Marsa Alam, Egipto: 13 cosas que ver y hacer + mejores playas

Imagina esas vacaciones ideales en las que sales de la habitación del hotel, te pones las gafas de buceo y, prácticamente desde la misma playa, nadas sobre un arrecife que brilla con todos los colores: eso es justo lo que Marsa Alam, en Egipto, te ofrece de forma bastante fiable. Este rincón maravillosamente tranquilo del sur de la costa egipcia del mar Rojo es todo lo contrario de los bulliciosos centros turísticos urbanos. Así que, en lugar de multitudes interminables, parques acuáticos ruidosos y vida nocturna trepidante, aquí encontrarás silencio absoluto, desierto infinito y algunos de los arrecifes mejor conservados de todo Egipto.

Recuerdo Egipto de mi infancia como una enorme aventura llena de arena, pero precisamente esta zona se ha perfilado desde entonces como quizá el mejor paraíso para todos los amantes del mundo submarino. Además, desde España hay vuelos directos a Marsa Alam (o vía Hurghada) que apenas duran unas horas, así que en poco tiempo pasarás del tiempo gris al sol radiante. Una ventaja enorme es que el mar de esta región sur se mantiene agradablemente cálido incluso durante los meses de invierno.

En esta completa guía veremos juntos consejos detallados sobre todo lo que puedes vivir en esta zona, porque créeme: quedarse junto a la piscina sería a veces un desperdicio. Repasaremos las mejores calas para hacer snorkel con tortugas de forma segura, echaremos un vistazo a las salvajes playas del desierto y te aconsejaré cómo prepararte para las excursiones al interior para que las disfrutes al máximo. También descubrirás un montón de información práctica sobre cómo elegir el hotel adecuado y a qué prestar atención para que tus momentos de descanso salgan exactamente como los imaginas.

Tortuga marina mientras se hace snorkel en Marsa Alam

Resumen para quienes no tienen tiempo de leer todo el artículo

  • Ideal para los amantes de la naturaleza: Marsa Alam está a unos 270 kilómetros al sur de Hurghada y atrae sobre todo por el fantástico snorkel y buceo directamente desde la playa.
  • Tortugas y dugongos: Las bahías de Abu Dabbab y Marsa Mubarak son famosas porque en ellas casi con seguridad te encontrarás con enormes tortugas marinas y, con mucha suerte, hasta con el raro mamífero marino llamado dugongo.
  • Tranquilidad y aislamiento: Los resorts están solos en el desierto, así que no esperes pueblos animados ni paseos comerciales; fuera del hotel prácticamente solo se camina por el puerto de Port Ghalib.
  • Mejor época para visitar: La primavera (de abril a mayo) y el otoño (de octubre a noviembre) ofrecen quizá las temperaturas más agradables, mientras que el invierno es perfecto para huir del frío.
  • Escarpines imprescindibles: El fondo de coral es afilado y está lleno de erizos, así que un buen calzado de agua es totalmente imprescindible; sin él, mejor ni lo intentes en el mar.
  • Excursiones a la historia: Aunque desde el sur queda bastante lejos, todavía puedes hacer una excursión de un día a los monumentos de la antigua Luxor.
✈️ Vuelos baratos
Egipto: vuelos más baratos desde 255 €
Compara todas las aerolíneas y encuentra las fechas más baratas. · Más vuelos baratos →
Buscar vuelos →
📶 DATOS PARA TU VIAJE · Egipto
Internet en el móvil de vacaciones — con una eSIM
⚡ activación por QR en 2 min · 📱 sin SIM física · 🌍 5 países · desde 6,50 €
Consigue una eSIM para Oriente Medio →
✅ Del equipo del blog de viajes Loudavým krokem · Nuestro propio proyecto — lk-sim.com

Cuándo viajar a Marsa Alam

Una enorme ventaja de todo el sur de Egipto es que funciona como un destino completo durante todo el año, al que puedes ir prácticamente siempre que te entren ganas de sol. Pero si quieres disfrutar de las mejores condiciones tanto para bañarte como para descubrir la zona, ven en primavera, entre abril y mayo, o en otoño, de octubre a noviembre, porque en estos meses las temperaturas diurnas rondan unos muy agradables treinta grados y el mar ya está bien templado, así que podrás hacer snorkel durante horas.

Los meses de verano, de junio a septiembre, son solo para quienes toleran muy bien el calor extremo, ya que las temperaturas diurnas suben con frecuencia hasta los cuarenta grados y el sol tiene una fuerza enorme, así que al mediodía sinceramente no se puede hacer mucho más que descansar a la sombra de una habitación con aire acondicionado. Por otro lado, el mar en verano recuerda a unos baños termales, con una temperatura que alcanza increíbles treinta grados, algo que apreciarán sobre todo los grandes amantes del calor.

El invierno en Marsa Alam es algo especial, pero para muchos viajeros enormemente atractivo, porque de diciembre a marzo las temperaturas diurnas se mantienen en unos agradables 23 a 25 grados, lo que lo convierte quizá en la mejor opción para las excursiones al desierto. La ventaja fundamental es que el agua aquí es en invierno la más cálida de todo Egipto (en torno a 23 o 24 grados), así que te bañarás notablemente mejor que en el norte. Encontrarás más información detallada sobre las temperaturas mes a mes en nuestro artículo sobre cuándo viajar a Egipto.

Pero debes tener en cuenta que en los meses de invierno suele soplar un viento más fuerte, que puede resultar bastante frío en la playa y, sobre todo, provoca grandes olas, por las que a menudo se cierran los pantalanes de acceso al mar abierto. Por eso, en invierno es absolutamente clave elegir un hotel situado en una bahía protegida, donde el molesto viento no te limite al nadar.

Dónde alojarse en Marsa Alam

La elección del alojamiento en este destino es absolutamente esencial y, créeme, es mucho más importante que en los típicos centros turísticos europeos. Marsa Alam está construida en gran parte sobre el principio de resorts aislados con todo incluido, repartidos a lo largo de la costa en medio de un desierto interminable. Fuera de las puertas de tu hotel, por lo general no encontrarás absolutamente nada: ni tiendecitas, ni cafeterías, ni paseos marítimos, así que pasarás la inmensa mayoría de tus vacaciones dentro del recinto.

Al elegir, fíjate sobre todo en cómo es el acceso al mar del hotel y si dispone de un buen arrecife propio. Si buscas al menos algo de movimiento y la posibilidad de dar paseos nocturnos, elige la zona de Port Ghalib, que está muy cerca del aeropuerto y tiene un paseo marítimo bastante lujoso. Para familias con niños y principiantes del snorkel, en cambio, la opción ideal es la bahía protegida de Coraya Bay, donde el mar está maravillosamente tranquilo casi con cualquier tiempo.

Si tu principal objetivo es más bien observar la vida submarina, te recomiendo elegir alojamiento cerca de las bahías de Abu Dabbab o Marsa Mubarak. Tiene reseñas fantásticas, por ejemplo, el Steigenberger Coraya Beach, que ofrece unas instalaciones muy lujosas y un acceso protegido al agua. Otra estupenda opción para familias es el Malikia Resort Abu Dabbab, desde donde puedes llegar a las tortugas marinas literalmente en bañador, directamente desde la habitación.

Entre otros clásicos enormemente populares con una excelente vida submarina está el Brayka Bay Resort, que tiene una preciosa playa de arena en una bahía. Y si no te importa un traslado algo más largo desde el aeropuerto a cambio de tranquilidad absoluta y un snorkel espectacular, plantéate el Gorgonia Beach Resort, situado más al sur.

💡 Consejo: Antes de reservar en firme tu paquete vacacional, no dejes de usar nuestra comparación de viajes a Egipto. Nuestra IA compara cada día las ofertas de todas las agencias para exactamente los mismos hoteles y fechas, y te muestra dónde tienes esa misma estancia más barata.

Dónde comer en Marsa Alam

Si estás acostumbrado a salir cada noche en tus vacaciones a descubrir tabernas escondidas y probar restaurantes locales, en Marsa Alam tendrás que ajustar un poco tus expectativas. Como ya he mencionado, los hoteles están aislados en el desierto y prácticamente no existe una escena gastronómica local, así que la inmensa mayoría de los turistas come exclusivamente en los abundantes bufés con todo incluido de sus propios resorts, que intentan cubrir los gustos de huéspedes de todo el mundo.

Para los vegetarianos como yo, la cocina hotelera egipcia suele ser un enorme placer, porque tanto en el desayuno como en la cena siempre encontrarás un estupendo falafel, montañas de hummus fresco y el tradicional ful medames (una especie de puré caliente de habas), que constituyen una base nutritiva y muy rica. Además, se sirven enormes fuentes de verdura fresca y a la parrilla, distintos tipos de arroz, patatas, pasta y, por supuesto, no falta una rica selección de exquisita repostería árabe y dulce, ante la que cuesta mucho frenarse 😅.

La calidad de la comida varía, claro, según las estrellas que tenga el hotel que elijas y según el empeño de los cocineros, y los carnívoros suelen encontrar en los bufés distintas preparaciones de ternera, aves o especialidades locales de pescado, que muchas veces se asan delante de los huéspedes en la terraza. Si aun así quisieras salir a una cena más especial fuera del hotel, la única opción real es el puerto de Port Ghalib, donde funcionan varios restaurantes clásicos, pero ya te aviso: prepárate para precios europeos considerablemente más altos.

13 cosas que ver y hacer en Marsa Alam

El mundo submarino es quizá la razón principal por la que cientos de miles de turistas se dirigen cada año a esta zona, así que vamos a ver en detalle los lugares que no deberías perderte durante tus vacaciones, independientemente de que seas un buceador experimentado o de que simplemente te guste ponerte las gafas en aguas poco profundas.

1. Abu Dabbab y el encuentro garantizado con tortugas

Tortuga marina verde en la bahía de Abu Dabbab

La bahía de Abu Dabbab, situada a unos treinta kilómetros al norte del pueblo principal, es un pequeño fenómeno natural, porque es uno de los pocos lugares del mundo donde tienes una seguridad casi del cien por cien de encontrarte con enormes tortugas marinas en el agua. En esta bahía protegida vive una población estable de más de un centenar de tortugas verdes, que pastan aquí con total tranquilidad sobre extensas praderas submarinas de pasto marino.

Para muchos turistas resulta una sorpresa que el fondo de la bahía no esté cubierto solo de arena blanca, sino más bien de densas alfombras de hierba verde, lo que no es ninguna contaminación, sino un ecosistema clave sin el que las tortugas simplemente no tendrían qué comer. Además, el acceso al agua es aquí muy gradual y arenoso, así que es un lugar absolutamente ideal y seguro incluso para nadadores poco hábiles o viajeros mayores, que quizá tengan miedo de saltar a lo profundo desde un pantalán.

Además de las tortugas, en la bahía de Abu Dabbab se quedan a veces dos famosos dugongos, a los que los lugareños apodan Dennis y Dougal. Y aunque avistar a este raro y tímido mamífero marino requiere una enorme dosis de suerte, las tortugas y los preciosos corales de los lados de la bahía te compensarán con creces. Por la entrada a la playa solo se cobra una pequeña tasa ecológica de unos pocos euros, algo que sin duda merece la pena por tanta belleza.

💡 Consejo: Ven aquí a primera hora de la mañana, idealmente justo después del desayuno, porque hacia las diez de la mañana empiezan a llegar los autobuses y los barcos de excursión de otros hoteles y toda la bahía se llena de gente bastante rápido.

2. Marsa Mubarak y la búsqueda del raro dugongo

Tortuga marina en la bahía de Marsa Mubarak

A solo unos ocho kilómetros al sur del aeropuerto internacional se encuentra otra joya natural: la bahía protegida de Marsa Mubarak. Si tu sueño es ver a la mítica vaca marina, como se suele apodar al dugongo, es justo aquí donde tienes la mayor posibilidad de todo el mar Rojo, ya que la bahía es enorme y ofrece condiciones ideales para la vida de estos pacíficos gigantes, que se desplazan despacio por el fondo cubierto de hierba.

Los momentos más bonitos con el tubo te esperan en la esquina norte de esta amplia bahía, donde a una profundidad de entre tres y seis metros se encuentra un arrecife de coral absolutamente fantástico que brilla con todos los colores y bulle con bancos de pececitos de vivos colores. El agua aquí suele estar además maravillosamente cristalina, así que incluso desde la superficie verás sin mayores problemas hasta el mismísimo fondo.

A la zona de Marsa Mubarak se suele ir en excursiones organizadas de medio día en barco o en lancha rápida desde el cercano puerto de Port Ghalib. Y si tienes la suerte de encontrarte con un dugongo, recuerda las estrictas normas: nunca toques al animal, no nades justo encima de él y déjale siempre suficiente espacio para que pueda respirar tranquilo en la superficie.

💡 Consejo: Si haces una excursión en barco, prepara para el viaje una propina para la tripulación, que normalmente se deja en una hucha común al final de la travesía; una cantidad de unos 5 a 10 euros es totalmente adecuada.

3. Sataya Reef y nadar con delfines salvajes

Delfines junto al arrecife Sataya Reef

Si buscas una experiencia que de verdad no olvidarás en toda tu vida, tienes que ir al sur, al arrecife de Sataya Reef, al que con razón apodan Dolphin House (la Casa de los Delfines). Este enorme arrecife de coral, curvado en forma de media luna, crea en medio del mar abierto una laguna tranquila y poco profunda que han elegido como hogar enormes bancos de delfines de hocico largo; aquí suelen quedarse unos cuarenta, pero a veces puedes ver hasta ochenta a la vez.

El camino hasta aquí requiere algo de paciencia, porque se trata de una excursión en barco de un día entero y la travesía desde el puerto dura unas dos horas, pero en cuanto te lances al agua y oigas ese característico silbido y chasquido, olvidarás al instante todo el largo viaje. Los delfines son enormemente juguetones en su entorno natural y a menudo pasan curiosos a solo unos metros de los nadadores sorprendidos, lo que es pura magia.

Es importante tener en cuenta que se trata de animales salvajes en mar abierto, así que el encuentro nunca está garantizado al cien por cien, pero la probabilidad aquí es extremadamente alta. Además, la cara exterior del arrecife de Sataya ofrece también un snorkel de primera con preciosos corales, adonde los guías te llevarán en la segunda parada.

💡 Consejo: En estas excursiones en barco suele haber fotógrafos y cámaras locales muy activos, así que deja claro desde el principio si te interesan sus servicios y acuerda el precio de antemano, para evitar la incómoda presión por una compra sobrevalorada en el viaje de vuelta.

4. La bahía protegida de Coraya Bay para principiantes

Arrecife de coral en la bahía de Coraya Bay

Para quienes queréis hacer snorkel cada día, pero no queréis estar viajando constantemente a algún sitio de forma complicada, la zona de Coraya Bay es lo ideal, porque esta bahía profundamente recortada tiene una enorme ventaja frente a la costa abierta. Está estupendamente protegida del viento fuerte y de las olas, así que mientras en otros sitios cuelga la bandera roja en los pantalanes y se prohíbe el baño, en Coraya Bay el agua suele estar tranquila como un espejo y puedes nadar con seguridad.

Gracias a estas condiciones estables, es uno de los mejores lugares para principiantes del snorkel y niños: entras al agua poco profunda directamente desde la playa de arena y, tras unos pocos metros, ya te topas con un fantástico arrecife propio. Aquí bullen cientos de peces pequeños y grandes, verás rayas escondidas y, con bastante frecuencia, se acercan también tortugas marinas más pequeñas que simplemente buscan comida en el fondo.

A primera hora de la mañana, cuando en la bahía aún reina la calma absoluta y la mayoría de los huéspedes del hotel todavía duerme plácidamente, a veces se acercan también los delfines. El arrecife es muy variado y está lleno de pequeñas grutas en las que se esconden morenas y peces león, así que aunque pases aquí una semana entera, en cada inmersión descubrirás más y más especies de fauna marina.

💡 Consejo: No olvides que los corales son organismos vivos enormemente frágiles, así que nunca te pongas de pie sobre ellos, ni siquiera cuando necesites descansar un momento, y al nadar ten cuidado de no darles sin querer con las aletas.

5. Buceo de adrenalina en el arrecife de Elphinstone

Buceo en el arrecife de Elphinstone cerca de Marsa Alam

Este punto está destinado exclusivamente a los titulares de licencias de buceo, porque Elphinstone Reef es uno de los lugares de buceo más famosos pero, sinceramente, también más exigentes de todo el mar Rojo. Este arrecife alargado emerge de una enorme profundidad y sus paredes verticales caen a abismos de cientos de metros, lo que crea un escenario submarino absolutamente impresionante, lleno de corales blandos de color violeta y rojo.

El lugar es famoso sobre todo por la presencia de grandes peces pelágicos y tiburones, y si vienes aquí en los meses de otoño, tienes bastantes posibilidades de encontrarte con majestuosos tiburones oceánicos de puntas blancas (oceanic whitetip), que dan vueltas curiosos justo bajo la superficie. En las inmersiones matutinas en la meseta norte, los buceadores observan a menudo bancos de tímidos tiburones martillo emergiendo en silencio de las profundidades.

Pero vuelvo a subrayarlo: esto de verdad no es una excursión para hacer snorkel ni para buceadores principiantes con el carné recién sacado, porque el arrecife está en mar abierto, donde se forman a menudo corrientes marinas muy fuertes e impredecibles, así que las inmersiones requieren buena condición física y un dominio perfecto de la flotabilidad. Aun así, para los experimentados es quizá el punto culminante de todas las vacaciones.

💡 Consejo: La mayoría de los buenos centros de buceo de Marsa Alam te exigirán, antes de la excursión a Elphinstone, hacer al menos una inmersión de control en el arrecife propio, simplemente para comprobar tus capacidades.

6. La playa salvaje de Sharm el Luli en el parque nacional

Playa blanca de Sharm el Luli

Si anhelas ver una playa que parece sacada de las Maldivas y trasplantada a Egipto, tienes que ir al sur, a la playa de Sharm el Luli, que los lugareños llaman también Ras Hankorab. Está a unos sesenta kilómetros del centro, en la zona del parque nacional de Wadi el Gemal, y te deslumbrará con su arena blanca increíblemente fina y sus aguas poco profundas de un azul turquesa, que poco a poco dan paso a un rico arrecife de coral.

Es un lugar enormemente romántico e increíblemente fotogénico, pero debes prepararte de antemano para el hecho de que se trata de una playa totalmente salvaje, así que aquí no encontrarás ni sombrillas, ni hamacas de plástico, ni duchas de agua dulce, ni puestos de comida. Todo lo que necesites, desde suficiente agua potable hasta toallas y sombrillas, simplemente tienes que traerlo contigo; de lo contrario, no aguantarás mucho bajo ese sol abrasador.

El agua aquí es maravillosamente cristalina y el snorkel a lo largo de los bordes de la bahía es absolutamente de primera, ya que a menudo te encontrarás con familias de peces payaso escondidas en las anémonas y con tortugas más pequeñas. Pero como forma parte del parque nacional, se paga una tasa a la entrada y a veces cambian las normas de visita, así que quizá lo mejor sea venir con una excursión organizada que te gestione todos esos permisos.

💡 Consejo: Si vienes por tu cuenta en taxi, acuerda con el conductor de antemano una hora de regreso clara, porque en la zona a menudo no hay buena cobertura móvil, así que te costaría mucho llamar para que te lleven de vuelta al hotel.

lukas a lucka
Lukáš y Lucie recomiendan
Dónde alojarse en Marsa Alam
5 alojamientos — hoteles wellness, resorts y otras opciones de hospedaje

7. La playa de Abu Dabbab y el baño en lagunas tranquilas

Playa y laguna en Marsa Alam

Además de ser un paraíso para observar tortugas, Abu Dabbab funciona también como una de las playas de baño más populares de toda la región. A diferencia de muchas playas de hotel, donde justo en la orilla empieza el afilado fondo de coral, Abu Dabbab tiene un precioso acceso de arena al agua, lo que facilita enormemente la vida a todos los que solo quieren nadar despreocupados sin tener que vigilar constantemente el fondo bajo los pies.

Especialmente para familias con niños pequeños o para quienes no saben nadar, esta playa es una opción absolutamente estupenda. Pero si no te alojas aquí mismo y eliges otro hotel, presta mucha atención a cómo es el acceso en él. En muchos puntos de Marsa Alam te encontrarás con el fenómeno de que por la bajamar el agua queda mucho tiempo solo a la altura de los tobillos sobre el fondo de coral y tienes que caminar hasta lo profundo por un pantalán de madera bastante largo.

Por eso, busca mejor hoteles que tengan una laguna excavada o natural protegida, porque allí el agua se mantiene incluso durante la bajamar y los niños pueden bañarse en ella con seguridad todo el día, aunque en el mar abierto, tras el arrecife, haga un tiempo tormentoso.

💡 Consejo: Un imprescindible absoluto para toda la zona de Marsa Alam son unos buenos escarpines con suela firme, ya que los corales son muy afilados y en el fondo acechan a menudo los erizos de mar; cómpralos ya en casa, en España, porque en los mercadillos junto al hotel suelen estar sobrevalorados y a menudo no tienen las tallas correctas.

8. El parque nacional de Wadi el Gemal

Parque nacional de Wadi el Gemal

Unas vacaciones en Marsa Alam no tienen por qué ser solo de pececitos y baños, así que si quieres ver también la verdadera naturaleza intacta del desierto, sal a explorar el extenso parque nacional de Wadi el Gemal, que en traducción significa poéticamente Valle de los Camellos. Este enorme espacio protegido combina maravillosamente la dura belleza de las montañas áridas y las dunas de arena con las playas más bonitas de toda la costa egipcia.

El parque protege tanto la parte terrestre como la submarina de la naturaleza, y durante el camino por el árido valle puedes, con un poco de suerte, avistar gacelas salvajes del desierto, distintas especies de aves rapaces y, por supuesto, los omnipresentes camellos errantes. La naturaleza aquí es increíblemente cruda, maravillosamente silenciosa y a años luz de los céspedes verdes cuidadosamente regados dentro de los complejos hoteleros.

Quizá la mejor forma de explorar el parque sea en una excursión organizada en todoterreno, que a menudo se combina con un baño por la tarde en la mencionada playa de Sharm el Luli, porque los guías locales conocen el valle de memoria y saben mostrarte lugares escondidos que tú solo nunca encontrarías en esa inmensidad infinita.

💡 Consejo: Llévate una chaqueta o sudadera ligera, porque aunque durante el día en el desierto hace un calor bastante insoportable, en cuanto el sol se pone tras las colinas circundantes la temperatura cae muy rápido y puede entrarte un frío inesperado.

9. Safari por el desierto y visita a la tribu Ababda

Safari por el desierto cerca de Marsa Alam

Si te gusta un poco de acción y no te importa el polvo, sal a un safari por el desierto por la tarde, donde puedes elegir entre dejarte llevar cómodamente en un robusto todoterreno o ensillar un rugiente quad y conducir tú mismo. El camino te llevará a lo profundo del desierto, donde visitarás una aldea tradicional de la tribu beduina local de los Ababda, que vive desde hace siglos en estas inhóspitas condiciones.

La visita a la aldea es un estupendo contraste cultural con el lujo de tu hotel, ya que verás cómo las mujeres locales hornean panes tradicionales directamente al fuego, probarás el fuerte y muy dulce té beduino y los más atrevidos podrán montar unos minutos en camello. Toda la experiencia suele terminar con una cena sencilla pero sabrosa servida al aire libre, a menudo acompañada de música árabe tradicional ☺️.

Estas excursiones son muy populares y asequibles, se pueden conseguir desde unos 18 euros por persona, pero prepárate para que el paseo en quad sea de verdad una actividad endiabladamente polvorienta, así que no te pongas ropa blanca y deja mejor los objetos de valor bien guardados en la caja fuerte del hotel.

💡 Consejo: Para el paseo en quad necesitarás obligatoriamente un pañuelo grande (el llamado kufiya), con el que cubrirte la boca y la nariz contra la arena fina, y gafas de sol; si no tienes pañuelo, los guías te lo venderán encantados allí mismo.

10. Paseo nocturno por el puerto de Port Ghalib

Marina de Port Ghalib

Marsa Alam de verdad no es un destino para los amantes de la fiesta, pero si tras unos días en un resort aislado te entran ganas de un poco de civilización y movimiento, dirígete sin duda al puerto de Port Ghalib. Esta lujosa ciudad de exposición, situada a solo unos minutos en coche del aeropuerto internacional, es el único lugar en muchos kilómetros a la redonda donde encontrarás un verdadero paseo peatonal con algo de vida nocturna.

En el puerto atracan decenas de preciosos yates de millonario y a lo largo del agua se extiende una hilera de tiendas de souvenirs, cafeterías y bares de shisha, donde puedes fumarte una cachimba. Es un lugar bastante estupendo para un paseo nocturno cuando te canses de los programas de animación del hotel, que se repiten una y otra vez, y solo quieras sentarte en una terraza con vistas a los barcos iluminados.

Pero prepárate para que los precios en Port Ghalib sean bastante elevados y se correspondan más con los centros turísticos europeos que con el resto de Egipto, así que por un café o un cóctel pagarás bastante. Pero por esa sensación de ciudad normal y el cambio de ambiente, al menos por una noche, sinceramente merece la pena.

💡 Consejo: Si vas a comprar souvenirs en las tiendecitas más pequeñas del puerto, no olvides regatear, porque los precios para los turistas suelen estar inflados y el regateo es aquí una parte totalmente natural del proceso de compra.

11. Los manglares y las islas de Hamata

Manglares junto a las islas de Hamata

Un buen trecho al sur de Marsa Alam, cerca del pequeño pueblo de Hamata, se encuentra el archipiélago de Qulaan, que ofrece una cara completamente distinta del mar Rojo, porque esta zona es famosa por sus densas formaciones de manglares verdes que crecen directamente del agua salada y crean así mágicos laberintos de lagunas poco profundas e islotes. Es un lugar maravillosamente salvaje y casi intacto por la civilización, que es lo más bonito de todo.

Los manglares funcionan como una enorme guardería natural para cientos de especies de peces marinos y son también un importante lugar de anidación para distintas especies de aves marinas. A las islas se organizan excursiones en barco de un día muy populares, durante las cuales tienes la posibilidad de hacer snorkel en agua absolutamente cristalina y pasear por playas de arena desiertas, donde a menudo no te encontrarás con nadie más que con los participantes de tu barco.

Esta excursión es ideal para todos los amantes de la naturaleza silenciosa y la tranquilidad. Y aunque el camino al puerto de Hamata dura más de una hora desde los hoteles centrales, los arrecifes de coral intactos de esta región sur están en mucho mejor estado que en el norte del país, así que ese viaje merece de verdad la pena con creces.

💡 Consejo: Al moverte alrededor de los manglares, extrema la precaución y camina solo por donde los guías te lo permitan, ya que el ecosistema es muy vulnerable y las raíces de los árboles sirven de refugio para muchos animales pequeños.

12. Excursión de un día a la historia de Luxor

Templo de Karnak en Luxor, excursión desde Marsa Alam

Aunque pueda parecer que desde Marsa Alam solo se puede viajar a ver naturaleza, también puedes salir desde aquí a ver los monumentos más famosos del antiguo Egipto. La excursión al Nilo y a la antigua Tebas es logísticamente bastante exigente, porque el camino en un solo sentido dura unas cuatro horas y media o cinco horas y media, pero es una experiencia que, en mi opinión, no deberías perderte si estás en Egipto por primera vez.

Prepárate para un día de verdad intenso y largo, que empieza con la salida del hotel todavía de noche cerrada, pero la recompensa será luego un paseo por la enorme sala de columnas del templo de Karnak, el descenso a las tumbas faraónicas del famoso Valle de los Reyes y la impresionante vista del templo escalonado de la reina Hatshepsut, tallado directamente en el macizo rocoso. Es simplemente una enorme dosis de historia comprimida en unas pocas horas, con la que te dará un poco de vueltas la cabeza.

Si la idea de un día entero traqueteando en autobús no te resulta muy atractiva, algunas agencias de viajes ofrecen también una variante algo más cómoda de dos días con pernoctación en Luxor, así que tendrás mucho más tiempo para empaparte de la atmósfera del lugar y evitarás el mayor estrés de las prisas constantes del guía.

💡 Consejo: Las excursiones locales incluyen a veces paradas no anunciadas y bastante largas en fábricas de alabastro o tiendas de papiro, así que ármate de paciencia y, si no quieres nada, simplemente rechaza con una sonrisa, pero con firmeza, las ofertas de los vendedores 😉.

13. El mágico cielo estrellado sobre el desierto

Cielo estrellado sobre el desierto

Una de las experiencias más bonitas y, además, totalmente gratuitas que Marsa Alam te ofrece es la contemplación del cielo nocturno, porque como la mayoría de los hoteles están lejos de las grandes ciudades y las aglomeraciones ruidosas, aquí hay una contaminación lumínica mínima y el cielo nocturno adquiere una dimensión completamente distinta y absolutamente fascinante.

Si consigues salir en un momento en que la luna no brille en el cielo, basta con que después de cenar te alejes un poco de las piscinas iluminadas del hotel hacia la playa oscura, y sobre tu cabeza se abrirá una enorme cúpula sembrada de miles de estrellas brillantes, donde verás con total claridad la franja brumosa de la Vía Láctea incluso a simple vista. Es una experiencia enormemente silenciosa y relajante, ante la que uno se da cuenta de muchas cosas.

Unas condiciones estupendas para observar las estrellas suelen formar parte también de los safaris nocturnos por el desierto, donde los beduinos preparan a menudo para los turistas un potente telescopio astronómico, y los guías te muestran constelaciones interesantes y cuentan antiguas historias sobre cómo las tribus nómadas se orientaban por las estrellas en el infinito mar de arena.

💡 Consejo: Si te llevas a Egipto una cámara réflex, no olvides meter en la maleta un trípode firme, porque la astrofotografía aquí, gracias al aire limpio y a la ausencia de luz artificial, es absolutamente fantástica.

Adónde ir desde Marsa Alam

Si todavía dudas un poco de si este tranquilo rincón de Egipto es lo tuyo, o estás barajando otras opciones, te recomiendo repasar con calma, mientras tomas un café, nuestro artículo sobre ¿Hurghada o Marsa Alam?. Te ayudará a aclarar qué esperas en realidad de unas vacaciones y descubrirás en él las diferencias detalladas entre ambos destinos, para que no acabes innecesariamente decepcionado por la falta de vida nocturna o, al contrario, por el exceso de turistas.

Si llegas a la conclusión de que quizá te convenga más algo de movimiento, opciones de compras y parques acuáticos para los niños, lee sin falta nuestra guía Hurghada: 13 consejos, donde encontrarás un montón de inspiración para la costa más al norte. Y para tener una visión general de lo mejor que ofrece este fascinante país, échale un vistazo al artículo Adónde ir de vacaciones en Egipto: 20 consejos.

A la hora de hacer las maletas, agradecerás sin duda nuestra práctica lista Qué llevar de vacaciones a Egipto, donde recordamos todos esos detalles importantes, desde medicamentos para el estómago hasta el tipo correcto de adaptadores. Y si por casualidad decides viajar a Egipto sin agencia y organizarlo todo por tu cuenta, no dejes de seguir los precios de los vuelos actuales, porque nuestro sistema los actualiza cada veinte minutos en todas las aerolíneas disponibles.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se encuentra Marsa Alam y cuánto dura el vuelo?

Marsa Alam se encuentra en el sur de la costa egipcia del Mar Rojo, aproximadamente 270 kilómetros al sur de la más conocida Hurghada, cuenta con su propio aeropuerto internacional y el vuelo chárter directo desde Praga dura unas cuatro horas y media.

¿Es mejor ir de vacaciones a Marsa Alam o a Hurghada?

«`html
Marsa Alam es absolutamente ideal para parejas, buceadores y amantes de la tranquilidad que quieren hacer snorkel en arrecifes bien conservados. Hurghada, por el contrario, es bulliciosa, llena de tiendas y parques acuáticos, por lo que es más adecuada para familias que buscan diversión y vida nocturna.
«`

¿Cuándo está el agua del mar más caliente?

El mar más cálido es en verano, cuando alcanza hasta los treinta grados, pero por otro lado el calor exterior es extremo (a menudo alrededor de 40 °C). Para nosotros, los centroeuropeos, lo ideal es la primavera y el otoño, mientras que en invierno el mar tiene aquí 23-24 °C, lo cual es lo más alto de todo Egipto.

¿Veré tortugas y delfines durante las vacaciones con seguridad?

La oportunidad es realmente enorme, porque casi con toda seguridad te encontrarás con tortugas en las bahías de Abu Dabbab y Marsa Mubarak, donde pastan en el fondo, y para ver delfines, en cambio, tendrás que embarcarte en una excursión de día completo en barco hasta el arrecife de Sataya Reef.

¿Es el resort adecuado para vacaciones con niños pequeños?

Definitivamente sí, pero debes elegir cuidadosamente el hotel, ya que el fondo junto a los arrecifes suele descender rápidamente hacia las profundidades y los muelles se cierran con viento. Por eso, para los niños busca hoteles en bahías protegidas con lagunas de arena (por ejemplo, Coraya Bay o Abu Dabbab).

¿Necesito obligatoriamente zapatos especiales para el agua?

Definitivamente sí, porque el fondo marino en muchos lugares es muy afilado y está lleno de corales muertos y vivos, y a menudo se esconden en él erizos de mar desagradables. Mejor compra calzado resistente directamente en casa, para estar seguro.

¿Es seguro bañarse en el mar por los tiburones?

«`html
Los ataques son extremadamente raros, pero para mayor seguridad es bueno seguir las reglas básicas: nada solo en las zonas señalizadas, no nades solo mar adentro y evita bañarte al amanecer temprano y justo después del atardecer.
«`

¿Cómo funciona el dar propinas (bakshish) en Egipto?

Dar propina es una parte absolutamente integral de la cultura local, así que lleva contigo libras egipcias (EGP) sueltas o billetes de un dólar. Por la limpieza se dan aproximadamente dos dólares, en restaurantes fuera del todo incluido un 10 % y para el guía en las excursiones prepara unos 5-10 euros.

¿Qué se puede hacer en los alrededores aparte de tumbarse en la playa?

Puedes salir en un 4×4 a un safari por el desierto para visitar a los beduinos, explorar el maravilloso parque nacional de Wadi el Gemal, pasear por el puerto deportivo de Port Ghalib o hacer una excursión de un día completo a Luxor para descubrir su historia.

Tipy a triky pro vaší dovolenou

Nepřeplácejte za letenky

Letenky hledejte na Kayaku. Je to náš nejoblíbenější vyhledávač, protože prohledává webové stránky všech leteckých společností a vždy najde to nejlevnější spojení.

Rezervujte si ubytování chytře

Nejlepší zkušenosti při vyhledávání ubytování (od Aljašky až po Maroko) máme s Booking.com, kde bývají hotely, apartmány i celé domy nejlevnější a v nejširší nabídce.

Nezapomeňte na cestovní pojištění

Kvalitní cestovní pojištění vás ochrání před nemocí, úrazem, krádeží nebo stornem letenek. Pár návštěv nemocnic jsme v zahraničí už absolvovali, takže víme, jak se hodí mít sjednané pořádné pojištění.

Kde se pojišťujeme my: SafetyWing (nejlepší pro všechny) a TrueTraveller (na extra dlouhé cesty).

Proč nedoporučujeme nějakou českou pojišťovnu? Protože mají dost omezení. Mají limity na počet dnů v zahraničí, v případě cestovka u kreditní karty po vás chtějí platit zdravotní výdaje pouze danou kreditní kartou a často limitují počet návratů do ČR.

Najděte ty nejlepší zážitky

Get Your Guide je obří on-line tržiště, kde si můžete rezervovat komentované procházky, výlety, skip-the-line vstupenky, průvodce a mnoho dalšího. Vždy tam najdeme nějakou extra zábavu!

Entradas relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Estás aquí

ViajesÁfricaMarsa Alam, Egipto: 13 cosas que ver y hacer + mejores...

Últimos artículos del blog