra de lava solidificada puede ser frágil y debajo aún se esconden gases tóxicos.
2. Teide (Tenerife, España)

El volcán Teide, en las Islas Canarias, es con sus 3.715 m s. n. m. la montaña más alta de toda España y nosotros lo adoramos. La enorme caldera de Las Cañadas, de la que se eleva la cima, recuerda a un paisaje marciano perfecto lleno de curiosas formaciones rocosas. Durante nuestra exploración de Tenerife quedamos totalmente cautivados por el contraste entre la costa verde y el árido centro volcánico. La propia cima del Teide duerme desde hace unos mil años, aunque la última erupción de la isla fue en 1909.
Hoy la subida al Teide es un enorme reclamo, pero tiene una pega importante. Aunque el teleférico te suba hasta los 3.555 metros, a la mismísima cima del Pico no puedes acceder sin un permiso tramitado con antelación. Es gratuito, pero las plazas son extremadamente limitadas y se agotan incluso con meses de antelación.
💡 Consejo: No subestimes la altitud. Aunque subas en teleférico, el mal de altura y el frío intenso pueden sorprenderte de forma desagradable. No dejes de llevar una chaqueta abrigada, suficiente agua y avanza a ritmo pausado para disfrutar de verdad de esas vistas de infarto a las islas vecinas.
3. Puy de Dôme y la Chaîne des Puys (Francia)

En la región francesa de Auvernia se esconde una de las cadenas volcánicas mejor conservadas del mundo, inscrita en la lista de la UNESCO desde 2018. Nosotros visitamos los volcanes de Auvernia y quedamos totalmente maravillados con esa interminable marea verde de conos y cráteres. La gran estrella aquí es el domo de lava Puy de Dôme, que se alza hasta los 1.465 metros y ofrece unas vistas circulares perfectas de decenas de otros volcanes dormidos alrededor.
Esta zona es increíblemente amable para familias y para el turista ocasional. A la cima del Puy de Dôme no hace falta subir a pie: te lleva cómodamente el moderno tren cremallera Panoramique des Dômes. Arriba te esperan no solo bonitas rutas panorámicas, sino incluso los restos de un templo antiguo dedicado al dios Mercurio.
💡 Consejo: La mejor época para visitarlo es sin duda de mayo a principios de octubre, cuando hay buena visibilidad y un tiempo agradable. Los volcanes de Auvernia llevan durmiendo unos siete mil años, así que puedes disfrutar aquí de una naturaleza tranquila sin ningún temor a actividad volcánica repentina.
4. Vesubio (Italia)

El italiano Vesubio pasó a los libros de historia por su devastadora erupción del año 79 d. C., que sepultó la ciudad antigua de Pompeya y el Vesubio bajo capas de ceniza. Hoy este estratovolcán de 1.281 metros es uno de los volcanes más vigilados del mundo, porque en su entorno inmediato viven unos tres millones de personas. Desde la última erupción de 1944 la montaña duerme tranquila y en 2026 rige el nivel de alerta más bajo, el verde.
Los viajeros alaban mucho que hoy la subida al cráter sea bastante sencilla. En coche o autobús se puede llegar hasta el aparcamiento de Quota 1000, y desde allí solo quedan unos 30 a 40 minutos a pie por un sendero polvoriento cuesta arriba. Arriba no verás lava burbujeante, pero esas vistas panorámicas del golfo de Nápoles son, dicen, algo que no tiene precio.
💡 Consejo: Las entradas al cráter hay que comprarlas exclusivamente online y con antelación, para una franja horaria concreta. En la propia puerta ya no conseguirás billetes, y los revendedores locales suelen ofrecerlos con recargos absurdos. Lleva sin falta calzado resistente: la escoria suelta del sendero resbala bastante.
5. Etna (Sicilia, Italia)

El siciliano Etna, con sus más de 3.350 metros, es el volcán más grande y más activo de toda Europa. Su altura fluctúa constantemente según las erupciones y la montaña está prácticamente en actividad ininterrumpida. Según los vídeos y relatos de los viajeros, es un lugar totalmente indómito, donde se alternan con frecuencia coladas de lava con enormes nubes de ceniza que a veces incluso obligan a cerrar el cercano aeropuerto de Catania.
Pero la accesibilidad del Etna para los turistas es fantástica. Desde la vertiente sur, el teleférico Funivia dell’Etna te sube hasta unos respetables 2.500 metros, y después puedes continuar en autobuses todoterreno aún más arriba. A los propios cráteres activos de la cima solo se puede acceder acompañado de un guía de montaña certificado; el movimiento por libre está estrictamente prohibido.
💡 Consejo: Lo que más sorprende a la gente en el Etna es el enorme choque térmico. Mientras abajo, en Catania, te asas a treinta grados, arriba en el volcán la temperatura baja tranquilamente a los diez grados y sopla un viento gélido. Los pantalones largos y una buena chaqueta cortavientos son aquí imprescindibles incluso en pleno verano caluroso.
6. Stromboli (Islas Eolias, Italia)

La pequeña isla de Stromboli, en el mar Tirreno, es en realidad un gran estratovolcán activo que asoma del agua hasta los 924 metros. A este volcán lo apodan el faro del Mediterráneo, porque sus regulares explosiones de fuego servían de orientación a los marineros ya desde la Antigüedad. La actividad estromboliana se produce aquí de forma casi ininterrumpida desde hace al menos noventa años y las explosiones leves se repiten cada pocas decenas de minutos.
Tras las fuertes erupciones de 2019, las normas de seguridad para los ascensos se endurecieron notablemente. Actualmente puedes caminar libremente hasta unos 290 metros de altura, mientras que más arriba solo te dejan subir con un guía autorizado. Los límites, eso sí, cambian constantemente según el humor del volcán, así que hay que comprobar la situación justo antes de llegar.
💡 Consejo: El auténtico éxito entre los viajeros son aquí las excursiones al atardecer y de noche. Ya te lances a un trekking a pie al crepúsculo o elijas un crucero panorámico en barco al pie de la ladera Sciara del Fuoco, observar los trozos incandescentes de lava saliendo disparados en la oscuridad es, según dicen, una experiencia para toda la vida.
7. Santorini (Grecia)

La romántica isla griega de Santorini la conoce por las fotos prácticamente todo el mundo, pero pocos son conscientes de que esos preciosos pueblos blancos se equilibran justo al borde de una enorme caldera inundada. Toda esta forma se originó hacia el año 1600 a. C. durante la masiva erupción minoica, tan gigantesca que probablemente dio pie a la famosa leyenda de la Atlántida perdida. El centro activo actual lo forman las pequeñas islas negras de Nea Kameni y Palea Kameni en medio de la bahía.
Al propio cono volcánico de Nea Kameni se organizan muy populares excursiones en barco. Desde el puerto te trasladan a la isla, donde puedes subir por un camino polvoriento unos 130 metros de desnivel hasta las fumarolas humeantes. Por todas partes se percibe un fuerte olor a azufre y a veces te topas incluso con fuentes termales a las que se puede saltar desde el barco para darte un baño.
💡 Consejo: En 2026 el volcán griego está oficialmente en fase de reposo, aunque la reciente actividad sísmica dio algún que otro susto a las autoridades. No olvides llevar a la excursión sombrero, mucha agua y sobre todo calzado resistente. La isla es básicamente un montón de afilada lava negra y no encontrarás allí absolutamente ninguna sombra.
8. Eyjafjallajökull (Islandia)

Este estratovolcán islandés de nombre absolutamente impronunciable se convirtió en abril de 2010 en una celebridad global. El volcán, oculto bajo un enorme glaciar, entró en erupción y arrojó a la atmósfera una cantidad ingente de ceniza extremadamente fina. Aquella nube detuvo durante varios días casi todo el tráfico aéreo sobre Europa, dejó en tierra más de cien mil vuelos y complicó la vida a millones de pasajeros de todo el mundo.
El volcán se encuentra justo en la impresionante costa sur de Islandia, a un paso de la famosa cascada de Skógafoss. A la propia cima, cubierta de glaciar, los turistas de a pie no suelen aventurarse; eso es cosa de expediciones bien equipadas. Mucho más popular es el célebre trekking de Fimmvörðuháls, que te guía por un precioso paisaje volcánico hasta los nuevos cráteres de 2010.
💡 Consejo: Si recorres la carretera principal de circunvalación, la Ring Road, no dejes de parar en el pequeño centro de visitantes Þorvaldseyri, justo al pie del volcán. Lo fundó una familia de granjeros locales a quienes la ceniza cubrió por completo los pastos entonces, y allí verás fascinantes imágenes auténticas de la época de la erupción.
9. Fuji (Japón)

El volcán Fuji es, con sus 3.776 metros, la montaña más alta de Japón, y su cono nevado perfectamente simétrico es un icono de todo el país. Este estratovolcán se considera aún activo, pero la última vez que dio señales importantes de vida fue en 1707, cuando la ceniza cubrió la entonces capital, Edo, la actual Tokio. Desde 2013 la montaña está con todo merecimiento inscrita en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO como lugar sagrado y fuente de inspiración artística.
Subir al Fuji es un gran sueño para muchos viajeros, pero últimamente las normas se han endurecido bastante. La temporada oficial va solo de julio a principios de septiembre y desde 2025 rige una tasa general de 4.000 yenes (unos 25 €) por persona en todas las rutas de acceso. La ruta más popular, la Yoshida, tiene además un estricto límite diario y solo te dejan subir con reserva online previa.
💡 Consejo: Los viajeros suelen optar por la variante de dos días. El primer día suben hasta un refugio de montaña, allí duermen unas horas y de madrugada ascienden a la cima para pillar el amanecer de infarto, llamado goraikō. Arriba el aire ya es bastante enrarecido, así que el ritmo pausado es la clave del éxito.
10. Bromo (Indonesia)

El volcán indonesio Bromo, en la isla de Java, ofrece una de las estampas naturales más bonitas y fotografiadas de todo el planeta. Este estratovolcán de 2.329 metros se asienta en medio de la enorme y antigua caldera de Tengger, cuyo fondo forma el llamado Mar de Arena. El Bromo es un volcán muy activo con una columna de gases sulfurosos que asciende sin cesar, y las pequeñas erupciones se producen aquí aproximadamente cada dos a cuatro años.
El guion clásico de la visita empieza brutalmente temprano. Los jeeps alquilados suben a los turistas al mirador de Penanjakan, desde donde se contempla el mágico amanecer sobre toda la caldera. Después se baja al Mar de Arena y sigue el ascenso por 253 escalones hasta el mismísimo borde del humeante cráter del Bromo.
💡 Consejo: Las reseñas suelen advertir del enorme frío nocturno en el mirador. Mientras que de día en Java hace calor, de madrugada las temperaturas en la montaña bajan tranquilamente a unos cinco grados. Lleva chaqueta abrigada y gorro, y prepárate para compartir las mejores vistas con decenas de otros entusiastas.
11. Krakatoa (Indonesia)

El nombre de Krakatoa lo conoce casi todo el mundo, porque su brutal explosión de 1883 figura entre los sucesos más trágicos de la historia moderna. La erupción provocó entonces un gigantesco tsunami que se cobró decenas de miles de víctimas, y el estruendo de la explosión se llegó a oír, dicen, hasta en la lejana Australia. La isla original casi desapareció, pero en 1927 emergió del mar un nuevo volcán llamado Anak Krakatau, es decir, «hijo del Krakatoa», que desde entonces no ha parado de crecer.
Este volcán sigue siendo en 2026 extremadamente activo y las autoridades indonesias mantienen un estricto nivel de alerta. Por el riesgo y el reciente colapso del cráter en 2018, el ascenso a la propia isla está terminantemente prohibido. Al volcán solo se puede llegar mediante excursiones organizadas en barco, que mantienen una distancia de seguridad de varios kilómetros.
💡 Consejo: Aunque no pises el cráter, las excursiones en barco merecen la pena. Si te lanzas a una travesía nocturna o al atardecer desde Java o Sumatra, con buena visibilidad tienes muchas posibilidades de observar las incandescentes explosiones estrombolianas y las fuentes de lava directamente desde la cubierta del barco, todo un espectáculo único.
12. Kilimanjaro (Tanzania)

El gigante africano Kilimanjaro es, con sus 5.895 metros, no solo la montaña más alta de todo el continente, sino también la montaña independiente más alta del mundo. El macizo lo forman tres conos volcánicos, y el más alto de ellos, el Kibo, se considera un volcán dormido. La última gran erupción se produjo aquí hace cientos de miles de años, pero en el cráter todavía se pueden encontrar fumarolas ligeramente activas, prueba de que la montaña no se ha apagado del todo por dentro.
El gran atractivo del Kilimanjaro es que a la cima se puede subir con un trekking normal, sin ningún equipo técnico de escalada. El ascenso, eso sí, solo está permitido con un guía local con licencia y un equipo de porteadores. Durante el camino atraviesas increíbles cinco pisos climáticos, desde la selva tropical hasta un desierto ártico con sus icónicos glaciares.
💡 Consejo: El mayor enemigo en esta montaña no es el volcán, sino la altitud. Los guías experimentados te repetirán sin cesar en suajili lo de «pole pole», que significa «despacio, despacio». Las rutas más largas, de siete u ocho días, tienen gracias a la mejor aclimatación una tasa de éxito muchísimo mayor que las más cortas.
13. Mount St. Helens (EE. UU.)

El estratovolcán estadounidense Mount St. Helens, en el estado de Washington, mostró al mundo su terrible fuerza el 18 de mayo de 1980. Esa explosión masiva se considera el suceso volcánico más devastador de la historia de EE. UU., en el que la montaña perdió casi 400 metros de altura y se formó un enorme cráter en forma de herradura abierto hacia el norte. Hoy el volcán está minuciosamente monitorizado y el paisaje devastado de alrededor se recupera y reverdece poco a poco, pero sin descanso.
Para los amantes del trekking de montaña es un gran desafío. El ascenso al borde del cráter está permitido en los meses de verano, pero requiere un permiso anual que se agota muy rápido en las webs gubernamentales. La ruta Monitor Ridge es bastante exigente, el desnivel ronda los 1.370 metros y la subida final por la escoria volcánica suelta, dicen, se hace realmente dura.
💡 Consejo: Si planeas visitar la zona, recuerda que el mirador norte, el Johnston Ridge Observatory, sigue cerrado en 2026 por corrimientos de tierra y no reabrirá hasta 2027 como pronto. Aun así puedes visitar el precioso lago volcánico Coldwater Lake o pasear por el sendero Hummocks Trail, lleno de curiosidades geológicas.
14. Yellowstone (EE. UU.)

Yellowstone es conocido en todo el mundo como un precioso parque nacional, pero bajo su superficie se esconde una gigantesca caldera volcánica, es decir, un supervolcán. Esta zona se alimenta de un enorme punto caliente del manto terrestre, y gracias a él encontramos aquí aproximadamente la mitad de todos los géiseres del mundo. La última erupción realmente masiva se produjo hace más de 600.000 años y dio forma al parque actual, lleno de charcas burbujeantes y coloridas fuentes termales.
En internet suele cundir el pánico de que Yellowstone va a estallar pronto, pero los geólogos estadounidenses del USGS desmienten ese mito con regularidad. La probabilidad anual de una supererupción es ínfima, de aproximadamente 1 entre 730.000, y la mayor parte del magma del subsuelo se encuentra ahora mismo en estado sólido y cristalino. En 2026 el semáforo de alertas luce un tranquilizador verde.
💡 Consejo: Visitar el parque quita el aliento, ya te acerques al icónico géiser Old Faithful o a la fuente irisada Grand Prismatic Spring. La gente coincide en que el mejor mes para el viaje es septiembre, cuando ya se han ido las grandes multitudes veraniegas, el tiempo sigue siendo agradable y además tienes muchas posibilidades de toparte con manadas de bisontes salvajes junto a la carretera.
15. Kilauea (Hawái, EE. UU.)

El hawaiano Kilauea, en la isla de Big Island, es la encarnación de la diosa hawaiana del fuego, Pele, y figura entre los volcanes más activos de nuestro planeta. Es un típico volcán en escudo, que no estalla de forma explosiva, sino que lo forma una lava basáltica incandescente que fluye con calma. Precisamente por eso es uno de los pocos lugares del mundo donde se pueden observar erupciones volcánicas desde una distancia relativamente segura.
La situación en el parque nacional de los Volcanes de Hawái cambia literalmente de semana en semana. Desde finales de 2024 se produce aquí una serie de erupciones episódicas justo en el cráter Halemaʻumaʻu, donde se alternan días de preciosas fuentes de lava con pausas más tranquilas. Los viajeros pueden contemplar estos impresionantes fuegos artificiales naturales desde los miradores oficiales repartidos por el borde de la caldera.
💡 Consejo: La mayor magia la vivirás si te acercas a los miradores aún de noche. La gente en los foros recomienda llegar de madrugada, antes del amanecer, cuando la lava incandescente se refleja maravillosamente en el cielo y así te libras de las multitudes de la tarde. Comprueba siempre de antemano los avisos vigentes sobre gases volcánicos, que en Hawái llaman «vog».
16. Cotopaxi (Ecuador)

Este estratovolcán andino, situado un poco al sur de Quito, parece salido de un libro de texto. El Cotopaxi tiene un cono casi perfectamente simétrico, cubierto todo el año por glaciares ecuatoriales, y se alza hasta la increíble altura de 5.897 metros sobre el nivel del mar. Es uno de los volcanes activos más altos del planeta y, tras fases de mayor actividad en 2015 y 2023, la montaña volvió a calmarse en 2026 al nivel de alerta más bajo.
Subir al Cotopaxi es un enorme desafío alpinístico y desde luego no es ningún paseo vespertino. Se trata de un trekking glaciar de alta montaña en toda regla, donde necesitas crampones, piolet y cuerda. Además, no puedes lanzarte a la cima solo: las autoridades ecuatorianas exigen de forma estricta la presencia de un guía de montaña certificado de la asociación ASEGUIM.
💡 Consejo: Los ascensos suelen comenzar hacia la medianoche desde el refugio de montaña, para llegar a la cima justo después del amanecer y regresar antes de que el sol de la tarde caliente el glaciar. Si no te ves con fuerzas para semejante extremo, el propio parque nacional Cotopaxi es precioso también desde abajo, y las fotos más bonitas las harás en la laguna de Limpiopungo.
Comparativa en una tabla clara
| Nombre del volcán | País | Qué lo hace especial | Mejor época |
|---|---|---|---|
| Fagradalsfjall | Islandia | Campos de lava fresca de 2021–2023 | Mayo–septiembre (erupciones todo el año) |
| Teide | España | Paisaje lunar, la montaña más alta de España | Abril–junio, septiembre–octubre |
| Puy de Dôme | Francia | Vistas panorámicas de la cadena de volcanes dormidos | Mayo–octubre |
| Vesubio | Italia | Sepultó Pompeya, vistas al golfo de Nápoles | Abril–junio, septiembre–octubre |
| Etna | Italia | El más activo de Europa, teleférico hasta 2500 m | Abril–octubre |
| Stromboli | Italia | Explosiones regulares, observación nocturna | Mayo–septiembre |
| Santorini | Grecia | Enorme caldera con casitas blancas en el borde | Mayo–octubre |
| Eyjafjallajökull | Islandia | Cerró el cielo sobre Europa en 2010 | Junio–septiembre |
| Fuji | Japón | Cono sagrado perfectamente simétrico | Julio–principios de septiembre |
| Bromo | Indonesia | Amanecer sobre la caldera de arena | Abril–octubre |
| Krakatoa | Indonesia | Historia terrible, nuevo cráter en formación | Abril–octubre |
| Kilimanjaro | Tanzania | La montaña más alta de África, trekking sin escalada | Enero–marzo, junio–octubre |
| Mount St. Helens | EE. UU. | Cráter abierto tras la explosión de 1980 | Finales de junio–octubre |
| Yellowstone | EE. UU. | Supervolcán que oculta la mitad de los géiseres del mundo | Septiembre |
| Kilauea | EE. UU. | Fácil observación de lava fluyendo en el cráter | Todo el año |
| Cotopaxi | Ecuador | Cima glaciar simétrica en los Andes | Junio–agosto, diciembre–enero |
Qué es un volcán y cómo se forma
Un volcán no es una simple colina; es en realidad la válvula de seguridad de nuestro planeta, por la que llegan a la superficie el calor y el material de las profundidades del manto terrestre. Curiosamente, el manto no es un océano líquido de lava, como se suele enseñar en la escuela, sino más bien una roca sólida e incandescente. Para que se forme un volcán, esa roca tiene que fundirse en magma, algo que ocurre de tres formas principales.
La primera es la subducción, cuando una placa tectónica se desliza bajo otra. La placa que se hunde arrastra consigo agua que, en profundidad, reduce el punto de fusión de las rocas circundantes y crea magma. Así se originó el famoso Cinturón de Fuego alrededor del océano Pacífico. La segunda son los puntos calientes o hotspots, donde una columna de material anómalamente caliente asciende desde las profundidades y perfora la corteza terrestre como un soplete, algo típico de Hawái. El tercer tipo son las zonas de rift, donde las placas se separan y el descenso de presión permite la fusión de la roca, algo que vemos de maravilla en Islandia.
Hay también una gran diferencia según de qué esté compuesto el volcán. Un papel esencial lo juega el contenido de dióxido de silicio (SiO₂), que determina la viscosidad del magma. Las lavas basálticas, como las hawaianas, tienen poco silicio, son muy fluidas y forman volcanes en escudo planos, con coladas tranquilas. En cambio, el magma riolítico y andesítico es denso, retiene los gases volcánicos y forma estratovolcanes empinados que estallan de forma explosiva y muy peligrosa. La fuerza de estas explosiones se mide mediante el índice VEI (Índice de Explosividad Volcánica), en una escala de cero a ocho.
Récords y curiosidades volcánicas
En cuanto a cifras y récords, los volcanes saben ser realmente impresionantes. El volcán más alto del mundo es el gigante andino Ojos del Salado, que mide unos 6.893 metros sobre el nivel del mar. Aunque en él se pueden encontrar fumarolas ligeramente activas, la montaña lleva más de mil años dormida y no representa un peligro inminente. El mayor volcán activo es, por su parte, el hawaiano Mauna Loa, cuya enorme masa en escudo forma una gran parte de toda la isla de Big Island y se extiende kilómetros bajo la superficie del océano.
En la historia se inscribió con la letra más oscura el volcán indonesio Tambora, cuya explosión de 1815 fue la más mortífera de la historia. La gigantesca erupción y la posterior hambruna causaron la muerte de más de 70.000 personas, y la ceniza expulsada provocó un enfriamiento global del planeta que pasó a la historia como el famoso «año sin verano».
Un capítulo aparte lo forman los supervolcanes, capaces de producir una erupción del grado más alto, VEI 8. El más famoso de ellos es el estadounidense Yellowstone, pero los científicos tranquilizan asegurando que las erupciones de tal magnitud se producen en la Tierra, de media, solo una vez cada decenas de miles de años. Según los datos actuales de 2026, en ningún supervolcán conocido se observan señales de una catástrofe global inminente.
Adónde ir después
Si te fascina la geología volcánica y quieres explorar los volcanes europeos con más detalle, hemos preparado para ti en el blog varias guías detalladas. Los volcanes son completamente distintos según la fractura geológica en la que te encuentres, y cada destino ofrece un tipo de experiencia totalmente diferente.
Si te atrae el vulcanismo activo y la lava fresca, no dejes de echar un vistazo a nuestro artículo sobre cómo aparecen los volcanes de Islandia y Reykjanes. Para los amantes de los cráteres verdes y dormidos y de las excursiones en familia hemos recopilado las experiencias que ofrecen los volcanes de Auvernia, en el corazón de Francia. Y si anhelas un paisaje lunar bañado por el sol español, no te pierdas nuestra guía detallada sobre todo lo que esconde Tenerife y cómo conseguir el ansiado permiso para el Teide. A todos los amantes de la historia les recomendamos el artículo que te guía por las ruinas de Pompeya, justo al pie del majestuoso Vesubio.
Preguntas frecuentes
A la hora de planificar excursiones volcánicas, la gente suele preguntar por detalles tanto prácticos como científicos. Te ofrecemos un rápido resumen de las preguntas más habituales, que te facilitarán orientarte en el ardiente mundo de los volcanes.
¿Cuál es el volcán más alto del mundo?
Highest volcano in the world is Ojos del Salado, which lies on the border of Chile and Argentina and measures approximately 6,893 meters above sea level. Today, this Andean giant is mostly dormant, although it still shows slight fumarolic activity near the summit in the form of rising steam.
I notice the source text is in Czech but you asked me to translate to «Español» (Spanish), yet I translated to English. Let me provide the correct Spanish translation:
El volcán más alto del mundo es el Ojos del Salado, que se encuentra en la frontera entre Chile y Argentina y mide aproximadamente 6.893 metros sobre el nivel del mar. Hoy en día, este gigante andino está mayormente dormido, aunque cerca de la cumbre todavía presenta una leve actividad fumarólica en forma de vapor ascendente.
¿Cuál es el volcán más grande del mundo?
El volcán activo más grande es el volcán en escudo hawaiano Mauna Loa con un volumen increíble de alrededor de 75 000 km³. La formación más grande en términos de volumen es probablemente la hawaiana Pūhāhonu, que hoy en día está oculta en su mayor parte bajo la superficie del Océano Pacífico.
¿Cuántas volcanes activos hay en el mundo?
Según la base de datos Global Volcanism Program, en el planeta Tierra hay aproximadamente 1.350 volcanes que han estado activos en los últimos diez mil años. En un año determinado, suelen entrar en erupción entre cincuenta y setenta, y en cualquier momento hay unos veinte en actividad volcánica.
¿Qué pasará cuando Yellowstone entre en erupción?
Aunque una supererupción tendría un enorme impacto global en el clima, los científicos del USGS aseguran que Yellowstone definitivamente no está en absoluto vencido. La probabilidad anual de una erupción masiva es ínfima y para el año 2026 se aplica el nivel de amenaza más bajo, verde.
¿Es seguro subir al Vesubio?
Sí, visitar el Vesubio hoy en día es muy fácil y seguro. En coche puedes llegar hasta una altura de aproximadamente mil metros y desde allí te espera una subida a pie de treinta minutos, pero ojo, las entradas debes comprarlas exclusivamente online con antelación para una hora concreta.
¿Se puede subir al Etna siciliano?
Definitivamente sí. Con el teleférico y los autobuses todoterreno puedes llegar cómodamente hasta una altura de alrededor de 2.900 metros. Sin embargo, si quieres ver directamente los cráteres activos de la cumbre, es obligatorio contratar un guía de montaña certificado.
¿Cuándo es el mejor momento para escalar el monte Fuji?
Na el monte Fuji japonés solo se permite ascender durante la temporada oficial de verano, que va desde julio hasta principios de septiembre. A partir de 2025, se ha establecido una tasa obligatoria de 4 000 yenes en todas las rutas y se requiere reserva previa online.
¿Qué volcán detuvo el tráfico aéreo en Europa?
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Fue el volcán islandés Eyjafjallajökull el que en la primavera de 2010 expulsó una enorme nube de ceniza fina. Esta ceniza obligó a las autoridades a cerrar el espacio aéreo durante varios días, lo que afectó a más de diez millones de viajeros en todo el mundo.
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