Un cielo encapotado, olor a océano y, en medio de la naturaleza salvaje de Alaska, una catedral ortodoxa con cúpulas doradas. Nada más bajar del pequeño avión quedó claro que Sitka, Alaska es un mundo completamente diferente.
¿Esperabas bosques profundos y osos? La capital de la Columbia Británica te va a sorprender de verdad. Aquí te sentirás más bien como en la vieja y querida Inglaterra que alguien trasladó por error a la costa del Pacífico.
Recuerdo perfectamente cuando nos sentamos por primera vez con la hoja de cálculo y los primeros números nos dejaron sin palabras. ¿Cuánto cuesta realmente el viaje soñado a Alaska, con sus majestuosos glaciares y sus osos pescando salmones?
Aquí los bosques lluviosos más profundos caen directamente al océano salvaje y en el aire se mezcla la sal con el aroma de cedros milenarios. Este pequeño pueblo surfero nos llegó al alma desde el primer instante.