Piazza Navona: 10 cosas que ver en la plaza más bella de Roma, Italia

La primera vez que Lukáš y yo salimos de las estrechas y sombrías callejuelas del centro histórico y de repente se abrió ante nosotros ese enorme espacio bañado de sol, literalmente nos quedamos sin respiración. Piazza Navona es, en nuestra opinión, el lugar absolutamente más hermoso de toda Roma, Italia, y eso teniendo en cuenta la enorme competencia de todos esos prodigios antiguos y renacentistas. El agua fluye ruidosamente en tres monumentales fuentes barrocas, sobre los tejados de terracota se alzan majestuosas cúpulas de iglesias y en el aire flota el irresistible aroma del espresso italiano recién tostado.

Al mismo tiempo, debo avisarte con total sinceridad, porque Roma sencillamente no perdona la falta de preparación y las imágenes románticas de plazas vacías se desvanecen muy rápido. Este lugar es extremadamente popular y en temporada está constantemente lleno de gente, por lo que fácilmente puedes caer víctima de las trampas turísticas con precios abusivos. Camareros con chalecos negros te invitarán con una sonrisa a sentarte en las mesas de la terraza, artistas callejeros te ofrecerán una caricatura rápida y grupos de turistas competirán por hacerse el mejor selfie. Pero si sabes dónde mirar, dónde tomar un café y qué restaurantes evitar a toda costa, Piazza Navona te mostrará su verdadera y deslumbrante cara barroca.

Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini con el obelisco egipcio en Piazza Navona

Resumen

  • La plaza barroca más bella: Su inconfundible forma alargada reproduce la planta del antiguo estadio romano del emperador Domiciano, sobre cuyas ruinas se asienta la plaza.
  • Tres fuentes espectaculares: El protagonista indiscutible es la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini en el centro, flanqueada por la Fuente del Moro y la Fuente de Neptuno en los extremos.
  • Cuidado con las trampas turísticas: Comer directamente en la plaza sale carísimo; toma siempre el café de pie en la barra por una fracción del precio.
  • La legendaria rivalidad: Justo enfrente de la fuente principal se alza la preciosa iglesia diseñada por Borromini, eterno rival arquitectónico de Bernini.
  • Todo a pie: La plaza está en el corazón del centro histórico (Centro Storico), a pocos minutos caminando del Panteón y del Campo de’ Fiori.
  • El mejor momento para fotos: Si quieres tener la plaza casi para ti solo, madruga y llega antes de las ocho de la mañana.
✈️ Vuelos baratos
Italia: vuelos más baratos desde 58 €
Compara todas las aerolíneas y encuentra las fechas más baratas. · Más vuelos baratos →
Buscar vuelos →
📶 DATOS PARA TU VIAJE · Italia
Internet en el móvil de vacaciones — con una eSIM
⚡ activación por QR en 2 min · 📱 sin SIM física · 🌍 37 países · desde 3 €
Consigue una eSIM para Europa →
✅ Del equipo del blog de viajes Loudavým krokem · Nuestro propio proyecto — lk-sim.com

Cuándo ir a Roma, Italia, y a Piazza Navona

Placa de mármol con el nombre de Piazza Navona y Stadio di Domiziano en una pared romana
Foto: Dietmar Rabich, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

Encontrar ese cruce mágico perfecto en el que Roma tiene un calor agradable y, al mismo tiempo, no te aplastas con otros diez mil turistas es enormemente complicado. Los mejores meses para visitar son mayo, junio, septiembre y octubre, siendo octubre el que ofrece las condiciones más agradables con temperaturas en torno a los 22 °C. El aire se despeja en otoño y la ciudad adquiere una luz suave y preciosa que es absolutamente ideal para fotografiar las fachadas barrocas de Piazza Navona. El precio por ese confort térmico es enorme, sin embargo, porque en estas llamadas temporadas medias la ciudad está literalmente a reventar y los hoteles cuelgan el cartel de completo.

El verano en Roma —hablo concretamente de julio y agosto— supone una auténtica prueba de resistencia física y mental. Las temperaturas suben fácilmente a 35 °C y la humedad convierte las calles romanas en un invernadero sofocante sin apenas brisa, de modo que las piedras antiguas se calientan durante el día como un horno gigante. Si no tienes más remedio que ir en verano, tu rutina diaria debe cambiar radicalmente: acércate a la Fuente de los Cuatro Ríos antes de las siete de la mañana como muy tarde. Al mediodía recógete a la sombra, date un largo almuerzo en un restaurante con aire acondicionado y vuelve a salir al atardecer, cuando las sombras se alargan y la plaza cobra su típica vida nocturna.

Si te preocupaban las noticias sobre una Roma abarrotada durante el Año Santo, tengo buenas noticias: el Jubileo 2025 concluyó oficialmente y las multitudes de peregrinos han remitido parcialmente. Las puertas santas se cerraron solemnemente en enero de 2026, la ciudad puso en orden su infraestructura y las calles son algo más respirables. Aun así, no te dejes adormecer por una falsa sensación de tranquilidad, porque en los grandes iconos turísticos del centro histórico las cosas cambian poco y las aglomeraciones siempre están. El invierno, en cambio, es el secreto mejor guardado para viajar con más calma: puede llover de vez en cuando, pero ganarás algo que no tiene precio, y es tu propio espacio para admirar los monumentos.

Dónde alojarse cerca de Piazza Navona

Entre los alojamientos que han demostrado ser buenas opciones, destacan el Hotel Artemide en el céntrico barrio de Monti, el boutique Condotti Boutique Hotel a poca distancia de la Escalinata de la Trinidad de los Montes, o el más tranquilo Residenza Cavallini en el barrio de Prati, junto al Vaticano. Reservar con antelación siempre sale a cuenta.

💡 Consejo de alojamiento y experiencias: Para buscar alojamiento usamos principalmente Booking.com, donde suelen encontrarse las mejores condiciones de cancelación. Para entradas, excursiones y actividades, merece la pena comparar en GetYourGuide.

Cafetería con mucho ambiente en el centro de Roma cerca de Piazza Navona

Elegir bien el barrio define toda tu experiencia en Roma, porque la ciudad es grande y los desplazamientos a pie por los duros adoquines te agotarán sin remedio después de un día entero. Alojarse directamente en el centro histórico (Centro Storico) es el sueño de muchos viajeros, porque abres las contraventanas de madera, escuchas el murmullo de las fuentes y puedes llegar a todo a pie. Esa enorme ventaja se paga con el ruido constante bajo las ventanas, el paso de los camiones de basura de los restaurantes por las mañanas y, claro, la mayor sobretasa de precio por la ubicación de lujo. Si tu presupuesto te permite darte ese capricho, reservar a través de Booking.com en esta zona te asegura una estancia en la postal más bonita de la ciudad.

Directamente en Piazza Navona o en sus inmediaciones encontrarás varios hoteles preciosos, aunque más caros, que merecen considerarse. La opción icónica es el lujoso Eitch Borromini, ubicado en un palacio histórico con vistas a la fuente de Bernini y cuya terraza en azotea ofrece la mejor panorámica del atardecer. Si buscas algo escondido entre hiedra a la vuelta de la esquina, te recomendamos el famoso Hotel Raphael, que te cautivará con su atmósfera artística y su ubicación inmejorable. Para una alternativa algo más asequible y también a distancia andando, explora los alojamientos en las tranquilas callejuelas alrededor de la pintoresca Via dei Coronari, donde la noche es bastante más silenciosa.

Si viajas con niños o prefieres dormir con más calma, el elegante barrio de Prati, al otro lado del río, es una alternativa excelente y muy práctica. No encontrarás callejuelas medievales tortuosas, pero sí amplios bulevares con sombra y un terreno llano mucho más amable con tus pies. Desde Prati llegas a Piazza Navona con un agradable paseo a través del Puente de los Ángeles en unos quince minutos, y además tienes a pocos pasos el Vaticano para una visita matutina. Otra opción muy interesante es el bohemio barrio de Monti, junto al Coliseo, que ofrece un gran equilibrio entre accesibilidad a los monumentos, excelentes restaurantes locales y un ambiente de barrio sin las peores aglomeraciones turísticas.

10 cosas que ver y hacer en Piazza Navona y alrededores

Vamos a descubrir juntos lo mejor que esta obra maestra del barroco italiano tiene para ofrecer, y cómo disfrutarla al máximo sin estrés innecesario. Te contaré dónde fijar la mirada, qué detalles buscar en las esculturas y adónde escapar cuando el ruido de los artistas callejeros se haga demasiado intenso.

1. La Fuente de los Cuatro Ríos del genial Bernini

Detalle de las esculturas de la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini con el obelisco al atardecer
Foto: Ank Kumar, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

El centro visual y punto de referencia absoluto de la plaza es la Fontana dei Quattro Fiumi, es decir, la Fuente de los Cuatro Ríos. Esta obra maestra fue creada a mediados del siglo XVII por el escultor Gian Lorenzo Bernini, quien quiso deslumbrar al papa Inocencio X de la época. Si te acercas bien a la fuente, verás que sus cuatro enormes figuras masculinas de mármol no representan nada menos que los cuatro continentes entonces conocidos y sus ríos principales. Es un ejemplo fascinante de cómo Bernini era capaz de insuflar movimiento dinámico y energía desbordante a la fría piedra.

Cada figura tiene su detalle específico que te ayudará a identificarla sin duda si sabes exactamente qué buscar. El río Ganges de Asia sostiene un largo remo, porque según las ideas de la época era un río muy tranquilo y fácilmente navegable. El Nilo africano, en cambio, lleva la cabeza cubierta con un trozo de tela, lo que simboliza que las fuentes de ese enorme río eran todavía desconocidas para los europeos de entonces. El Danubio europeo toca el escudo papal con lirios y paloma, mientras que el Río de la Plata americano está sentado sobre un montón de monedas que aluden a las ideas de la época sobre la enorme riqueza del Nuevo Mundo.

Todo este dinámico grupo escultórico sirve de pedestal gigante para un esbelto obelisco egipcio que se eleva hacia el cielo. Bernini creó una ilusión perfecta al dejar deliberadamente hueco el basamento bajo el obelisco, de modo que parece como si ese enorme bloque de granito levitara sostenido únicamente por la fuerza de la voluntad y el agua que cae. Alrededor de los pies de las monumentales figuras verás también animales y plantas de los distintos continentes tallados en piedra, desde un caballo hasta un león o un curioso armadillo. Te recomendamos rodear la fuente por todos los lados, porque desde cada ángulo ofrece una composición nueva y fascinante de formas y agua en movimiento.

2. La iglesia de Sant’Agnese in Agone y la famosa rivalidad arquitectónica

Fachada barroca de la iglesia de Sant'Agnese in Agone con cúpula y dos campanarios
Foto: Jean-Pol GRANDMONT, CC BY 4.0, Wikimedia Commons

Justo enfrente de la fuente principal de Bernini se alza la preciosa y curva fachada de la iglesia de Sant’Agnese in Agone. Esta joya barroca fue diseñada por Francesco Borromini, el mayor rival de Bernini a lo largo de toda su vida, cuyo estilo era mucho más matemático y melancólico. La iglesia se levanta exactamente en el lugar donde, según la tradición cristiana, fue martirizada santa Inés, y su imponente cúpula flanqueada por dos campanarios enmarca a la perfección el lado oeste de la plaza. En el interior encontrarás magníficos frescos y, sobre todo, una calma inesperada que contrasta intensamente con el bullicio de los turistas en el exterior.

Precisamente la proximidad de ambas obras maestras dio origen a una de las leyendas urbanas romanas más queridas, que te contará prácticamente cualquier guía local. Se dice que la figura del Río de la Plata en la fuente de Bernini levanta el brazo horrorizada para no tener que mirar la fallida iglesia de Borromini. Otra figura, la del Nilo africano, se cubre la cabeza por completo para no ver cómo el edificio se va a desmoronar en cualquier momento. Es una historia deliciosamente maliciosa sobre la competitividad entre dos genios, que los italianos sencillamente adoran y transmiten con placer.

La realidad, sin embargo, es mucho más prosaica y los historiadores sonríen con condescendencia ante esta leyenda. Bernini terminó su fuente varios años antes de que Borromini empezara siquiera a trabajar en la iglesia, así que ninguna reacción de ese tipo tallada en piedra habría sido posible. Aun así, es maravilloso pararse en medio de la plaza, contemplar alternativamente la fuente y la iglesia e imaginar esa enorme tensión entre dos artistas que definieron el aspecto del Roma barroca. Recuerda que al entrar a la iglesia rige un estricto código de vestimenta: hombros y rodillas deben ir cubiertos.

3. El secreto de la forma alargada y el estadio romano del emperador Domiciano

Ruinas de ladrillo subterráneas del estadio de Domiciano bajo Piazza Navona
Foto: Gary Todd, Public domain, Wikimedia Commons

Si observas Piazza Navona desde las alturas o la recorres por su perímetro, inmediatamente te llama la atención su forma inusual y muy alargada. La plaza reproduce con exactitud la planta de un antiguo estadio romano que el emperador Domiciano mandó construir a finales del siglo I d.C. Mientras en el cercano Coliseo se celebraban sangrientos combates de gladiadores, este estadio estaba destinado principalmente a competiciones atléticas, carreras y juegos deportivos de estilo griego. Los edificios y palacios que la rodean hoy en día se apoyan literalmente sobre los restos de las antiguas gradas romanas, en las que llegaron a vitorear hasta treinta mil espectadores.

El propio nombre Navona es un juego lingüístico que evolucionó a partir de la palabra griega original para los juegos deportivos, denominados agones. Con el paso de los siglos, el nombre se fue deformando de in agone a nagone y finalmente al actual navona, recordándonos hasta hoy el uso original de este espacio. En época renacentista, la plaza llegó incluso a inundarse artificialmente de agua para que pudieran celebrarse fiestas estivales y paseos en pequeñas embarcaciones para entretenimiento de la nobleza romana.

Si quieres ver los auténticos cimientos antiguos, no hace falta que te conformes con la imaginación, porque parte de ellos es accesible al público. Bajo el extremo norte de la plaza se encuentra el circuito visitable del Estadio di Domiziano, donde puedes comprar una entrada y bajar por debajo del nivel de la calle actual. Allí verás enormes arcos de ladrillo, el pavimento original y aprenderás fascinantes detalles sobre cómo funcionaba el deporte antiguo. Es una magnífica escapada del ruido y del sol del verano hacia un subterráneo fresco y silencioso donde se respira una historia de dos mil años.

4. La Fuente del Moro y la Fuente de Neptuno

Fuente del Moro con esculturas de mármol en el extremo sur de Piazza Navona
Foto: Meghan Klemm, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

Aunque la obra maestra de Bernini acapara toda la atención, la plaza no estaría completa sin las dos fuentes más pequeñas pero igualmente bellas en sus extremos norte y sur. En el lado sur encontrarás la Fuente del Moro (Fontana del Moro), que debe su nombre a la figura central de un hombre de rasgos africanos que forcejea con un enorme delfín. El diseño original de la pila lo realizó Giacomo della Porta ya en el siglo XVI, pero la escultura central fue añadida posteriormente por el propio Bernini. Alrededor del protagonista, unos rollizos tritones lanzan agua a chorros, creando una hermosa simetría con la parte central de la plaza.

En el extremo norte de la plaza se encuentra la Fuente de Neptuno (Fontana del Nettuno), que tiene una historia muy curiosa. Durante siglos estuvo en su lugar como una simple pila de piedra vacía sin ninguna escultura, cumpliendo más bien una función práctica para los habitantes del barrio. La rica decoración escultórica, presidida por el dios del mar Neptuno luchando contra un enorme pulpo, no se añadió hasta finales del siglo XIX. El Ayuntamiento quería que la plaza transmitiera una impresión de perfecta simetría y por eso convocó un concurso para completar su ornamentación.

Estas dos fuentes laterales suponen una gran ventaja para los que disfrutan de la fotografía. Mientras alrededor de la Fuente de los Cuatro Ríos se agolpan cientos de personas con el móvil en alto, junto al Moro y a Neptuno hay bastante más espacio y tranquilidad. Conseguirás composiciones preciosas con el agua en primer plano y las fachadas barrocas al fondo, sin que nadie se meta constantemente en el encuadre. Además, alrededor de ellas hay pequeños bolardos de piedra estratégicamente colocados en los que puedes apoyarte un momento cuando los pies ya no aguanten más después de un día entero caminando.

5. Ambiente, artistas callejeros y aviso sobre las terrazas

Ambiente nocturno junto a la iluminada Fuente de los Cuatro Ríos en Piazza Navona
Foto: daryl_mitchell, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons

Piazza Navona no es solo un museo al aire libre, sino ante todo un espacio increíblemente vivo que late con energía desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la madrugada. La plaza es el paraíso tradicional de artistas callejeros, retratistas y músicos, que montan aquí sus caballetes y entretienen a los turistas que pasan. Puedes dejarte hacer una divertida caricatura, escuchar los acordes de una guitarra clásica o simplemente observar ese fascinante bullicio humano. Es exactamente esa relajada atmósfera italiana por la que gente de todo el mundo sigue volviendo aquí una y otra vez.

Eso sí, también hay que estar siempre alerta, porque los restaurantes y cafeterías que bordean la plaza representan lo peor de las trampas turísticas romanas. Si te sientas en una mesa de terraza con vistas a las fuentes, un simple espresso puede costarte cuatro euros, porque en el precio estás pagando duramente el llamado «alquiler de mesa con vistas». La regla de oro de los locales es clara: si quieres un café bueno y barato, paga en caja aproximadamente un euro y tómatelo de pie directamente en la barra (al banco). Los camareros apostados en la calle con menús ilustrados en cinco idiomas deben ser para ti una señal inequívoca de que es mejor seguir caminando y buscar algo a una calle de distancia.

La trampa más peligrosa de los establecimientos turísticos de los alrededores es cobrar el pescado y el marisco «per etto», es decir, el precio por cada 100 gramos y no por la ración completa. Algunos turistas despistados han llegado a pagar más de seiscientos euros por una sola comida, porque el personal les trajo un enorme pescado y les añadió una propina «obligatoria» no autorizada. Lukáš y yo, como vegetarianos, por suerte no tenemos que lidiar con estos infartos gastronómicos, pero aun así evitamos siempre comer directamente en las grandes plazas turísticas. Preferimos girar hacia alguna de las discretas callejuelas laterales, donde se respira una hospitalidad romana auténtica y honesta.

lukas a lucka
Lukáš y Lucie recomiendan
Dónde alojarse en Piazza Navona, Roma
6 alojamientos — hoteles wellness, hoteles y otras opciones de alojamiento

6. La magia del invierno y el mercado navideño de la plaza

Mercado navideño con puestos y multitudes en Piazza Navona
Foto: Nicholas Gemini, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Si visitas Roma en los meses de invierno, vivirás Piazza Navona con una atmósfera completamente diferente y sorprendentemente festiva. Desde principios de diciembre hasta la festividad de los Reyes Magos, la plaza se transforma en un gran mercado navideño con una larga y arraigada tradición en Roma. Puestos de madera rodean las fuentes y ofrecen de todo: desde figuras talladas a mano para el belén hasta relucientes adornos y enormes algodones de azúcar. El aire huele a castañas asadas y vino caliente, y los palacios barrocos se iluminan con una luz cálida y festiva que da al conjunto un aire de cuento de hadas.

Pero la gran estrella de estos mercados no es Papá Noel, sino la tradicional figura italiana de la buena bruja llamada La Befana. Según la leyenda, la Befana vuela en su escoba en la noche del 5 al 6 de enero y llena de dulces los calcetines de los niños buenos, mientras que a los traviesos les deja carbón negro. En la plaza encontrarás a varias personas disfrazadas de esta icónica figura con las que puedes hacerte fotos, y los puestos están llenos de figuritas de la Befana en todos los tamaños. Es una oportunidad estupenda para conocer las tradiciones navideñas italianas, mucho más juguetona y coloridas que las que solemos conocer.

Debo reconocer, eso sí, que en los últimos años los mercados han recibido críticas por parte de los vecinos, ya que la calidad artesanal original va desapareciendo. Muchos puestos tradicionales han sido sustituidos desgraciadamente por atracciones de feria y vendedores de souvenirs baratos, lo que resta algo de ese romanticismo histórico genuino. Aun así, un paseo vespertino de invierno por la plaza con un cucurucho de castañas calientes en la mano tiene un encanto innegable, sobre todo si a eso se le suma la música de las gaitas italianas tradicionales que tocan los músicos vestidos con pieles de oveja, los llamados zampognari.

7. Acércate al cercano Panteón

El antiguo Panteón con sus imponentes columnas, cerca de Piazza Navona

Desde Piazza Navona son apenas cinco minutos a pie por el laberinto de callejuelas hasta otra joya absoluta de Roma: el Panteón. Este edificio antiguo mejor conservado del mundo te deja literalmente sin palabras al llegar a su pequeña plaza, con sus enormes columnas de granito traídas desde el lejano Egipto. Sobrevivió dos mil años de saqueos y terremotos por una razón completamente pragmática: fue consagrado como iglesia cristiana en el siglo VII. Su enorme cúpula de hormigón sin refuerzo sigue siendo hasta hoy un prodigio arquitectónico que deja perplejos incluso a los ingenieros modernos.

El elemento más mágico de todo el edificio es la abertura circular de nueve metros en el centro de la cúpula, el llamado óculo, que es la única fuente de luz natural del interior. Cuando llueve en Roma, el agua cae por el óculo directamente al interior sobre el suelo de mármol ligeramente convexo, desde donde la evacúa de inmediato un ingenioso sistema de canales discretos con dos mil años de antigüedad. En el interior también encontrarás la tumba del genio renacentista Rafael Sanzio y del primer rey de la Italia unificada, por lo que aquí la historia se entrelaza literalmente en cada piedra tallada.

Los tiempos en que podías entrar al Panteón desde la calle sin más y refugiarte gratis de una tormenta veraniega quedaron, por desgracia, definitivamente atrás. La entrada cuesta actualmente 5 €, y a partir de julio de 2026 el Ministerio de Cultura italiano tiene previsto subirla a 7 €. Las entradas hay que conseguirlas con suficiente antelación a través del portal oficial, porque los fines de semana y festivos la reserva online es absolutamente imprescindible. Si llegas sin reserva, te espera una cola implacable que se extiende por toda la plaza, muchas veces al sol directo, lo que puede arruinarte toda la tarde.

8. El animado mercado del Campo de’ Fiori

Puesto de frutas y verduras en el mercado del Campo de' Fiori en Roma
Foto: Jordiferrer, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

En el lado opuesto, a unos cinco minutos a pie al sur de Navona, se encuentra el Campo de’ Fiori, que ofrece una experiencia completamente diferente y mucho más terrenal. Esta es la única plaza importante del centro histórico de Roma en la que no encontrarás ninguna iglesia, y hay una razón histórica oscura para ello. El espacio no lo domina un templo, sino la sombría estatua del filósofo Giordano Bruno con su capucha amenazante, que fue quemado aquí por la Inquisición en el año 1600 acusado de herejía. Su presencia le da a la plaza un toque levemente melancólico que, sin embargo, queda rápidamente eclipsado por el bullicio del entorno.

Cada mañana, excepto los domingos, se celebra aquí un animado mercado al aire libre donde, bajo grandes sombrillas de colores, se mezclan los tonos de verduras frescas, frutas, flores y especias. Hoy el mercado apunta bastante al turismo y se venden paquetes de pasta de colores a precios inflados, pero siguen existiendo puestos donde los vecinos del barrio vienen a comprar alcachofas frescas o tomates aromáticos. Es un lugar estupendo para comprar fruta para el camino, absorber el auténtico ritmo matutino de la ciudad y sacar unas fotos vivas y coloridas para el álbum familiar.

💡 Consejo de la zona: Si el hambre te entra en la plaza, ignora los restaurantes caros y ve directamente a la legendaria panadería Forno Campo de’ Fiori, que lleva funcionando desde 1835. Cómprate una pizza bianca recién hecha y crujiente, que no es más que una masa perfecta con aceite de oliva y sal gruesa, y cómetela directamente del papel de pie en la plaza. Lukáš y yo siempre hacemos parada aquí porque es barato, increíblemente bueno y un alimento totalmente vegetariano que te da energía para seguir caminando horas.

9. Las obras maestras del Caravaggio en San Luigi dei Francesi

La Vocación de San Mateo de Caravaggio en la iglesia de San Luigi dei Francesi
Foto: Caravaggio, Public domain, Wikimedia Commons

Los amantes del arte no deberían perderse bajo ningún concepto la discreta iglesia nacional francesa de San Luigi dei Francesi, a tan solo una calle de Piazza Navona. Por fuera parece un templo barroco cualquiera, pero por dentro esconde un auténtico tesoro: tres lienzos geniales de Caravaggio, maestro del claroscuro. En la capilla lateral Contarelli cuelga su famoso ciclo sobre la vida de san Mateo, que te dejará absolutamente cautivado por su dramatismo, sus detalles realistas y su magistral juego de luces y sombras.

Lo mejor es que la entrada a la iglesia es completamente gratuita, al contrario que los grandes museos, por lo que ahorrarás el dinero de una cara entrada al Vaticano. Eso sí, debes llevar encima unas monedas de un euro, porque la capilla con los cuadros está normalmente sumida en una penumbra profunda. Solo cuando introduces la moneda en el pequeño aparato junto a la verja se encienden los focos y las figuras de Caravaggio emergen literalmente de las sombras ante tus ojos, una experiencia visual de una intensidad extraordinaria.

La iglesia suele cerrar al mediodía (generalmente entre las 12:30 y las 15:00) para la siesta, así que planifica tu visita para las horas de la mañana o a última hora de la tarde. Aquí también rigen las normas estrictas de vestimenta: sin hombros y rodillas cubiertos, los encargados directamente no te dejan entrar, aunque lo intentes con la mejor de tus sonrisas. Es uno de esos lugares mágicos de Roma donde disfrutas del arte de primer nivel mundial en una atmósfera íntima, sin que las multitudes te empujen por los pasillos como en una cinta transportadora.

10. El mejor gelato y dónde comer en los alrededores

Gelato italiano con nata en el centro de Roma

Los alrededores de Piazza Navona esconden varias joyas gastronómicas que sería un pecado perderse al visitar Roma. Para el mejor helado, dirígete al legendario Giolitti cerca del Panteón, que funciona desde 1900 y donde el personal sigue vistiendo elegantes uniformes. Conseguirás allí una ración auténticamente cremosa, pero prepárate para el caos organizado que reina en el interior: primero hay que pagar en caja y luego elegir los sabores en el mostrador. Una alternativa excelente y algo más moderna es la gelatería artesanal Fatamorgana, que ofrece combinaciones de sabores muy originales y refrescantes.

Si buscas un sitio para comer o para una velada tranquila, evita las calles principales y adéntrate en la pequeña Piazza di Pasquino. Allí encontrarás la excelente bodega tradicional Cul de Sac con una enorme selección de vinos de toda Italia, donde te sientas apretado en bancos de madera empapándote del ambiente local más auténtico. Lukáš y yo siempre pedimos sus fantásticas tablas vegetarianas llenas de quesos locales, nueces y miel, que combinadas con una copa de buen vino tinto forman el cierre perfecto de un día intenso.

Otra opción segura para comer algo rápido son las pequeñas pizzerías que ofrecen pizza al taglio, es decir, porciones rectangulares de pizza cortadas con tijeras y vendidas al peso. Es la forma más auténtica y romana de comer rápido y barato, con un sistema completamente transparente donde ves exactamente lo que pagas. Señalas el tipo de pizza que te apetece, lo cortan, lo pesan y lo calientan en el horno, evitando así las desagradables sorpresas en la cuenta que acechan en los restaurantes turísticos de la plaza.

Cómo seguir explorando desde Piazza Navona

Paseo junto al río Tíber en Roma en un día soleado

Al estar en el corazón mismo de Roma, los grandes monumentos los tienes literalmente al alcance de la mano y puedes seguir descubriendo la ciudad perfectamente a pie.

  • Fontana di Trevi: A unos diez minutos caminando hacia el este llegas a la fuente más famosa del mundo; recuerda que desde febrero de 2026 existe una nueva tasa de 2 € para acceder a la zona delimitada junto al estanque.
  • Panteón de Roma: Solo cinco minutos por callejuelas estrechas y estás ante la maravilla antigua con su enorme cúpula de hormigón.
  • Castillo de Sant’Angelo: Dirígete hacia el oeste, cruza el Puente de los Ángeles y explora la imponente fortaleza que en su origen fue el mausoleo de Adriano.
  • El Vaticano: Desde el Castillo de Sant’Angelo son solo unos pasos por el amplio bulevar directamente hasta la Plaza de San Pedro, centro del mundo cristiano.
  • El Coliseo de Roma: Si te gustan los paseos más largos, camina hacia el sur bordeando el Foro Romano hasta el mayor anfiteatro de la Antigüedad.
  • Lee también nuestra completa guía Qué ver en Roma, donde encontrarás un itinerario detallado y muchos más consejos para tu viaje.

Preguntas frecuentes

¿Dónde puedo encontrar baños públicos cerca de la plaza?

En Roma hay muy pocos baños públicos y la mayoría son de pago. La mejor estrategia es entrar en cualquier bar o cafetería pequeña de alguna calle lateral, pedir un espresso rápido en la caja por aproximadamente un euro y preguntar educadamente «Dov’è il bagno?». Según la ley italiana, los bares están obligados a permitir el uso del baño a los clientes que consumen, lo cual es una opción mucho más agradable y limpia que buscar cabinas públicas.

¿Se puede beber agua de las fuentes públicas de la plaza?

El agua de las grandes fuentes barrocas no es potable y está terminantemente prohibido bañarse o meter los pies en ellas bajo amenaza de multa elevada. Sin embargo, alrededor de la plaza y en las calles adyacentes encontrarás pequeñas fuentes de hierro fundido, los llamados nasoni (narices grandes), de los que fluye constantemente agua potable helada y totalmente limpia de forma gratuita. El truco local consiste en tapar con el dedo la salida inferior, lo que hace que el agua salga disparada por un pequeño agujero en la parte superior formando un arco perfecto directamente hacia tu boca.

¿Cómo llego mejor a Piazza Navona en transporte público?

No hay ninguna línea de metro que llegue directamente a la plaza ni a sus inmediaciones, porque el centro histórico simplemente no lo permite por razones arqueológicas. La arteria de transporte más cercana es la avenida Corso Vittorio Emanuele II, por donde pasan decenas de autobuses (por ejemplo, las líneas 46, 62 o 64) que conectan la estación Termini con el Vaticano. Desde la parada de autobús son solo unos tres minutos a pie hasta la plaza.

¿Es segura la plaza y sus alrededores?

Físicamente no corres ningún peligro, pero debes tener mucho cuidado con los grupos organizados de carteristas y los vendedores ambulantes insistentes. Los ladrones aprovechan los momentos en que estás con la cabeza hacia arriba admirando las fuentes, así que lleva siempre la mochila por delante y la cartera en un bolsillo profundo con cremallera. Ignora también a los estafadores callejeros que intentarán meterte una rosa en la mano o atarte una pulsera de la amistad en la muñeca, por la que luego exigen agresivamente veinte euros.

¿Hay que pagar entrada a las iglesias de los alrededores?

La entrada a la inmensa mayoría de las iglesias romanas, incluidas Sant’Agnese in Agone y San Luigi dei Francesi, es completamente gratuita y no requiere reserva. Sin embargo, prepárate para que dentro haya un código de vestimenta estricto y los vigilantes te echarán sin contemplaciones si llevas los hombros descubiertos o pantalones cortos por encima de las rodillas. En el caluroso clima de verano, la solución es llevar un pañuelo ligero y amplio en la mochila que simplemente te echas por encima antes de entrar.

¿Aceptan tarjeta de pago en todos los establecimientos de la zona?

Italia ha dado un salto enorme en los últimos años y el pago con tarjeta es hoy totalmente habitual en restaurantes, tiendas y en la mayoría de las gelaterías mejores. Aun así, lleva siempre encima al menos algunas monedas por valor de diez o veinte euros, porque te vendrán bien para la propina del barista por el café, para encender las luces de los cuadros en las iglesias o en pequeños puestos callejeros donde el datáfono a veces «casualmente» no funciona.

¿Cuándo es la plaza más bonita para fotografiar?

Si quieres capturar la verdadera belleza de las fuentes barrocas sin las molestas multitudes y los palos de selfie, tienes que madrugar de verdad y llegar como muy tarde antes de las ocho de la mañana. El sol matutino ilumina maravillosamente las fachadas de las iglesias y en la plaza solo te encontrarás con panaderos y barrenderos. El otro momento mágico es la noche avanzada, cuando las hordas de turistas por fin se van a dormir, las fuentes están iluminadas de forma dramática y la plaza recupera su atmósfera romántica y melancólica.

Tipy a triky pro vaší dovolenou

Nepřeplácejte za letenky

Letenky hledejte na Kayaku. Je to náš nejoblíbenější vyhledávač, protože prohledává webové stránky všech leteckých společností a vždy najde to nejlevnější spojení.

Rezervujte si ubytování chytře

Nejlepší zkušenosti při vyhledávání ubytování (od Aljašky až po Maroko) máme s Booking.com, kde bývají hotely, apartmány i celé domy nejlevnější a v nejširší nabídce.

Nezapomeňte na cestovní pojištění

Kvalitní cestovní pojištění vás ochrání před nemocí, úrazem, krádeží nebo stornem letenek. Pár návštěv nemocnic jsme v zahraničí už absolvovali, takže víme, jak se hodí mít sjednané pořádné pojištění.

Kde se pojišťujeme my: SafetyWing (nejlepší pro všechny) a TrueTraveller (na extra dlouhé cesty).

Proč nedoporučujeme nějakou českou pojišťovnu? Protože mají dost omezení. Mají limity na počet dnů v zahraničí, v případě cestovka u kreditní karty po vás chtějí platit zdravotní výdaje pouze danou kreditní kartou a často limitují počet návratů do ČR.

Najděte ty nejlepší zážitky

Get Your Guide je obří on-line tržiště, kde si můžete rezervovat komentované procházky, výlety, skip-the-line vstupenky, průvodce a mnoho dalšího. Vždy tam najdeme nějakou extra zábavu!

Entradas relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Estás aquí

ViajesEuropaPiazza Navona: 10 cosas que ver en la plaza más bella...

Últimos artículos del blog