Vacaciones con bebé: 13 destinos ideales para viajar con niños pequeños

¿Te niegas a quedarte en casa solo porque tienes un bebé? No te preocupes, un niño pequeño no es ningún obstáculo para viajar. Con Jonáš, que ahora tiene ya un año y medio, recorrimos más de 20 000 km y visitamos gran parte de Europa. Y eso que no le gusta estar en la silla del coche y no es precisamente el niño más fácil del mundo. Basta con saber planificar bien y, al mismo tiempo, improvisar, y todo es posible. En este artículo te cuento no solo dónde ir de vacaciones con bebé, sino también cómo hacerlo.

Resumen

  • Con un bebé puedes viajar a cualquier parte si adaptas el ritmo y las expectativas – lo mejor es planificar los desplazamientos durante las siestas del niño.
  • Para las primeras vacaciones con bebé, lo ideal es empezar con destinos cercanos y conocidos, para ir probando cómo va la cosa.
  • Si buscas playa y agua, a nosotros lo que más nos gustó con un niño pequeño fue Polonia (mar Báltico), los lagos de Austria o, fuera de temporada, España y Portugal.
  • Para el alojamiento, opta por apartamentos con cocina o hoteles con apartamentos y desayuno incluido.
  • Lo más importante es la flexibilidad y adaptarse al ritmo del niño: no intentes meter demasiadas actividades en las vacaciones.
Islas Egadas
Islas Egadas

Cómo viajar con un bebé

Viajar con un bebé requiere un enfoque algo diferente al de unas vacaciones en pareja, pero eso no significa que tengas que quedarte en casa. Si alguien te dice «depende del bebé, con algunos no se puede», no te desanimes. Si tu hijo está sano, se puede. Nuestro Jonáš es de los niños más exigentes de nuestro entorno y, además, viajamos con dos perros.

Nunca quiso estar sentado, ni en el cochecito ni en el portabebés. Hasta sus 8 meses, antes de empezar a gatear, teníamos que llevarlo todo el rato mirando hacia delante y sin pararnos, porque si nos deteníamos, se ponía a llorar de inmediato. Aun así, viajamos. ¿Cómo? Sencillamente, aprovechando sus siestas.

Y una cosa más: cuanto más mayor se hace, mejor va todo. Con un año ya le encanta viajar. El coche más bien lo tolera, pero disfruta descubriendo lugares nuevos e incluso aguanta un rato en el cochecito.

Carrapateira, Portugal
Carrapateira, Portugal

Viajar durante las siestas

Lo mejor es viajar aprovechando las siestas. Jonáš tiene una rutina diaria bastante definida, gracias a la cual no solo duerme bien por la noche, sino que sus siestas son bastante predecibles. Como odiaba por completo la silla del coche cuando estaba despierto (y hoy la aguanta como máximo una hora), solo viajábamos durante sus siestas.

Salíamos siempre justo antes de que estuviera muy cansado, porque pasarse del punto puede causar aún más problemas, y le dejábamos dormirse. De esta forma conseguimos hacer incluso el viaje hasta Portugal (sí, 3000 km de trayecto… aunque nos llevó una semana). Personalmente no me atreví con el avión, sobre todo porque tenemos dos perros (que viajan con nosotros) y porque me parece que es momento de explorar Europa.

Si desde España prefieres volar, te recomiendo para los primeros viajes con bebé elegir vuelos de menos de 2 horas. Con aerolíneas como Vueling o Iberia tienes conexiones directas a muchos destinos europeos desde Madrid o Barcelona. Sin embargo, los aviones son menos previsibles por posibles retrasos y otras complicaciones. El avión lo consideraría solo si tienes un niño muy tranquilo y adaptable, que lleve bien los cambios y las situaciones nuevas.

Escalera de los Turcos

Cómo elegir alojamiento con bebé

Cuando Jonáš era más pequeño, siempre elegíamos apartamentos con cocina, para poder cocinarle en cualquier momento y también para nosotros, porque por la noche se dormía antes de que quisiéramos ir a cenar. Lo ideal eran hoteles con apartamentos donde pudiéramos bajar a desayunar.

Jonáš no era un bebé precisamente tranquilo y no aguantaba despierto ni sentado ni parado en un sitio (teníamos que llevarlo mirando hacia delante y estar en movimiento constante), así que no podíamos sentarnos a comer juntos si no estaba dormido, y era genial cuando alguien nos preparaba el desayuno.

Cuanto más mayor se hace, más disfrutamos alojándonos en hoteles y pudiendo ir a desayunar y cenar fuera. A Jonáš le gusta la gente y le gusta la comida, así que ahora todo es mucho más flexible. Nos gusta combinar viajes en autocaravana, hoteles y apartamentos. Mucha gente piensa que, como tenemos autocaravana, siempre dormimos en ella, pero en realidad, cuando queremos estar más tiempo en un sitio, vamos a un hotel o apartamento. La autocaravana la usamos para los desplazamientos y road trips.

Dónde buscar alojamiento

Depende de la duración de la estancia. Si el viaje es de hasta 14 días, buscamos alojamiento a través de Booking. Para estancias más largas, de un mes o más, siempre optamos por Airbnb.

Qué llevar de vacaciones con bebé

Independientemente del destino, hay cosas que no deberías olvidar:

  • Botiquín para bebés – no olvides medicamentos para la fiebre, aspirador nasal, algo para los cólicos, para los dientes (aunque aún no le estén saliendo, puede pasar en cualquier momento) y, sobre todo, crema para las irritaciones del pañal (porque aunque no las sufra habitualmente, suelen aparecer justo de vacaciones, cuando la farmacia está cerrada).
  • Juguetes para el coche – deben ser pequeños para que el niño pueda manipularlos bien en la silla. Son geniales los juguetes musicales y con luces, en cuanto el bebé es capaz de pulsar botones. Para los más pequeños, sonajeros con contrastes. No olvides libros que podáis mirar juntos. A nosotros también nos funcionaron muy bien los libros sensoriales.
  • Snacks – ¿Tu hijo come gusanitos de maíz o galletitas? Lleva provisiones. Especialmente si vas a Italia, donde son casi imposibles de encontrar.
  • Pañales, toallitas húmedas y ropa de sobra – llevo 2-3 mudas por día. Si el viaje dura más de una semana, cuento con hacer al menos una colada.
  • Cochecito de viaje ligero y plegable – idealmente uno que se pueda reclinar del todo. Nosotros elegimos el Joolz Aer y estamos muy contentos.
  • Portabebés, fular o mochila portabebés – nuestro Jonáš nunca fue muy fan de los portabebés ni fulares, pero la mochila portabebés ligera nos sigue salvando cuando no quiere ir en el cochecito o vamos a sitios donde con el cochecito no se puede.
  • Cuna de viaje – si sabes que el alojamiento no dispone de una.
  • Bañera de viaje plegable con hamaquita – si a tu bebé no le gusta la ducha o no se mantiene sentado en una bañera normal.
Sagres
Sagres

13 destinos para vacaciones con bebé

En esta lista encontrarás lugares donde hemos estado con nuestro pequeño o que hemos recomendado a amigos que tenían bebés y sabemos que son ideales para padres con niños pequeños.

1. Šumava con cochecito

Nuestras primerísimas vacaciones con Jonáš, cuando solo tenía unas pocas semanas, fueron en Šumava, un parque natural en la República Checa. Como todavía dormía mucho durante el día, pudimos hacer tranquilamente excursiones cortas sin preocuparnos de que no le gustara ir en el cochecito.

Šumava es un destino ideal para unas primeras vacaciones con bebé. Hay muchas rutas aptas para cochecitos, como la turbera de Jezerní slať desde Kvilda, Chalupská slať o la ruta desde Borová Lada hasta Knížecí Pláně. La mayoría de estas rutas discurren por caminos asfaltados o compactados, así que son perfectamente viables con cochecito.

Para alojarte puedes elegir, por ejemplo, los Apartmány U Sjezdovky en Kvilda, que son un excelente punto de partida para excursiones por los alrededores. Gracias al entorno tranquilo y el aire puro, el bebé estará a gusto y vosotros descansaréis del ajetreo urbano.

Šumava con cochecito – Turbera de Chalupská
Šumava con cochecito – Turbera de Chalupská

2. Montes Krušné hory para familias

Los montes Krušné hory (Montañas Metalíferas), en la frontera checo-alemana, son otra estupenda opción para unas vacaciones con bebé, especialmente si buscas tranquilidad y naturaleza bonita. A Boží Dar o a pasear por sus turberas puedes ir perfectamente con cochecito.

En esta zona puedes visitar, por ejemplo, el mirador Boží vyhlídka, al que se llega por un camino asfaltado, o recorrer la Ruta Mítica de los Krušné hory cerca de Plešivec. Si también llevas niños más mayores, puedes mandarlos con papá al centro acuático Aquacentrum Agricola en Jáchymov.

En cuanto al alojamiento, recomendamos el hotel Testa en Boží Dar o el Gentle Hide Designhotel.

3. Beskydy y Valašsko

Los montes Beskydy, en la región de Moravia (República Checa), son uno de los destinos favoritos entre familias con niños pequeños, y no me extraña. Colinas verdes, arquitectura popular, numerosas ciclovías y rutas de senderismo que gustan a toda la familia. Y, sobre todo, hay un montón de preciosos hoteles con spa donde alojarse. Recomiendo el hotel Miura.

El mejor punto de partida para explorar los Beskydy es Rožnov pod Radhoštěm, donde puedes visitar el Museo al Aire Libre de Valaquia, dividido en tres partes: el Valle del Molino, la Aldea Valaca y la Ciudad de Madera. La Ciudad de Madera es más pequeña, pero puedes moverte fácilmente con cochecito.

Otro lugar genial es Pustevny, al que se sube en teleférico desde Trojanovice. Arriba puedes admirar los famosos refugios de Jurkovič y dar un paseo hasta la estatua de Radegast. El camino es apto también para cochecitos.

Hotel wellness en los Beskydy

4. Bohemia del Sur con los más pequeños

Bohemia del Sur es una de las regiones más bonitas y culturalmente ricas de la República Checa. Con un bebé puedes visitar, por ejemplo, Český Krumlov (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) o el castillo de Hluboká, pero también son interesantes localidades menos conocidas como el castillo de Landštejn, el palacio renacentista de Nová Bystřice o Český Rudolec.

La zona conocida como Canadá Checa, que se extiende a lo largo de la frontera con Austria, es famosa por sus estanques y extensos bosques. Para mí, lo ideal es alojarse en Jindřichův Hradec. Nosotros recomendamos el Penzionek JH.

Vista de Český Krumlov desde el castillo
Vista de Český Krumlov desde el castillo

5. Al mar Báltico

El mar Báltico es una alternativa estupenda para quienes quieren playa pero sin viajar demasiado lejos ni sufrir el calor extremo. La costa polaca tiene la gran ventaja de que en verano no hace un calor sofocante, algo ideal para los más pequeños.

La costa báltica es perfecta para bebés que ya se sientan y juegan. Encontrarás parques infantiles por todas partes, restaurantes con zonas de juego y cafeterías geniales. Sopot, en Polonia, apodada «el Monte Carlo polaco», te cautivará no solo por su majestuoso muelle de madera que se adentra en el mar, sino también por una atmósfera que mezcla nostalgia balnearia con vida costera moderna.

Sopot - excursión desde Gdansk

6. Lagos de Austria

Los lagos de Austria son un destino ideal para familias con niños. En verano no hace un calor excesivo y encontrarás alojamientos con buenas instalaciones para niños. Puedes hacer rutas con el cochecito alrededor de los lagos.

Nosotros fuimos a Austria cuando Jonáš tenía solo 3 meses y lo disfrutamos al máximo. Si llevas niños más mayores, combínalo con una visita a Salzburgo, donde hay incluso un museo de juguetes apto para niños desde los 6 meses.

En Salzburgo te recomendamos visitar los jardines de Mirabell, donde se rodó la famosa escena de «Sonrisas y lágrimas», o el palacio de Hellbrunn con sus juegos de agua, que divertirán a niños de todas las edades. Para alojarte puedes elegir el Boutiquehotel am Dom o el Hotel Wolf, ambos family-friendly.

7. Sur de España – Costa del Sol

El sur de España, concretamente la zona de la Costa del Sol, es un destino fantástico para familias con niños pequeños. Para quienes vivís en España, es un viaje muy cómodo en coche o AVE, y quien quiera mar calentito y unos 10 km de paseo marítimo ininterrumpido por el que recorrer con el cochecito, aquí lo tiene.

No es casualidad que España sea tan popular para familias con bebés: hace buen tiempo incluso fuera de temporada alta (que con un bebé conviene evitar) y los españoles son encantadores y muy amables con los niños. Eso sí, tened cuidado al elegir alojamiento: revisad las opiniones para aseguraros de que no haya ruido que pueda molestar a vuestro bebé durante las siestas.

Zonas como Marbella o Estepona ofrecen playas más tranquilas y son ideales para familias con niños pequeños, mientras que destinos más animados como Torremolinos los disfrutaréis más con niños mayores.

Playas de Málaga

8. Sur de Portugal

Con Jonáš pasamos casi tres meses en el sur de Portugal. Cuando llegamos, acababa de cumplir 6 meses y allí pasamos incluso la Navidad. El Algarve tiene playas de arena preciosas, en los meses de invierno reina la calma y las temperaturas son agradables (18-25 grados). Y, sobre todo, siempre hay sol; llueve rara vez. Desde España es muy fácil llegar: en coche desde Sevilla o Huelva estás en un par de horas, y hay vuelos baratos desde Madrid y Barcelona.

Los destinos más populares son Carvoeiro, Albufeira o Portimão. Carvoeiro es conocido por sus playas espectaculares, como Praia do Vale Centeanes o Praia da Marinha.

En Portimão puedes alojarte justo al lado de la playa en el apartamento Cozy beach front apartment o algo más alejado de la playa, en la preciosa Villa Moments – Guest House, con piscina.

Praia da Arrifana
Praia da Arrifana

9. Dolomitas

Uno de los lugares a los que con Lukáš volvemos casi cada año, aunque con Jonáš todavía estamos planeando ir, son los Dolomitas. Los recomiendo sobre todo para niños más tranquilos que aguanten en el cochecito. Si tenéis uno así, los Dolomitas son el destino favorito sin duda. Los conocemos como la palma de nuestra mano, así que me permito incluirlos aquí.

En los Dolomitas encontrarás un montón de rutas sencillas aptas para cochecitos, así que no hay que tenerles miedo.

Entre las rutas recomendadas están, por ejemplo:

  • Rifugio Fuciade en el valle Val di Fassa, al que se llega por un sendero ancho y suave desde el Passo San Pellegrino
  • Baita alle Cascate en el valle Val San Nicolò, que parte desde Pozza di Fassa
  • Rifugio Città di Fiume cerca de Borca di Cadore
  • Malga Valparola desde la zona de Armentarola

Todas estas rutas son relativamente cortas (menos de 90 minutos), con desnivel mínimo y aptas para familias con cochecitos.

Uno de los apartamentos mejor valorados es el Dolomiti Sweet Lodge y también merece la pena el Hotel Villa Gaia.

Seceda es sin duda la cumbre más bonita de los Alpes italianos a la que puedes subir en teleférico. Dolomitas, Italia.
Seceda es sin duda la cumbre más bonita de los Alpes italianos a la que puedes subir en teleférico. Dolomitas, Italia.

10. Ciudades del norte de Italia

¿No te atraen las montañas? Lánzate a explorar las ciudades del norte de Italia. Evita las grandes urbes como Milán, pero descubre Verona o Módena. Los italianos adoran a los niños y en todas partes os pondrán las cosas fáciles. Además, si tu peque ya está empezando a comer, en cualquier restaurante le prepararán pasta sola o con salsa de tomate, esté o no en la carta.

Verona es famosa no solo como la ciudad de Romeo y Julieta, sino también como una ciudad con una rica historia y arquitectura. Puedes pasear por la Piazza Bra, la plaza más grande de Verona, o visitar la Arena di Verona, el tercer anfiteatro romano más grande del mundo.

Módena, por su parte, es conocida por su gastronomía, en especial el vinagre balsámico y el queso Parmigiano Reggiano. Su centro histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad y puedes admirar la catedral del siglo XII. Y todos los padres agotados agradecerán que un buen espresso en Italia se encuentra en cualquier esquina.

Módena, Italia

11. Sur de Francia

Los franceses son conocidos por adorar a los niños y a los perros. Viajar con niños por Francia es, en mi opinión, una de las experiencias más cómodas. Me fascina que incluso en las gasolineras más grandes tengan zona infantil y comida estupenda no solo para adultos, sino también para niños.

Con niños pequeños, los destinos más populares son Niza, Cannes y Saint-Tropez, o puedes irte a descubrir la Provenza. Niza ofrece playas preciosas y el paseo marítimo Promenade des Anglais, perfecto para recorrer con el cochecito. Cannes es famosa por su festival de cine, pero también tiene hermosas playas de arena. Saint-Tropez es mucho más tranquilo y tiene playas muy agradables.

La Provenza es una región llena de campos de lavanda, ciudades históricas y pueblecitos donde el tiempo parece haberse detenido. Puedes visitar ciudades como Aix-en-Provence, Aviñón o Arles, donde vivió el famoso pintor Vincent van Gogh.

Puerto de Saint-Tropez
Puerto de Saint-Tropez

12. Lago Bled y Bohinj en Eslovenia

Un destino absolutamente ideal para familias con niños pequeños es también Eslovenia, concretamente el lago Bled y Bohinj. No hace un calor excesivo, puedes bañarte, disfrutar de cafeterías, restaurantes y de la tranquilidad de la naturaleza. Recomiendo elegir bien el hotel para tener la máxima tranquilidad y servicio. Si no te gusta el bullicio, alójate junto al lago Bohinj.

El lago Bled es famoso por su isla en medio del lago con la iglesia de la Asunción de María. A la isla se puede llegar en barca, algo más recomendable para niños un poco más mayores. Alrededor del lago hay un paseo de 6 kilómetros apto para cochecitos.

El lago Bohinj es el lago natural más grande de Eslovenia y está rodeado de montañas y bosques. Alrededor del lago discurre una ruta de 12 km que puedes recorrer a pie o en bicicleta. En verano el agua del lago está lo suficientemente templada para bañarse, pero nunca hace demasiado calor, lo cual es ideal para niños pequeños.

Para alojarte puedes elegir el Hotel Bohinj, que organiza actividades para los huéspedes en el jardín: un día hay barbacoa, otro día música en vivo. Además, este hotel tiene spa, algo que agradeceréis después de un día entero al aire libre.

Qué hacer en Bled y en el lago Bohinj
Junto al lago Bohinj

13. Suiza y sus lagos

Suiza es un destino más caro, pero ofrece una tranquilidad absoluta, limpieza y un servicio impecable que se agradece mucho en unas vacaciones con bebé o niño pequeño. Nosotros fuimos con Jonáš al lago de Lucerna cuando solo tenía 4 meses, y fueron unas vacaciones absolutamente perfectas.

Nos alojamos justo al lado del lago, lo que resultó ser una elección fantástica. Cada día podíamos pasear con el cochecito por la orilla, disfrutar de la naturaleza y relajarnos.

Nos sorprendió muchísimo que con Jonáš pudiéramos hacer incluso una excursión a la propia ciudad de Lucerna, algo que con nuestro bebé tan exigente no esperábamos en absoluto. Lagos como el de Zúrich, el Lemán o el de Lucerna están rodeados de ciudades preciosas que son muy agradables para pasear con cochecito. Además, gracias al excelente transporte público suizo, podéis moveros fácilmente entre ciudades y lagos sin necesidad de conducir.

Puente de la Capilla en Lucerna
Puente de la Capilla en Lucerna
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Preguntas frecuentes

¿Cuándo es mejor empezar a viajar con un bebé?

Cuando te sientas preparado/a. Con un bebé pequeño se puede viajar prácticamente desde el primer momento, siempre que esté sano.

¿Es mejor volar o ir en coche con un bebé?

Depende de la distancia y del carácter de tu hijo. El avión es más rápido, pero menos flexible. Ir en coche te permite parar cuando lo necesites y llevar más cosas contigo.

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