Cuando visité el oeste de Canadá con mi madre y exploramos los alrededores de Vancouver, la naturaleza de la zona nos dejó completamente sin palabras, aunque desde el primer momento tuvimos claro que la próxima vez tendría que ser el road trip por Vancouver Island. La isla Vancouver es un capítulo aparte, y muchos de vosotros me habéis preguntado cómo llegar desde el continente y qué se puede ver allí. Yo misma aún no he recorrido la isla entera de punta a punta, pero como estamos planeando un gran regreso a Canadá, he hecho una investigación tan exhaustiva que puedo ofreceros el mejor itinerario posible. He pasado decenas de horas entre mapas y guías, así que esto es un plan realmente trabajado con todo lujo de detalles.
Prepárate para descubrir que Vancouver Island no es una islita con cuatro árboles a la que te escapas una tarde. Es aproximadamente la mitad del tamaño de la Península Ibérica… bueno, algo menor, pero enorme de todas formas: encontrarás de todo, desde antiquísimas selvas tropicales hasta playas de surf salvajes, pasando por encantadores pueblecitos de aire británico donde se toma el té a las cinco. Si estás planificando tu ansiado road trip por esta parte de Canadá, prepara la cámara y un buen calzado, porque las vistas al océano y los bosques infinitos te dejarán sin aliento. ☺️ A mi madre y a mí siempre nos ha dejado completamente anonadadas esta paisaje, y estoy segura de que a ti también te va a enganchar.

Resumen para los que no tienen tiempo de leer el artículo entero
Este resumen es para todos los que andáis con prisa y solo necesitáis los puntos más importantes de nuestro road trip canadiense. De todas formas, os recomiendo leer el artículo completo, porque está lleno de impresiones personales y trucos prácticos muy útiles.
- Duración ideal: Necesitas al menos 7 días para este recorrido y no pasar la mitad de las vacaciones solo conduciendo.
- Ruta en resumen: Vancouver, Victoria, Tofino, Parksville, Campbell River y Telegraph Cove.
- Experiencias clave: Avistamiento de orcas, surf en las olas del Pacífico, paseos por bosques milenarios y visita al mercado con cabras en el tejado.
- Transporte: Los ferris de BC Ferries son absolutamente imprescindibles; sin reserva anticipada en temporada alta no llegarás a la isla con coche.
- Presupuesto: Canadá no es barata, y la isla menos todavía; prepárate para precios de alojamiento elevados, especialmente en Tofino.
Si algo de esto te resulta familiar o ya tienes los vuelos comprados, vamos a meternos de lleno en los detalles. Te prometo que con esta guía nada te va a pillar por sorpresa en la isla.
Antes de salir: Información práctica y planificación
Veamos juntos cómo planificar este road trip por la isla, qué tener en cuenta y cuánto te puede costar aproximadamente. La costa oeste de Canadá tiene sus particularidades, y es mejor saber a qué te enfrentas para que no te pillen por sorpresa los ferris agotados o el tiempo impredecible.
Yo soy de las que prefieren tener todo controlado, así que no dejo muchas cosas al azar. Mi madre se subiría al coche sin más y se largaría, pero creedme: en el caso de Vancouver Island, la preparación desde casa ante el ordenador merece muchísimo la pena.
Cuándo ir a Vancouver Island
Si quieres tener garantía de sol y temperaturas agradables, la época ideal para visitar Vancouver Island es sin duda de finales de junio a principios de septiembre. Eso sí, debes saber que en ese período también llega la mayoría de los canadienses y estadounidenses de vacaciones, así que los precios de alojamiento se disparan y los lugares más conocidos pueden estar bastante llenos de turistas. Nosotras siempre intentamos encontrar un término medio, y en mi opinión la mejor opción son mayo y septiembre: todavía hace bastante buen tiempo, pero las multitudes ya han bajado un poco.
El invierno (de noviembre a febrero) es muy lluvioso, pero Tofino tiene su propio encanto en esa época, conocido como «storm watching»: te sientas cómodamente en el hotel con un café en la mano y observas cómo el Pacífico ruge literalmente al otro lado de la ventana. La verdad es que me atrae bastante esa idea. 😅 Vayas cuando vayas, siempre recomiendo el sistema de capas en la ropa, porque el tiempo aquí puede cambiar de un minuto al otro.
Cómo llegar a la isla y los ferris
La mayoría de los viajeros comienzan su viaje en el propio Vancouver, desde donde debes embarcar con el coche alquilado en los ferris de la compañía BC Ferries. Para este itinerario, la mejor opción es la ruta desde el puerto de Tsawwassen (al sur de Vancouver) hasta el puerto de Swartz Bay (al norte de Victoria). La travesía dura aproximadamente hora y media y en sí misma ya es una excursión panorámica: desde la cubierta puedes avistar focas e incluso ballenas. Lo mejor es disfrutarla desde la cubierta superior con la cámara en mano.

Y en serio, no subestimes esto: los ferris hay que reservarlos online con semanas de antelación, o incluso con meses. Sin reserva en temporada alta puedes pasarte medio día en la cola de coches y aun así no conseguir plaza en el barco (y te garantizo que los nervios no serán solo tuyos, sino de todo el coche). 😅 Si tienes el billete comprado con antelación, basta con llegar a la entrada unos 45 minutos antes de la salida y embarcarás sin ningún estrés.
Alquiler de coche y conducción
En la isla prácticamente no puedes prescindir del coche; el transporte público fuera de la capital, Victoria, es bastante limitado. Las carreteras, sin embargo, son preciosas, anchas y están en muy buen estado, así que no necesitas ningún SUV gigante con tracción total: un coche convencional te sobra. Personalmente llevo tiempo usando RentalCars, que utilizo en todo el mundo porque permite comparar todas las grandes agencias de alquiler de un vistazo. Alquila el coche directamente en el aeropuerto de Vancouver para no complicarte la vida desde el principio.
En cuanto a la conducción en sí, los canadienses son extremadamente respetuosos y tranquilos al volante. Solo tendrás que adaptarte a su sistema de cruces con señal de stop en todas las direcciones (los llamados «4-way stops»), donde rige la norma de que quien llega primero, primero pasa. Suena complicado, pero tras unos intentos verás que funciona de maravilla y todos se hacen señales amistosas entre sí.
Gastronomía: Dónde comer bien en la isla
Viajar y comer bien van de la mano, y hay que reconocer que el oeste de Canadá tiene mucho que ofrecer en el plano culinario. Olvídate de la comida rápida aburrida (aunque aquí también te puedes tomar una buena hamburguesa, claro), porque aquí mandan el pescado fresco, los mariscos increíbles y los ingredientes locales de las granjas de los valles cercanos.
Si quieres disfrutar bien de la escena gastronómica local, ten en cuenta que comer en restaurantes no es precisamente barato. Al precio del menú siempre hay que sumarle los impuestos y una propina de entre el 15 y el 20 %, que en Canadá es prácticamente obligatoria por costumbre social.
Nuestros locales favoritos
En Tofino descubrimos un tesoro absoluto para los amantes de la comida informal. Si te gusta la cocina mexicana con un toque del Pacífico, tienes que ir al legendario Tacofino. Sus fish tacos con bacalao fresco, col crujiente y una salsa absolutamente perfecta se han convertido en todo un fenómeno, tanto que ahora tienen locales en el continente, pero la furgoneta naranja original en Tofino tiene el mejor ambiente surfero que puedas imaginar.
En la parte norte de la isla, el salmón y el buen pescado frito reinan sin discusión. En la localidad de Campbell River no puedes perderte Dick’s Fish & Chips, justo al lado del agua. Trozos de pescado crujiente con una generosa ración de patatas fritas caseras y vistas a los barcos atracados es exactamente lo que necesitas después de un largo día en plena naturaleza.
Dónde alojarse y qué presupuesto manejar
Planificar el presupuesto es quizás la parte menos divertida de toda la preparación, pero no hay más remedio. Canadá en general no es un destino barato, y Vancouver Island es uno de esos lugares donde los precios se disparan bastante, especialmente en plena temporada de verano.
🏨 Hoteles recomendados en Victoria BC
- Lujo: Fairmont Empress Victoria
- Medio: Inn at Laurel Point
- Económico: HI Victoria hostel
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He preparado un resumen básico para que tengas una idea de cuánto dinero necesitas tener disponible antes del viaje. Personalmente prefiero el término medio: los albergues más baratos no me convencen, pero tampoco necesito grifos de oro en el baño.
Alojamiento y gastos diarios
El alojamiento en Vancouver Island sale bastante caro, te lo digo desde el principio. Tofino en particular tiene muy poca capacidad para la cantidad de gente que quiere ir, así que los mejores sitios junto a la playa se agotan antes de que termines el café de la mañana. Reserva con tres o cuatro meses de antelación, sin contemplaciones. Por una habitación doble agradable en temporada alta puedes pagar de media entre 230 y 370 € por noche, y en Tofino fácilmente el doble.
En cuanto al presupuesto total, el ferri para el coche y dos personas cuesta en un trayecto aproximadamente entre 90 y 110 €. La comida en restaurantes ronda los 23 a 37 € por plato principal. En total, para un road trip de una semana para dos personas (sin los vuelos a Canadá, pero con coche, gasolina, alojamiento y comida) yo calcularía unos 3.500 a 4.500 €. Depende de cuántos caprichos os permitáis o si de vez en cuando optáis por hacer la compra en el supermercado y un pícnic en la naturaleza, que mi madre y yo hacemos con mucho gusto.
Itinerario: Road trip de 7 días por Vancouver Island paso a paso
Esta ruta combina lo mejor de la isla: un poco de Gran Bretaña, un poco de naturaleza salvaje, algunas orcas y de propina unas cabras en el tejado. Cada uno tiene su sabor. Requiere algo de conducción, pero te prometo que cada parada merece la pena y acabarás el viaje con la tarjeta de memoria llena de fotos increíbles.
He ordenado los días de forma lógica para minimizar los desplazamientos vacíos y sacar el máximo partido de cada zona. Si quieres, puedes añadir un día extra en alguna parada, especialmente en los parques nacionales donde podrías pasar perfectamente una semana entera.
Resumen de alojamiento día a día
Para facilitarte la orientación, aquí tienes un resumen rápido de dónde dormir cada noche. Puedes consultar todos los hoteles en Booking.com a través de nuestro enlace de afiliado (a ti no te cuesta nada más, y a mí me ayuda a seguir escribiendo guías como esta).
| Día | Localidad | Hotel recomendado (categoría) | Booking |
|---|---|---|---|
| 1–2 | Victoria | The Magnolia Hotel & Spa (lujo) / The Embassy Inn (medio) | Hoteles en Victoria |
| 3–4 | Tofino | Long Beach Lodge Resort (lujo) / Pacific Sands Beach Resort (medio) | Hoteles en Tofino |
| 5 | Parksville | The Beach Club Resort (medio) | Hoteles en Parksville |
| 6 | Campbell River | Painter’s Lodge (resort de madera auténtico) | Hoteles en Campbell River |
| 7 | Vuelta al continente | — | — |
💡 Consejo: En temporada alta (julio–agosto) reserva todos los alojamientos con 4–6 meses de antelación como mínimo. Tofino y Victoria son los primeros en agotarse; el resto de localidades tarda unas semanas más.
Día 1. Del continente a la elegancia británica
Tu primer día empieza bastante temprano: saldrás desde Vancouver hacia el puerto de Tsawwassen. Te recomiendo reservar el ferri de las nueve o las diez de la mañana para llegar a la isla con tiempo y no perder medio día. Tras desembarcar en Swartz Bay, subes al coche y conduces unos treinta minutos hacia el sur, directo al corazón de Victoria, que es por cierto la capital de toda la provincia canadiense de Columbia Británica (sí, no es Vancouver, como mucha gente cree 😅). El aparcamiento en el centro es bastante manejable y encontrarás varios garajes subterráneos sin problema.


Victoria es una ciudad absolutamente encantadora con una atmósfera británica increíblemente marcada. Dedica la tarde a pasear por el Inner Harbour, un puerto animadísimo lleno de artistas callejeros y vistas preciosas. Sobre el puerto se alza el icónico hotel Fairmont Empress, que parece un antiguo castillo inglés. Puedes reservar allí el tradicional té de las cinco, aunque el precio (unos 80 € por persona) es bastante astronómico. Para cenar, acércate al pub Bard & Banker, que tiene una cerveza excelente y música en directo en un interior histórico precioso.
Dónde alojarse en Victoria:
Si quieres darte un capricho, The Magnolia Hotel & Spa es lo más top que encontrarás en pleno centro. Para una opción más económica pero igualmente estupenda, echa un vistazo a The Embassy Inn, que está a un paso del puerto y del parlamento.
Día 2. Jardines de ensueño y relax junto al océano
El segundo día te recomiendo empezar bien temprano con una visita a los Jardines Butchart (Butchart Gardens). Están a unos treinta minutos al norte del centro y son probablemente la atracción más famosa de toda la zona. La entrada cuesta unos 37 €, pero en cuanto entras entiendes perfectamente por qué. De una antigua cantera de cal han creado un paraíso floral increíble donde cada planta está recortada con una precisión absoluta y el Sunken Garden (Jardín Hundido) parece sacado de un cuento de hadas. Ir por la mañana tiene la ventaja de evitar las mayores aglomeraciones de los autocares turísticos.

Por la tarde, vuelve a Victoria y date una vuelta por el Beacon Hill Park. Es un parque enorme de acceso libre junto al océano donde los pavos reales campan a sus anchas, y desde los miradores se divisan los picos nevados de las montañas del estado de Washington, al otro lado del estrecho. Es un lugar de lo más tranquilo, ideal para comprarte un café y simplemente empaparte del ambiente marino. De vuelta merece la pena conducir por el tramo llamado Dallas Road, que discurre justo por la costa y ofrece algunas de las mejores vistas al océano de toda la isla.
Día 3. Rumbo a la naturaleza salvaje de la costa oeste
Hoy te espera el tramo más largo y probablemente el más bonito de todo el viaje: cruzarás la isla de punta a punta desde la soleada Victoria hasta el salvaje Tofino, en la costa occidental. La conducción en sí dura unas cuatro o cinco horas, pero la carretera serpentea entre montañas y junto a lagos cristalinos, y querrás parar constantemente para hacer fotos. Cuando pases por Port Alberni, que es la última oportunidad de hacer una compra grande en un supermercado a buen precio, la carretera empieza a estrecharse. Aquí ya entras en la naturaleza auténtica, así que asegúrate de llevar el depósito lleno.

El destino es el famoso Pacific Rim National Park. Antes de llegar al centro, para sin falta en la costa. Long Beach es una playa de arena inmensa donde las olas del Pacífico rompen con fuerza y enormes troncos arrastrados por el mar decoran la orilla. Es tosca, salvaje y ventosa, así que incluso en verano mete un jersey en la mochila. Y luego llegas a Tofino, un pueblo pequeño y hipster lleno de tiendas de surf, acogedoras cafeterías y restaurantes de marisco fresco (nosotras recomendamos el legendario Tacofino).
Dónde alojarse en Tofino:
Uno de los alojamientos más bonitos donde descansar es sin duda el Long Beach Lodge Resort, con vistas directas al océano y unos atardeceres legendarios. Si está completo (cosa habitual), echa un ojo al Pacific Sands Beach Resort, que está justo al lado de la famosa Cox Bay.
Día 4. Surf y aguas termales en medio de la selva
Tofino es la capital no oficial del surf en Canadá y, aunque nunca hayas subido a una tabla, al menos deberías absorber un poco del ambiente en la playa de Cox Bay, donde desde primera hora de la mañana los surfistas se lanzan al agua fría con sus neoprenos. Puedes apuntarte a una clase para principiantes o simplemente pasear por la orilla, respirar el aire salado y admirar con qué elegancia la gente cabalga las olas gigantes. Yo soy más de las que animan desde la orilla con un té caliente en la mano.

Para la tarde, reserva una de las mejores experiencias que ofrece la isla: la excursión a Hot Springs Cove. Son unas aguas termales naturales escondidas en lo profundo de la selva a las que no llega ninguna carretera. Tienes que ir en barco aproximadamente hora y media (o en hidroavión) y luego caminar unos dos kilómetros por pasarelas de madera entre la selva. El agua de los manantiales alcanza casi los 50 grados y se derrama en cascadas sobre las rocas directamente hacia el océano helado. Es una excursión cara (el barco cuesta unos 135 a 165 €), pero la sensación de estar sumergido en agua caliente mirando el océano salvaje no tiene precio.
Día 5. La catedral de los árboles y las cabras en el tejado
Por la mañana te despides de Tofino y vuelves hacia el lado oriental de la isla por la misma carretera, que sigue siendo preciosa. De camino, párate sin falta en el Parque Provincial MacMillan, conocido con toda la razón como Cathedral Grove (la Arboleda de la Catedral). Aquí crece uno de los últimos vestigios del antiguo bosque lluvioso, con abetos de Douglas y cedros rojos de más de 800 años de antigüedad, con troncos tan gruesos que a su lado te sientes como un niño pequeño, y la luz filtrándose entre las copas crea una atmósfera casi sagrada. Aquí agradecerás llevar un buen calzado de senderismo, porque los senderos suelen estar bastante embarrados.


Por la tarde llegarás al pueblecito de Coombs, famoso por una peculiaridad totalmente surrealista: tienen un mercado llamado Old Country Market en cuyo tejado engramado pastan libremente cabras vivas 😁. Es una trampa turística de manual llena de gente, pero al mismo tiempo resulta tan divertido que simplemente tienes que parar, comprarte un helado artesanal buenísimo y hacerte la foto de las cabras en el tejado. Al atardecer llegarás a la cercana localidad costera de Parksville. En comparación con Tofino, el mar aquí es mucho más tranquilo y, gracias a las largas playas poco profundas, también bastante más cálido, así que en verano incluso puedes darte un baño.
Dónde alojarse en Parksville:
El clásico por excelencia aquí es The Beach Club Resort, situado justo en el paseo marítimo y con unas vistas preciosas a la playa desde las habitaciones; cuando baja la marea, la arena se extiende kilómetros hacia el mar.
Día 6. Montañas majestuosas en el parque más antiguo y rumbo al norte
Desde Parksville te dirigirás hacia el noroeste, adentrándote en el interior de la isla, donde te espera el Parque Provincial Strathcona. Es el parque provincial más antiguo de Columbia Británica y ofrece un paisaje radicalmente distinto al de la costa: montañas escarpadas con cimas nevadas, ríos salvajes y valles profundos. El punto principal para los visitantes es el inmenso lago Buttle Lake, de un intenso color turquesa. La carretera discurre justo por su orilla, así que puedes parar en decenas de miradores y disfrutar de unas vistas increíbles donde las montañas se reflejan en la superficie tranquila del agua.

Hay bastantes rutas cortas hasta cascadas, como el sencillo paseo a las Lupin Falls o el algo más largo hasta las Myra Falls, que caen en cascada por las rocas. Hacia las cinco de la tarde volverás a la costa y llegarás a la localidad de Campbell River, apodada la capital del salmón y punto de partida ideal para las aventuras del norte. Para una buena cena, ve sin falta a Dick’s Fish & Chips: el marisco es absolutamente fresco y la ración te dejará saciado tras una jornada de caminatas.
Dónde alojarse en Campbell River:
Tener mapas online e internet a mano en todo momento es absolutamente indispensable en cualquier road trip por un país desconocido. Nosotras ya no concebimos viajar sin las SIM digitales, con las que no tienes que ir corriendo por el aeropuerto buscando una tienda de telefonía.
Versión reducida: Pacific Marine Circle (si solo tienes 2–3 días)
Entiendo perfectamente que no todo el mundo tiene una semana para recorrer la isla entera, y que tus vacaciones en Canadá tienen que repartirse entre muchos otros destinos. Si es tu primera vez por aquí y solo tienes dos o tres días disponibles, la alternativa perfecta es la ruta conocida como Pacific Marine Circle.

Es un circuito de unos 289 kilómetros que empieza y termina en Victoria. Es como una degustación de todo lo que la isla tiene para ofrecer, pero en un formato mucho más compacto y manejable en términos de tiempo; mi madre y yo se lo recomendamos a todo el que tenga el calendario apretado.
Qué verás en este circuito más pequeño
La ruta te lleva por el tranquilo pueblo costero de Sooke hacia las playas salvajes de Port Renfrew. Allí no puedes perderte la famosa Botanical Beach, con sus preciosas piscinas naturales que aparecen con la marea baja y rebosan vida marina.

Luego la carretera gira hacia el interior, hacia el lago Cowichan, y atravesando un valle lleno de pequeñas granjas simpáticas, sidrerías y bodegas te devuelve al ferri. Puedes completarlo en un fin de semana largo, y aunque no veas el norte ni Tofino, la sensación de la naturaleza canadiense salvaje te la llevarás igualmente de vuelta a casa.
Qué más ver en Canadá
Si todavía estás planificando tu road trip y quieres saber qué más no puedes perderte en Canadá, echa un vistazo a nuestros otros artículos de la zona. Puedes empezar con nuestra guía detallada sobre qué ver en Vancouver, que es sin duda una de las ciudades más bonitas del mundo, donde el océano se encuentra con las montañas.
Creo que precisamente esa combinación —la costa brava de la isla por un lado y los picos nevados de las Montañas Rocosas por el otro— es el motivo por el que seguimos volviendo a Canadá una y otra vez. El país es inmenso y cada provincia ofrece una atmósfera completamente diferente.
Parques nacionales en el interior
Si desde la costa te desplazas directamente a los parques nacionales del interior, no puedes saltarte las Montañas Rocosas canadienses. Allí te espera el lago más famoso de color turquesa del que hablamos en nuestro extenso artículo sobre Lake Louise y el Parque Nacional de Banff.
Encontrarás cientos de kilómetros de senderos y te garantizo que cuando veas esos lagos rodeados de glaciares, entenderás perfectamente por qué se desplazan hasta allí personas de todo el mundo. Merece la pena ir a los lagos bien temprano por la mañana, antes de que lleguen las primeras oleadas de turistas con cámara al cuello: el silencio del amanecer y el reflejo de las montañas en el agua tranquila son de las experiencias más poderosas que puedes llevarte de Canadá.
Consejos y trucos para el viaje
Para terminar, te dejo algunos de mis consejos personales y puramente prácticos. Son servicios que utilizo habitualmente cuando organizo cualquier viaje al extranjero, no solo a Canadá.
Siempre me ahorran un montón de tiempo delante del ordenador y, sobre todo, dinero que prefiero gastar en buena comida o excursiones en barco durante las vacaciones. Espero que estos consejos también te ayuden a ti en la planificación.
Dónde buscar vuelos
Para buscar vuelos baratos a Vancouver, nosotras siempre empezamos por Kiwi, nuestro comparador favorito, que combina de maravilla diferentes aerolíneas. Desde España hay buenas opciones con compañías como Iberia, Air Canada o con escalas en Europa. A menudo encontramos allí ofertas interesantes o buenas conexiones con una sola escala razonable.
Siempre intentamos reservar los vuelos con al menos varios meses de antelación, especialmente para la temporada de verano, cuando los precios a Canadá suben de forma importante. Kiwi también nos viene muy bien para comparar precios cuando somos flexibles con las fechas unos días hacia un lado u otro.
Alquiler de coche
Como ya comenté antes en el artículo, tengo muy buena experiencia con la plataforma RentalCars, que uso con total confianza en todo el mundo. Tienen condiciones completamente transparentes y una selección enorme de todas las categorías de vehículos, desde pequeños utilitarios hasta caravanas.
En Canadá, además, los coches con transmisión automática son el estándar absoluto, así que no te preocupes si en España solo has conducido manual. Te acostumbras en cinco minutos y en esas largas carreteras canadienses acabarás agradeciéndolo enormemente.
Reserva de alojamiento
Booking.com es sin duda nuestro buscador de hoteles favorito. En Canadá especialmente vale la pena acumular niveles en su programa de fidelidad Genius, porque los descuentos del 10 al 15 % sobre un alojamiento ya de por sí caro en Columbia Británica te pueden suponer un ahorro bastante interesante al final.
Además me gusta que en la mayoría de los alojamientos tienen la opción de cancelación gratuita. Eso es muy útil en casos como Tofino, donde reservamos habitación con muchísima antelación pero queremos mantener la flexibilidad por si en el último momento necesitamos mover el itinerario un día.
No te olvides del seguro de viaje
Este punto es innegociable para nosotras. Canadá está fuera de la Unión Europea y la atención médica allí es astronómicamente cara, así que viajar sin seguro es directamente una temeridad.
Si buscas una protección fiable y contrastada para viajeros, lee nuestra reseña de SafetyWing. Es exactamente el seguro que llevamos usando tranquilamente durante años, porque se puede contratar desde casa en unos pocos clics y cubre todo lo esencial.
Datos móviles sin complicaciones
Tener mapas online e internet a mano en todo momento es absolutamente indispensable en cualquier road trip por un país desconocido. Nosotras ya no concebimos viajar sin las SIM digitales, con las que no tienes que ir corriendo por el aeropuerto buscando una tienda de telefonía.
