A finales de enero nos lanzamos a un viaje en tren de 5 días por Cracovia, Zakopane y los Tatras de Polonia y Eslovaquia, con parada en Bratislava a la vuelta. Todo en tren y autobús, solo con nuestras mochilas.
Cruzar desde los Tatras polacos a Eslovaquia no es precisamente sencillo: casi no hay conexiones de transporte, y aunque los políticos llevan años prometiendo soluciones, todo se queda en palabras. Lo descubrimos en nuestras propias carnes cuando nos quedamos atrapados en los Tatras de Polonia sin forma de seguir adelante.
Vienen desde Nueva York, Toronto y Tokio. No es de extrañar: Jan Čulík ha creado en Tábor (Chequia) un lugar donde la poesía se escancia en copa, los cocineros elaboran platos que son pura obra de arte y todo se hace con un amor profundo por el territorio.
A finales de enero viajamos a Riga Letonia pasando por Berlín. Probablemente no fue la mejor época para visitarla, porque hacía un frío terrible y además llovía. Pero Riga tiene su encanto incluso con un tiempo que te invita a quedarte en la cama.
Dos niñas de diez años corrieron hacia mí. "¿Tienes un cigarro?" Los ojos azules y adorables de la niña rubia no encajan para nada con ningún estereotipo sobre familias en exclusión social. Este no es el mundo de los estereotipos, esta es la realidad de Praga, República Checa.