Croacia es todo un clásico para las vacaciones de verano, y la Riviera de Makarska, en Croacia, figura entre los destinos más queridos por los viajeros. Esta franja de costa de unos sesenta kilómetros, en plena Dalmacia central, se extiende desde Brela hasta el pintoresco pueblo de Gradac. Aquí encontrarás preciosas playas de guijarros bordeadas de pinos que regalan una sombra deliciosa durante los calurosos días de verano, además de un agua increíblemente cristalina.
Por encima de toda la costa se alza de forma dramática la cordillera del Biokovo, que crea contrastes absolutamente impresionantes. El turquesa del mar Adriático se encuentra aquí con las abruptas rocas calizas. Si buscas un lugar donde combinar la pereza en la playa con excursiones activas a la montaña, acabas de encontrarlo en el mapa.
En esta guía te mostraré 12 recomendaciones sobre los mejores lugares que merece la pena visitar sin falta. Te aconsejaré a qué localidad ir, cómo esquivar las mayores aglomeraciones de turistas y cuánto cuesta la entrada al famoso mirador acristalado suspendido muy por encima del mar.

Resumen
- Las playas más bonitas: la playa de Punta Rata, en Brela, está entre las más hermosas de Europa; para encontrar calma total, dirígete a la escondida playa natural de Nugal.
- Adrenalina y vistas: el mirador acristalado Biokovo Skywalk se encuentra a 1228 metros de altura y ofrece panorámicas espectaculares del mar y las islas.
- Naturaleza: el parque natural del Biokovo es ideal para escapar del calor veraniego, pero debes comprar las entradas online con antelación para evitar las colas.
- Dónde alojarse: Makarska es perfecta para los amantes de la vida nocturna, Tučepi y Baška Voda atraen a familias con niños, mientras que el sur de la costa invita a relajarse.
- Excursiones por los alrededores: desde los puertos locales salen ferris regulares a las islas de Brač y Hvar, y muy cerca también encontrarás el imponente cañón del río Cetina.

Cuándo viajar a la Riviera de Makarska
Toda la zona vive la mayor afluencia de turistas durante julio y agosto, cuando el mar está deliciosamente templado y el tiempo es absolutamente estable. Ten en cuenta, eso sí, que las playas estarán abarrotadas y los precios del alojamiento tocan su techo. En esta época también pagarás más por las entradas a determinados monumentos y parques nacionales.
Si puedes elegir, te recomiendo viajar en septiembre, cuando el Adriático sigue muy agradablemente caldeado por el verano, pero las multitudes empiezan a desaparecer poco a poco. Mayo y junio, en cambio, son meses estupendos para unas vacaciones activas llenas de senderismo, aunque el agua para bañarse todavía puede resultar bastante refrescante.
En los meses de primavera y otoño ahorrarás en las entradas y disfrutarás de mucha más tranquilidad. El famoso mirador acristalado Skywalk suele estar abierto de mayo a octubre, pero es mejor que consultes siempre el horario actualizado en la web oficial antes de emprender el viaje.

Dónde alojarse en la Riviera de Makarska
💡 Consejo de alojamiento y experiencias: el alojamiento nos gusta buscarlo en Booking.com, donde suele haber las mejores condiciones de cancelación. Las entradas, excursiones y actividades merece la pena compararlas y reservarlas a través de GetYourGuide.
La elección de la localidad depende sobre todo del tipo de vacaciones que prefieras. La propia ciudad de Makarska es un centro bullicioso con animada vida nocturna, chiringuitos y un paseo marítimo interminable. Brela, en cambio, atrae más bien a las parejas que buscan romanticismo y las calas más fotogénicas, con finos guijarros blancos.
Las familias con niños suelen dirigirse a las localidades de Baška Voda o Tučepi, donde la entrada al mar es suave y hay una enorme cantidad de atracciones acuáticas. Si ansías calma absoluta y no te importa una oferta de servicios más reducida, apuesta por las localidades del sur como Podgora, Drvenik o el tranquilo Gradac.
¿Buscas recomendaciones concretas de hoteles bonitos que puedas reservar, por ejemplo, a través de Booking? En Brela es enormemente popular el elegante Bluesun Hotel Berulia, que ofrece unas vistas preciosas directamente al mar. En pleno centro de Makarska puedes optar por el lujoso Aminess Khalani Beach Hotel, desde donde solo tienes unos pasos hasta la playa y el bullicio de la ciudad.

12 cosas que ver y hacer en la Riviera de Makarska
Veamos en detalle los lugares y actividades concretos que no deberías perderte durante tu estancia en Dalmacia central y a los que acude gente de toda Europa.

1. Pasea por el centro de la ciudad de Makarska
La propia ciudad de Makarska es el corazón palpitante de toda la riviera y ofrece una gran mezcla de historia rica y diversión veraniega moderna. El centro se extiende alrededor de una profunda bahía protegida a ambos lados por la boscosa península de San Pedro y el cabo Osejava, situado enfrente.
El mayor reclamo para los paseos nocturnos es el largo paseo marítimo, que los locales llaman simplemente riva. Se extiende a lo largo de varios kilómetros, está flanqueado por enormes palmeras y en él encontrarás decenas de cafeterías, restaurantes y tienditas. Por la noche todo cobra una vida increíble y te cruzarás con turistas de todo el mundo.
Durante el paseo no te saltes tampoco la península de San Pedro, que funciona como un agradabilísimo parque forestal. Aquí hay un antiguo faro de piedra y románticos senderos escondidos a la sombra de los pinos, desde donde se abren preciosas vistas al mar abierto y a los yates fondeados.
💡 Consejo: en el mercado principal de la ciudad, a un paso del paseo marítimo, puedes comprar temprano por la mañana higos frescos, aceite de oliva de calidad o excelentes quesos caseros directamente de los agricultores locales.

2. Visita el monasterio franciscano y el museo de conchas
Si quieres descansar un rato del sol, dirígete al histórico monasterio franciscano del siglo XV, que encontrarás a solo unos pasos del bullicioso centro de Makarska. El monasterio alberga una valiosa biblioteca y una pinacoteca con antiguas pinturas de gran valor.
Pero lo más singular es el contiguo Museo Malacológico, ubicado en el propio edificio del monasterio. Fue fundado en 1963 y guarda una de las mayores colecciones de conchas del mundo entero. Exhibe más de tres mil ejemplares del mar Adriático y de exóticos océanos tropicales.
Esta colección resulta fascinante no solo para las familias con niños, sino para cualquier amante curioso de la naturaleza. Los preciosos colores y formas de las conchas de los moluscos te sorprenderán sin duda, y la visita te llevará algo menos de una hora en un ambiente fresco y agradable.
💡 Consejo: comprueba el precio de la entrada directamente en el lugar, ya que fuera de la temporada alta el horario de apertura puede cambiar con bastante frecuencia.

3. Adéntrate en el parque natural del Biokovo
Justo por encima de las playas se eleva hacia el cielo la imponente cordillera caliza del Biokovo, que confiere a toda la costa su icónico aspecto dramático. El parque natural es el lugar ideal para escapar del calor veraniego, ya que allí la temperatura suele ser notablemente más agradable que abajo, en la ardiente playa.
El punto más alto de toda la sierra es la cima de Sveti Jure, que se alza a una respetable altura de 1762 metros. Hasta aquí sube una carretera panorámica muy estrecha y sinuosa, llena de cerradas curvas de herradura. El propio trayecto es toda una experiencia, pero exige a un conductor experimentado y sin miedo, porque cruzarse con los coches que vienen de frente resulta complicado.
La entrada al parque cuesta 15 euros en temporada alta y 10 euros en los meses fuera del pico veraniego. Es importante recordar que, desde hace poco, las entradas hay que comprarlas exclusivamente online a través de la web oficial del parque y elegir una hora concreta de acceso.
💡 Consejo: la administración del parque deja pasar a la carretera de montaña un máximo de veinte vehículos por hora, así que reserva las entradas idealmente incluso con varios días de antelación para asegurarte una plaza libre.

4. Vive la adrenalina en el Biokovo Skywalk
El mayor éxito de los últimos años en esta zona es, sin lugar a dudas, el mirador acristalado Biokovo Skywalk, que atrae a visitantes de toda la comarca. Se encuentra en torno al kilómetro 13 de la carretera de montaña, a 1228 metros sobre el nivel del mar.
El mirador tiene forma de semicírculo, sobresale once metros por encima del precipicio y su suelo está hecho de un grueso cristal transparente. Así puedes caminar con total seguridad literalmente entre las nubes y mirar cientos de metros hacia abajo. Las vistas de la riviera y las islas de enfrente son realmente sobrecogedoras.
Con un tiempo muy claro alcanzarás a ver hasta la costa italiana del otro lado. A la plataforma pueden acceder un máximo de treinta personas a la vez y el tiempo de estancia recomendado es de diez minutos, para que puedan pasar todos los que esperan. Por motivos de seguridad, el acceso está prohibido a los ciclistas.
💡 Consejo: muchísimos turistas creen que el Skywalk está en la cima de la montaña. No es cierto: se encuentra mucho más abajo, aproximadamente a mitad de camino hacia la cumbre más alta, Sveti Jure.

5. Descansa en el jardín botánico de Kotišina
Si te gustan las plantas y buscas lugares más tranquilos en plena naturaleza, planifica una parada en el jardín botánico de Kotišina. Se extiende por las laderas del Biokovo, a unos cuatrocientos metros de altitud, justo por encima del pequeño pueblo del mismo nombre.
No esperes aquí los típicos parterres pulcros con etiquetas; se trata más bien de una porción vallada de naturaleza salvaje con una superficie de más de dieciséis hectáreas. Encontrarás cientos de especies de plantas de montaña autóctonas que han sabido adaptarse magistralmente a las duras condiciones y al fortísimo viento.
El jardín está atravesado por senderos bastante fáciles y su punto central es el profundo cañón de Proslap. Tras las intensas lluvias primaverales aparece aquí una preciosa cascada que, sin embargo, en la seca época estival por desgracia suele secarse casi por completo.
💡 Consejo: normalmente la entrada a este jardín botánico ya está incluida en la entrada general al parque natural del Biokovo, así que no olvides guardarla.

6. Báñate en la famosa playa de Punta Rata
En la localidad de Brela, en el extremo norte de la riviera, se encuentra un lugar que gana con regularidad distintas encuestas viajeras sobre la playa más bonita de Europa. La conocida revista Forbes incluso la incluyó en el pasado entre las diez mejores playas del mundo entero.
La playa de Punta Rata está formada por finos guijarros blancos que contrastan maravillosamente con el agua increíblemente limpia y turquesa. Toda la ensenada está fielmente sombreada por altos pinos, así que aquí te escondes fácilmente del intenso calor del mediodía. Además, la playa presume del galardón de la Bandera Azul por su extraordinaria limpieza.
Justo al lado se alza sobre el agua cristalina la icónica roca Kamen Brela, de la que crecen, como por arte de magia, varios pinos solitarios. Este fascinante fenómeno natural es probablemente el rincón más fotografiado de toda Croacia.
💡 Consejo: en julio y agosto llegan aquí enormes multitudes, así que madruga de verdad y ve a la playa hacia las ocho de la mañana para pillar el mejor sitio a la sombra.

7. Descubre la escondida playa nudista de Nugal
Entre las localidades de Makarska y Tučepi se esconde, a los ojos atentos, uno de los mayores tesoros naturales de Dalmacia. La playa de Nugal es conocida desde hace mucho como un oasis nudista, pero hoy la visitan también en gran número personas en bañador que buscan descanso lejos de los concurridos complejos hoteleros.
Aquí no llegas cómodamente en coche: tienes que ir a pie por un sendero forestal señalizado que cruza la península de Osejava. El camino desde Makarska dura unos cuarenta minutos y atraviesa un precioso pinar con impresionantes vistas al mar. El calzado resistente es imprescindible; no lo intentes en chanclas.
La propia playa se encuentra justo bajo enormes acantilados escarpados y no tiene absolutamente ningún servicio turístico. No encontrarás bares, duchas ni alquiler de tumbonas. Toda la comida y el agua potable suficiente tendrás que llevarla a la espalda en tu propia mochila.
💡 Consejo: por la tarde el sol se esconde bastante pronto tras los altos acantilados, así que te recomiendo venir aquí más bien por la mañana si quieres tomar el sol.

8. Disfruta de la tranquilidad en Baška Voda y Tučepi
Si viajas con niños pequeños, las localidades de Baška Voda y Tučepi serán probablemente tus favoritas indiscutibles. Ambos pueblos ofrecen una infraestructura turística perfecta, una cantidad inagotable de restaurantes y playas de kilómetros de largo, cuidadas con esmero.
Tučepi presume incluso de la playa de guijarros más larga de toda la riviera, que aquí mide más de cuatro kilómetros. La bordea un amplio paseo lleno de heladerías y sombreadas cafeterías de verano. La entrada al mar es muy gradual y segura incluso para quienes no saben nadar.
En ambas localidades puedes probar un montón de deportes y atracciones acuáticas, desde el banana boat hasta el parasailing. Personalmente te recomendamos meterte en una de las tabernas locales y pedir la tradicional blitva (acelgas) con patata o una excelente pizza de verduras que preparan con muchísimo mimo.
💡 Consejo: alquila un patín acuático para la tarde y aléjate un poco de la orilla; conseguirás así una vista preciosa de todo el escenario de la playa con las imponentes montañas de fondo.

9. Baja el ritmo en el sur: Podgora, Drvenik y Gradac
Cuanto más al sur vayas por la autopista del Adriático, más tranquila y relajada será la atmósfera que te espera. Localidades como Podgora y Drvenik conservan todavía el encanto de los antiguos pueblos pesqueros, aunque también aquí encontrarás hoy sin problemas hoteles y apartamentos modernos.
En el extremo sur de la riviera se halla el agradable pueblo de Gradac, célebre en toda la comarca por su extensa playa de Gornja Vala. Está entre las más bonitas de los alrededores: ofrece kilómetros de finos guijarros y una sombra maravillosa bajo los viejos pinos que se mantiene durante todo el largo día.
Estas zonas del sur son la opción absolutamente ideal para quienes quieren descansar del ruido de las grandes localidades y disfrutar de veladas pausadas en la terraza. Además, en los restaurantes locales suelen preparar a los comensales pescado tradicional, pulpo o la peka de carne bajo campana, una gran especialidad de la zona.
💡 Consejo: los precios del alojamiento y de la comida en los restaurantes suelen ser algo más económicos y amables en el sur de la riviera que en la bulliciosa Makarska o la exclusiva Brela.

10. Haz una excursión en ferri a la isla de Brač
Cuando ya estés pasando las vacaciones en tierra firme dálmata, sería una enorme lástima no acercarse a las islas cercanas. Directamente desde el puerto principal de Makarska zarpa el ferri regular de la compañía Jadrolinija hacia el tranquilo pueblo de Sumartin, en la isla de Brač.
La travesía dura poco menos de cincuenta minutos y en plena temporada alta el barco hace hasta cinco viajes al día. Puedes ir como pasajero de a pie o llevar también tu propio coche y explorar la isla mucho más a fondo. Los billetes se pueden comprar sin problema con antelación por internet en la web de la naviera.
En Brač encontrarás pintorescos pueblecitos de piedra blanca, antiguos olivares y, por supuesto, calas fantásticas. La isla es famosa desde hace mucho por su tradición cantera y su excelente aceite de oliva, que no debes olvidar llevarte a casa como recuerdo del viaje.
💡 Consejo: si vas con coche durante julio o agosto, colócate en el carril del ferri en el puerto con suficiente antelación, ya que la capacidad del barco para vehículos está estrictamente limitada.

11. Zarpa desde Drvenik hacia la soleada isla de Hvar
La segunda isla muy fácil de alcanzar es la popular Hvar, que presume del mayor número de días soleados de toda Croacia. El ferri a Hvar, sin embargo, no zarpa de Makarska, sino del cercano puerto de la localidad de Drvenik, adonde llegas en coche por la autopista costera en unos cuarenta minutos.
El ferri te lleva cómodamente hasta el pueblo de Sućuraj, en el extremo oriental de la isla. La travesía es muy corta y ocupa apenas treinta y cinco minutos. Desde allí puedes lanzarte con tu propio coche a explorar todo el interior, que huele maravillosamente a lavanda y a fresca resina de pino.
La excursión a Hvar también puedes plantearla de forma organizada a través de distintas agencias en modalidad de crucero en barco, que se pueden reservar con antelación en portales como GetYourGuide. Esta opción es estupenda si quieres disfrutar de un día despreocupado en el mar y no lidiar con la logística del coche.
💡 Consejo: el trayecto desde Sućuraj hasta la principal ciudad histórica de Hvar, en el otro extremo de la isla, dura casi dos horas en coche por carreteras muy estrechas, así que planifica bien los tiempos de toda la excursión.

12. Vive el rafting y la tirolina en el cañón del río Cetina
Si ya te has cansado de estar tumbado en la playa sin hacer nada, ve unos treinta y cinco kilómetros al norte, hacia la ciudad de Omiš. Justo allí el esmeralda río Cetina desemboca de forma dramática en el mar y crea un monumental cañón rocoso que es un auténtico paraíso para los amantes de la adrenalina.
Aquí puedes probar un rafting familiar muy seguro, que dura unas dos horas y media y por el que pagarás desde cuarenta euros por persona. En los meses de verano el río está bastante tranquilo y la divertida travesía entre rápidos la superan sin problemas incluso los niños mayores.
Para los más atrevidos, en lo alto de las rocas está preparada una impresionante tirolina, donde te deslizas por cables de acero directamente sobre el precipicio del propio cañón. La experiencia es absolutamente fantástica y, desde esa enorme altura, verás el río turquesa rodeado de naturaleza salvaje e intacta.
💡 Consejo: en los alrededores de Omiš encontrarás junto al río restaurantes muy afamados donde sirven productos locales. Para los vegetarianos como nosotros suele haber aquí una gran selección de excelentes quesos locales, verduras de temporada a la parrilla y pan crujiente recién hecho con aceite de oliva.

Adónde ir después desde la Riviera de Makarska
Dalmacia central es un punto de partida absolutamente ideal para seguir descubriendo. Si has llegado en tu propio coche, sácate tiempo sin falta para visitar ciudades históricas o lánzate a explorar otras impresionantes islas del Adriático.
- Lee nuestros consejos sobre adónde ir de vacaciones en Croacia y encuentra el mejor lugar para tu próximo viaje de verano.
- Haz una excursión de un día a la cercana e histórica Split, donde te espera el famoso palacio de Diocleciano y estrechos callejones de piedra.
- Plantéate una estancia más larga en las islas y explora con más detalle la isla de Brač o la infinitamente aromática isla de Hvar.
- Si aún no tienes reservado el hotel, echa un vistazo a nuestro gran resumen de alojamiento en Croacia, donde encontrarás un montón de consejos prácticos y contrastados.

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¿Cuánto cuesta la entrada al parque natural de Biokovo?
La entrada varía según la temporada del año. En temporada alta, de junio a septiembre, un visitante adulto paga 15 euros. Fuera de temporada alta el precio baja a 10 euros. Los ciclistas tienen entrada reducida por 7 euros y los niños menores de siete años no pagan nada. Las entradas deben comprarse con antelación online.
¿Está el mirador Skywalk justo en la cima más alta de Biokovo?
No lo es, este es un error muy común entre muchos turistas. El mirador acristalado Skywalk se encuentra a una altura de 1228 metros sobre el nivel del mar en el kilómetro trece de la carretera de montaña. El pico más alto Sveti Jure se encuentra mucho más arriba, mide 1762 metros y conduce a él otro largo tramo de serpenteantes curvas.
¿Cómo llegar a la Riviera de Makarska en avión?
El aeropuerto internacional más cercano es el de Split, que se encuentra aproximadamente a sesenta kilómetros al noroeste de la riviera. Desde el aeropuerto sale un servicio regular de autobús lanzadera hasta la estación central de Split por unos 4 euros, y desde allí ya puedes continuar cómodamente en autobús interurbano local directamente hasta la costa.
¿Las playas de esta zona son de arena o de guijarros?
La gran mayoría de las playas en este tramo de costa está formada por guijarros claros, las clásicas playas de arena serían difíciles de encontrar aquí. Sin embargo, los guijarros suelen ser muy finos y agradables para tumbarse y gracias a ellos el mar es absolutamente cristalino. Definitivamente recomiendo llevar escarpines para el agua.
¿Dónde puedo encontrar la mayor tranquilidad sin cientos de otros turistas?
Si buscas unas vacaciones más tranquilas y relajadas, evita los grandes centros bulliciosos como Makarska o el complejo turístico de Baška Voda. Dirígete hacia el extremo sur de la carretera magistral a pueblos más pequeños como Drvenik, Zaostrog o Gradac, donde reina una atmósfera mucho más apacible.
¿Es necesario tener coche propio para las excursiones a las islas?
Definitivamente no es necesario. Los ferris transportan habitualmente también a viajeros a pie y desde los puertos de las islas circulan autobuses locales. Si quieres ahorrarte el billete del coche y no lidiar con el complicado aparcamiento en las estrechas callejuelas, dirígete a Brač o Hvar solo con una pequeña mochila.
¿Qué tan cálido está el mar durante los principales meses de verano?
V julio y agosto la temperatura del mar Adriático suele oscilar entre 24 y 26 grados Celsius, lo cual es absolutamente ideal para baños largos y relajados. En septiembre el mar aún conserva el calor del verano, pero en mayo o principios de junio hay que tener en cuenta que el agua todavía estará bastante fresquita.
