Al llegar al lugar desde el que publicábamos fotos espectaculares de montañas, me derrumbé psicológicamente en nuestra habitación de 2×2 metros, con una cocina compartida para 40 personas y un ratón. "¡Quiero irme a casa! ¿En qué estaba pensando?" Así grité las primeras horas en el alojamiento para empleados en el bosque sobre Banff, donde íbamos a pasar 2,5 meses.
Viajé a Canadá por primera vez hace tres años. Desde entonces he recorrido ocho provincias, he vivido todas las estaciones, probé el "summer snow" y me enamoré perdidamente de este país.
A finales de enero viajamos a Riga Letonia pasando por Berlín. Probablemente no fue la mejor época para visitarla, porque hacía un frío terrible y además llovía. Pero Riga tiene su encanto incluso con un tiempo que te invita a quedarte en la cama.