Si tu cochecito ha resultado dañado en el avión, tienes exactamente siete días desde que lo recoges para notificarlo, o de lo contrario tu derecho a reclamar caduca de forma definitiva. Unas ruedas rotas o una capota rasgada no se pueden dejar para cuando ya estés de vuelta en casa.
Justo después de aterrizar, dirígete todavía dentro de la terminal al mostrador y levanta con el personal un parte de daños. Para que la reclamación prospere también necesitas la tarjeta de embarque y la etiqueta del equipaje. Recuerda además que algunas aerolíneas, como Ryanair o Vueling, pueden exigir una funda protectora; sin ella, en ocasiones rechazan directamente cualquier responsabilidad.
Aquí tienes una guía completa de cómo recuperar tu dinero de la aerolínea y a qué prestar atención antes de embarcar. El importe máximo de la indemnización ronda los 2.175 dólares, así que tramitarlo a tiempo merece mucho la pena.

Resumen
- Quédate en la zona de tránsito: si el cochecito no llega o está roto, nunca salgas de la terminal; busca de inmediato el mostrador de Baggage Claim.
- Plazo inflexible de 7 días: cualquier daño debes notificarlo por escrito a la aerolínea a través del formulario web como máximo siete días después de recogerlo, o tu derecho caduca para siempre.
- Límite máximo de indemnización: según el Convenio de Montreal, la aerolínea responde por el equipaje hasta unos 1.519 DEG, lo que equivale aproximadamente a 2.175 USD.
- Documentos clave: para una reclamación con éxito necesitas sí o sí la etiqueta del equipaje (tag), la tarjeta de embarque y el parte PIR levantado en el aeropuerto.
- La regla de la funda: varias aerolíneas de bajo coste no asumen responsabilidad por daños en un cochecito que no iba embalado en una funda protectora o film antes de entregarlo.
- Silla de coche que no llega: si tu silla de coche no aparece, pregunta directamente en el mostrador de reclamaciones, porque algunos aeropuertos tienen sillas de préstamo o para regalar.
10 cosas que debes saber sobre un cochecito dañado
Veamos todo lo que deberías saber cuando tu cochecito se pierde o se estropea.
1. Qué hacer nada más aterrizar si el cochecito no llega
Estás agotada junto a la cinta de equipajes, en la pantalla informativa ya aparece el aviso de fin de recogida y tu cochecito no está por ninguna parte. En este momento es absolutamente crítico que no abandones la zona de tránsito ni cruces esas puertas de un solo sentido hacia los taxis, porque volver al mostrador de reclamaciones sería innecesariamente complicado. En lugar de entrar en pánico, mira alrededor de la sala de llegadas y busca el mostrador que indique Baggage Claim, Baggage Services o Lost and Found, que suele estar justo al lado de las cintas.
Allí tendrás que presentar tu pasaporte, la tarjeta de embarque y esa pequeña etiqueta adhesiva que te dieron en la facturación. El personal del aeropuerto introducirá el número de tu etiqueta en el sistema global de seguimiento y muchas veces podrá decirte al instante dónde está tu cochecito. A veces ocurre simplemente que no dio tiempo a trasladarlo a tu vuelo de conexión y llegará en el siguiente avión un par de horas después.
En este mostrador el empleado levantará contigo el llamado parte PIR, en el que dictarás con cuidado la dirección de tu hotel o apartamento en el destino. Después, un mensajero del aeropuerto suele llevarte el equipaje retrasado directamente a la dirección indicada, así que no tienes que volver al aeropuerto y puedes ir tranquilamente al alojamiento.
2. La trinidad de documentos para una reclamación exitosa

Para que la aerolínea siquiera empiece a atender tu reclamación, tienes que demostrarle sin lugar a dudas que el cochecito viajó realmente contigo. El documento más importante de todos es la etiqueta del equipaje o tag, ese pequeño resguardo con código de barras que el personal de facturación suele pegarte en la parte de atrás del pasaporte o en el billete. Sin esa etiqueta, el sistema de la aerolínea ni siquiera sabe que llevabas un cochecito, y tus opciones de indemnización caen a cero.
El segundo documento imprescindible es tu tarjeta de embarque, que demuestra claramente que físicamente ibas en ese vuelo. Si usas exclusivamente billetes electrónicos en la app del móvil, hazte por seguridad siempre una captura de pantalla, porque después del vuelo la tarjeta de embarque puede desaparecer de la aplicación sin previo aviso.
El tercer pilar del éxito es el ya mencionado parte PIR (Property Irregularity Report), que consigues en el mostrador de reclamaciones del propio aeropuerto. A esta trinidad de papeles debes añadir además fotografías detalladas de los posibles daños, que lo ideal es tomar ya en la sala de llegadas, antes de salir con el cochecito hacia la ciudad.
3. El plazo inflexible de 7 días para la reclamación por escrito
Ocurre muy a menudo: llegas con la familia a las dos de la madrugada, el niño llora desconsolado y tú coges deprisa el cochecito de la cinta y sales corriendo hacia el taxi. Tres días después, en la habitación del hotel, descubres que el cochecito tiene una grieta en la estructura de carga que se dobla peligrosamente al mínimo peso. En ese instante chocas con la regla que los padres agotados suelen incumplir con más frecuencia: el estricto plazo de siete días para notificar el daño por escrito.
Estos siete días desde la recepción del equipaje son un límite tajante fijado por el derecho internacional, y una vez transcurrido, los transportistas suelen rechazar la reclamación sin contemplaciones. Por eso tómatelo como algo absolutamente inamovible y no esperes a resolverlo hasta la vuelta de las vacaciones a casa.
Si descubres el daño ya en el alojamiento, tienes que encontrar de inmediato en la web de la aerolínea correspondiente el formulario de reclamación de equipaje y rellenarlo online. A esta solicitud electrónica no olvides adjuntar todos los documentos fotografiados: la copia del parte PIR, la etiqueta del equipaje, la tarjeta de embarque y, por supuesto, fotos nítidas de las partes dañadas del cochecito.
4. El Convenio de Montreal y el límite de indemnización
En todos los vuelos internacionales te protege como pasajero el llamado Convenio de Montreal, que define claramente la responsabilidad del transportista aéreo por tus pertenencias. Esta protección legal cubre tanto el equipaje facturado clásico de la bodega como los cochecitos entregados justo antes de embarcar, al pie del avión. Así, la aerolínea asume plena responsabilidad por la destrucción, pérdida o daño de tu equipamiento infantil durante todo el trayecto.
Pero esta responsabilidad no es en absoluto ilimitada y tiene sus topes económicos bien definidos. El límite máximo de indemnización según el convenio ronda los 1.519 DEG (derechos especiales de giro), lo que en la conversión habitual equivale a unos 2.175 dólares estadounidenses.
Así que, si viajas con un cochecito de lujo de una edición limitada carísima cuyo precio de compra supera ese límite internacional, la aerolínea no te pagará la diferencia. En ese caso tendrás que confiar en un seguro de viaje ampliado o, mejor aún, no llevar al avión una pieza tan cara y adquirir una alternativa más barata para viajar.
5. La funda del cochecito y la responsabilidad de las aerolíneas

Muchos padres entregan el cochecito en la puerta simplemente plegado, sin ningún tipo de embalaje, y lo dejan a merced de los operarios del aeropuerto, que lo lanzan al carro junto al resto de maletas. Con algunas aerolíneas más flexibles quizá cuele, pero con otras te estás cerrando automáticamente la puerta a cualquier compensación futura. Muchas compañías de bajo coste dejan explícitamente por escrito que no asumen responsabilidad por daños en un cochecito que no iba debidamente embalado.
La funda protectora del cochecito, o al menos un embalaje cuidadoso con film retráctil grueso, no es una simple recomendación estética, sino directamente una condición para que se reconozca el derecho a indemnización. No menciono marcas concretas de fundas, porque el principio de protección es siempre el mismo, tanto si usas una funda de marca cara como un film resistente del bricomercado.
Al embalarlo, presta muchísima atención a dónde te pega el personal la etiqueta del equipaje. La etiqueta debe quedar siempre visible por fuera del embalaje para que la lean los escáneres del aeropuerto, así que primero deja que etiqueten el cochecito, luego embálalo y pega la etiqueta sobre el film, o pide al personal que imprima una etiqueta de repuesto.
6. Silla de coche dañada y soluciones de emergencia en el aeropuerto

Si pierdes el cochecito es una gran molestia, pero con la ayuda de un portabebés o caminando puedes arreglártelas un tiempo con un niño pequeño. Sin embargo, si con el cochecito tampoco llega la silla de coche facturada, tienes un problema mucho más serio, porque no podrás llegar legalmente al hotel en un coche de alquiler. En España, por ejemplo, los niños de hasta 135 centímetros deben ir en una silla homologada bajo amenaza de multa de 300 euros, y en Italia la obligación se extiende incluso hasta los 150 centímetros.
Los taxis suelen estar exentos de esta obligación en algunos países, pero eso no resuelve en absoluto tu problema con el coche de alquiler en el mostrador de la empresa. En una situación de crisis así, según nuestra investigación a fondo, merece la pena preguntar directamente en el mostrador de reclamaciones, porque algunos aeropuertos están bien preparados para estos casos.
En el mostrador de Baggage Claim puede pasar que te presten o incluso regalen una silla de coche de repuesto de sus reservas de objetos olvidados. Pregunta siempre de forma activa al personal si tienen alguna silla para prestar, porque por probar no pierdes nada y puede salvarte todo el viaje de conexión.
7. Cómo defenderte si la aerolínea rechaza la reclamación
Cuando el cochecito se estropea tienes, básicamente, dos vías paralelas para reclamar tu dinero. La primera es la responsabilidad del transportista aéreo según el Convenio de Montreal, en la que no pagas ninguna franquicia, pero el proceso suele ser muy burocrático. La segunda vía es tu seguro de viaje de equipaje comercial, que suele estar muy limitado por distintos sublímites, y la aseguradora siempre calcula la amortización según la antigüedad del objeto.
La práctica habitual funciona así: presentas primero la reclamación oficial ante la propia aerolínea. Si el transportista solo te paga parte del daño o rechaza el derecho por un motivo que tu póliza sí cubre, puedes acudir con esa negativa a tu aseguradora y reclamar el complemento hasta el límite contratado.
Pero debes tener muchísimo cuidado de no obtener nunca una doble indemnización por lo mismo, porque no puedes cobrar el precio completo de la aerolínea y después la misma cantidad de la aseguradora. Por eso la aseguradora siempre te pedirá que aportes la respuesta oficial de la aerolínea y la copia del parte PIR del aeropuerto, para evitar fraudes.
8. Cómo reducir el riesgo de daños ya en la facturación
La mejor reclamación es, claro está, la que no tienes que resolver de vacaciones, y por eso la prevención antes de despegar es clave. Justo antes de entregar el cochecito en la puerta del avión o en la facturación, fotografíalo bien desde varios ángulos con el móvil. Los teléfonos actuales guardan en la foto la hora exacta y la ubicación GPS, así que consigues una prueba irrefutable de su estado impecable antes de dejarlo en manos del personal del aeropuerto.
Las cintas clasificadoras del aeropuerto son implacables con el equipaje, así que del cochecito tienes que desmontar absolutamente todo lo que sobresalga. Quita el portabebidas, la bandeja de plástico, la sombrilla y los juguetes enganchados y guárdalos en tu equipaje de mano, porque estos pequeños accesorios son los primeros en romperse en la bodega.
Si excepcionalmente entregas el cochecito sin funda, asegúrate de que esté bien enganchado en el seguro de transporte y, por seguridad, sujétalo con una correa para maletas para que no se despliegue solo. Si tu cochecito es de dos piezas, es decir, con chasis y capazo separados, en la facturación tienes que pedir una etiqueta impresa y pegada en cada pieza por separado, o la aerolínea no te reconocerá nunca la pérdida de la parte sin etiquetar.
9. Vuelo retrasado y compensación para el bebé

Mientras que el equipaje y los cochecitos dañados se rigen exclusivamente por el Convenio de Montreal, el retraso de los propios pasajeros entra dentro del reglamento europeo UE 261/2004. Si tu vuelo familiar se retrasa más de tres horas, tienes derecho a una compensación económica, pero en el caso de niños pequeños que viajan en el regazo sin asiento propio, este terreno es muy discutible en la práctica jurídica ⚠️. Parte de las fuentes afirman que el derecho también surge para los bebés, mientras que otras lo niegan, y la práctica de cada transportista varía bastante.
Mi consejo es sencillo: si se produce el retraso, presenta siempre la solicitud de compensación para el niño, porque no te cuesta nada, pero cuenta con que la aerolínea probablemente se resistirá. En relación con los derechos de los pasajeros, conviene saber que en julio de 2026 se aprobó una revisión de este reglamento que garantizará a los niños de hasta 14 años un asiento gratuito junto a su progenitor, aunque por el periodo transitorio no entrará realmente en vigor hasta mediados de 2027.
En cuanto al equipaje del niño, la situación es totalmente clara y sin discusión. Si el niño tiene su propio equipaje facturado o un cochecito con su propia etiqueta, el Convenio de Montreal lo cubre por completo, con independencia de que tenga o no un asiento propio en la cabina.
10. Límites de líquidos y medicamentos para un vuelo tranquilo
Una vez entregado el cochecito sin incidencias, te espera el vuelo con el niño, al que se aplican reglas específicas sobre comida y salud. Ten en cuenta que las normas más flexibles para líquidos —con las que en algunos aeropuertos europeos ya puedes llevar recipientes de hasta dos litros— solo están vigentes en las terminales equipadas con los nuevos escáneres. En muchas terminales, incluidas varias desde las que operan Vueling y Ryanair, sigue en vigor el estricto límite de 100 mililitros por recipiente, así que comprueba tu terminal de salida antes de viajar.
La buena noticia es que para los alimentos infantiles, el agua hervida para la leche de fórmula y los potitos rige una excepción a nivel mundial en los aeropuertos: puedes llevarlos en la cantidad necesaria para el viaje sin importar el límite de la aerolínea, porque esto lo regulan las normas del propio aeropuerto.
En cuanto a calmar al niño durante el vuelo, nunca recomiendo ningún medicamento para dormir, y hay que tener especial cuidado con la tan comentada melatonina. La melatonina no se debe administrar a niños menores de dos años, y en los mayores su uso debería producirse únicamente tras consultarlo antes con tu pediatra, así que mejor confía en los juguetes preferidos y en dedicarle mucha atención.
Resumen práctico y precios orientativos
Las reglas para viajar con equipamiento infantil y resolver los problemas se rigen por límites bien definidos. Aquí tienes una tabla clara con el número de piezas de equipamiento que algunas aerolíneas te llevan gratis.
| Aerolínea | Piezas gratis | Límite de edad del niño | Reglas específicas y trampas |
|---|---|---|---|
| :— | :— | :— | :— |
| Ryanair | 2 piezas ⚠️ (cochecito + silla/cuna) | Hasta 11 años incluidos | Los bebés de menos de 7 días no vuelan; la tasa por bebé es fija de 25 €/£ por trayecto. |
| Wizz Air | 1 pieza ⚠️ (cochecito O cuna) | Hasta 14 años | Si el niño no vuela, se paga como equipaje. Prohibición estricta de cochecitos motorizados. |
| Vueling | 2 piezas ⚠️ (cochecito + silla de coche) | Sin especificar | Conviene declararlo al reservar. El cochecito debe ir protegido en una funda. |
| easyJet | 2 piezas ⚠️ | Sin especificar | De las pocas que permiten expresamente también la mochila portabebés. |
| Iberia | 2 piezas ⚠️ (1 cochecito + 1 silla de coche) | Sin especificar | Esta regla se aplica siempre, sin importar lo barata que sea la tarifa que compraste. |
Y si te preocupa cómo entregar correctamente el cochecito en la facturación para no perder la opción de reclamar, sigue estos principios:
| Situación en el aeropuerto | Procedimiento correcto de facturación |
|---|---|
| :— | :— |
| Cochecito entero, sin funda | Embalar con film retráctil en el propio aeropuerto y pegar la etiqueta por fuera del film. |
| Cochecito en funda de transporte | La etiqueta debe ir pegada por fuera de la funda para que el personal pueda escanearla. |
| Cochecito de dos piezas (capazo + chasis) | Pedir dos etiquetas separadas, una para el chasis y otra para el capazo. |
Adónde seguir
Si te preparas para las vacaciones de verano o para el primer vuelo con tu bebé, seguro que te vendrán bien también nuestros otros artículos, donde analizamos viajar con niños hasta el más mínimo detalle.
- En avión con niños: guía completa
- El cochecito en el avión
- La silla de coche en el avión
- Equipaje para niños en el avión
- Reseña de AirHelp: reclamar compensación por el vuelo
Preguntas frecuentes
¿Qué hacer cuando descubro el daño del cochecito después de 7 días?
Lamentablemente, si dejas pasar el plazo de siete días establecido por el Convenio de Montreal, tu derecho a indemnización por parte de la aerolínea caduca definitivamente. En ese caso, solo te queda intentar reclamar el daño a través de tu propio seguro de viaje, si cubre daños en equipaje y tienes un límite suficiente.
¿Puedo recibir compensación completa tanto de la aerolínea como de la aseguradora?
No, cobrar el doble de indemnización por lo mismo no es legal y las aseguradoras lo vigilan muy cuidadosamente. Si la aerolínea te paga solo una parte del precio del cochecito, puedes ir con el justificante a la aseguradora, que te pagará el resto hasta el límite de tu póliza, pero nunca recibirás el pago dos veces.
¿Me pagará Smartwings el cochecito destrozado si no llevaba funda protectora?
No, la aerolínea Smartwings tiene expresamente establecido en sus condiciones oficiales de transporte que no se hace responsable de daños en cochecitos sin embalar. Si no lo proteges con una bolsa o un film retráctil resistente, probablemente rechazarán tu reclamación de inmediato y no recibirás ni un euro.
¿Cómo etiquetar correctamente un cochecito que se compone de dos piezas?
Si facturas por separado el chasis y el capazo y no los metes juntos en una bolsa grande común, debes insistir en el check-in en que te den dos etiquetas de equipaje independientes. Cada pieza debe tener su propio código, si no el sistema no reconocerá que has entregado dos artículos.
¿Puedo llevar líquidos para el bebé en el avión desde Madrid, con el límite de 100 ml?
Sí, la alimentación infantil, papillas y agua para leche de fórmula tienen una excepción de seguridad mundial en los aeropuertos. Puedes llevar la cantidad necesaria para la duración del vuelo, aunque salgas desde la Terminal 4, donde para adultos sigue vigente el límite estricto de cien mililitros por envase.
¿Tiene derecho a compensación por retraso un bebé sin asiento propio?
Según el Reglamento UE 261/2004, el derecho de los bebés en regazo es muy controvertido ⚠️ y la práctica de las compañías aéreas varía considerablemente. Aunque algunas fuentes confirman el derecho, las aerolíneas suelen resistirse, así que recomiendo presentar siempre la solicitud y esperar su pronunciamiento legal oficial.
¿Qué hacer si la aerolínea pierde mi silla de coche y no puedo salir del aeropuerto?
Si no te llega la silla de coche, no puedes salir legalmente del aeropuerto con el niño en un coche normal ni en uno de alquiler, porque en la UE rigen normas estrictas con multas elevadas. Ve inmediatamente al mostrador de reclamaciones y pregunta activamente si tienen sillas de repuesto disponibles para préstamo o cesión.
